http://www.criterio.es/2007/09/181-escuelas-catalanas-daran-a.html
El artículo 10.4 del decreto 142/2007 de la Generalidad de Cataluña, que regula las enseñanzas en Primaria y que, como sabemos, contradice las horas mínimas de castellano en las escuelas catalanas confirma la radicalidad del consejero de Educación, Ernest Maragall, el PSC y el Gobierno regional en pleno, al considerar que "el recreo se considera una actividad educativa integrada en el horario lectivo del alumnado y, por lo tanto, se tienen que respetar también los principios del proyecto educativo".
En catalán, solo y únicamente en catalán, hasta en el patio. ¿Y, ante todo esto, el Gobierno no tiene nada que decir? ¿Nada que hacer? ¿Dónde están los resposables de la Alta Inspección del Ministerio de Educación? ¿Por qué no recupera el Gobierno las competencias en materia educativa?
El descubrimiento del artículo del decreto 142/2007 de la Generalidad de Cataluña, que había pasado inadvertido, lo ha puesto en conocimiento la plataforma Convivencia Cívica Catalana (CCC) que mediante su presidente Francisco Caja, según recoge hoy El Mundo, no tiene duda de que "esta medida significa que los niños están sometidos a vigilancia y control lingüístico".
En unos días CCC presentará un recurso contencioso-administrativo contra el decreto del Gobierno regional que legitima esta práctica. Aunque ya sabemos qué opina la Generalidad de Cataluña de la Justicia.
Han empezado las clases en Cataluña: ni una sola escuela en castellano, no se cumple el decreto del Gobierno y los patios estarán controlados por policías lingüísticos.
Cataluña, siglo XXI.
CRITERIO / La Generalidad reduce todavía más la enseñanza en castellano
CRITERIO / PSC: Ni una hora más en castellano
CRITERIO / Ernest Maragall se jacta de "conseguir una inmersión lingüística del catalán por primera vez y con absoluta contundencia"
CRITERIO / La consejería de Educación no aplicará el decreto de enseñanzas mínimas del Gobierno
CRITERIO / La Generalidad no cumple las sentencias del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, ¿hasta cuándo?
CRITERIO / Mi hijo tiene siete años y no ha dado una clase de español
Comparaciones. El Estatuto de Autonomía está recurrido al Tribunal Constitucional (TC) por varios partidos políticos y diversas autonomías. Pero, el Gobierno regional catalán, sigue con su desarrollo y trámite.
El Gobierno de España aprueba un decreto por el cual se tiene que impartir, al menos, tres horas de castellano o español en las escuelas cuyas autonomías tengan dos lenguas oficiales. La Generalidad recurre el decreto al Tribunal Constitucional (TC) y decide no aplicarlo en Cataluña hasta que el TC dicte sentencia. Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, y el Besós por Barcelona, el Gobierno regional aprueba otro decreto, que da la libertad a las escuelas catalanas para que apliquen las horas de castellano que quieran. Es decir, las mínimas posibles.
Esta es una interesante comparación para ver cómo funciona la ley en Cataluña. El Estado está, hoy día, incapacitado para aplicar las decisiones del Gobierno.
Ayer, el consejero de Educación de la Generalidad de Cataluña, Ernest Maragall, del PSC, lo dejó muy claro: "Hasta dentro de 4 o 5 años no se podrá evaluar cómo se aplica la tercera hora". Lo que significa que hasta dentro de 4 o 5 años no decidirán que no se siga aplicando.
Comparaciones, solo comparaciones.
Cataluña, siglo XXI.
CRITERIO / La ministra Cabrera ve bien que algunas escuelas catalanas no impartan tres horas de castellano a la semana
CRITERIO / La inmersión lingüística obligatoria según el PSC
CRITERIO / La consejería de Educación no aplicará el decreto de enseñanzas mínimas del Gobierno
CRITERIO / La Generalidad no cumple las sentencias del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, ¿hasta cuándo?
CRITERIO / Mi hijo tiene siete años y no ha dado una clase de español
CRITERIO / El castellano, ni en la sexta hora
CRITERIO / La caradura del PSC
Excelente artículo de Carmen Leal publicado recientemente en El Manifiesto:
Una hora más de lengua española en las escuelas catalanas. Esa era la modesta pretensión del Ministerio de Educación. Es decir: no dos, sino tres horas a la semana. Un abuso, ¿verdad? Así lo han juzgado los caciques del nacionalismo obligatorio, dispuestos a marginar para siempre la lengua española de la enseñanza en Cataluña. En el pueblo, mientras tanto, nace una curiosa jerga: el “catañol”, que ni es buen catalán ni es buen español. La pegunta: ¿Acaso se es mejor catalán por saber menos español? El delirio de la construcción nacional está destrozando a una generación de catalanes.
Desde el traspaso de las competencias en Educación, hace ya muchos años, y aún más desde la aprobación y puesta en marcha de la LOGSE, el Gobierno catalán ha hecho de la enseñanza y la utilización de la lengua catalana en la escuela el tema principal de su política nacionalista. Hay que construir la “Nación” a partir de la escuela y gracias a ella. Los distintos Gobiernos de España, PSOE y PP, no han podido, no han querido o no han sabido ver que, gracias a la ideologización nacionalista transmitida por la escuela, los jóvenes catalanes terminaban su formación escolar obligatoria con una muy deficiente competencia lingüística en castellano, y unos conocimientos de una Historia “compartida” con el resto de los españoles tan distinta y tan distante de la realidad histórica que les obligaba a “sentirse diferentes”.La “escuela catalana” utiliza como lengua única de enseñanza el catalán y ha relegado el español a una materia con dos horas semanales en Primaria, por debajo de la designación horaria de la lengua extranjera. En muchos centros y cursos, ni eso. Por no tener, no tienen ni libro de texto. Los gobiernos de CiU y después del PSC han hecho de la escuela un vivero de jóvenes nacionalistas aptos para servir a la burguesía catalana en su afán de poder y sus delirios “nacionales”. Lo sorprendente es que los políticos catalanes, que consensúan leyes a su conveniencia nacionalista y que ahora permiten “no impartir una tercera hora de castellano a la semana” en Educación Primaria, dejando a cada Centro la posibilidad de acatar o no un decreto de “mínimos” dictado por el Ministerio de Educación, esos políticos no escolarizan a sus hijos en los centros públicos, sino en los Colegios extranjeros donde se imparten clases de español en mejores condiciones y horarios que en los demás. Estos colegios, como se rigen por otras normas legales, tienen exención del examen de catalán para sus alumnos en la Prueba de Selectividad. Por ejemplo, los hijos del Sr. Montilla, escolarizados en el Colegio alemán, no se examinarán de catalán, pueden sacar mejor nota media en Selectividad y podrán acceder con mayor ventaja a la carrera elegida.
La religión nacionalista
La LOE (Ley Orgánica de Educación) vigente permite a las Administraciones autonómicas con otra lengua oficial además del castellano diseñar el contenido del 45% de todas las asignaturas. El Ministerio de Educación ha dictaminado que entra dentro de su 55% la competencia en castellano, ya que el Artículo 3 de nuestra Constitución obliga a todos los españoles a “conocer” la lengua oficial del territorio español. Nunca han sido los gobiernos nacionalistas leales a la Constitución. El PSOE, convertido al nacionalcatalanismo en PSC, tampoco. Y van transitando siempre al borde de lo legal. Todos los partidos en Cataluña participan de la religión nacionalista, aunque se aprecian grados. Desde el alto grado de la secesionista ERC hasta las veleidades del PP (salvo excepciones pasadas y presentes, muy meritorias y conocidas por todos). Con este panorama no es de extrañar que haya surgido “ por consenso” la peregrina idea de que sean los centros educativos los que se encarguen de la “no aplicación” del decreto del Ministerio de Educación. Y en su caso, de la aplicación “según el entorno”. Es decir, que si un Centro está ubicado en un entorno sociocultural con mayoría castellanohablante, no añadirán la tercera hora de castellano porque allí el catalán hay que potenciarlo, y se encontrará cualquier excusa para evitar la hora suplementaria, como el siguiente argumento recogido en prensa: “De esta forma, parte de las horas dedicadas a las estructuras -donde se enseña, por ejemplo, qué es un verbo o un predicado- pueden computarse como horas de castellano, aunque se use el catalán para enseñar la materia” (sic). Si, por el contrario, el Centro está ubicado en un entorno mayoritariamente catalanohablante, se aducirá que hay que proteger el catalán y estar en consonancia con el entorno sociocultural, ya que el castellano lo aprenderán en la calle o en la televisión. No hay salida.
Lo que sorprende de nuestros políticos al uso es que piensen que los ciudadanos somos gente estúpida, que ignoramos estas artimañas y que pretendan que les votemos para seguir haciendo lo que en cada momento les convenga. ¿Cómo es posible que se prime la necesidad de pactos y componendas puramente partidistas a costa de la buena formación académica de los ciudadanos y que todo el mundo trague? ¿Cómo es posible que en una ciudad como Barcelona, ciudad cosmopolita, se pueda estudiar en francés, en inglés, en italiano, en alemán, hasta en japonés y no se pueda estudiar en español, siendo lengua oficial de todo el territorio español, hablada por mas de 400 millones de personas y una lengua de comunicación internacional? ¿A quién le interesa semejante desmán? ¿Se es mejor catalán por saber menos castellano?
El “catañol”
Los profesores de Lengua española hemos detectado la existencia de un habla híbrida, “el catañol”, bastante extendida entre las capas bajas de la sociedad, que consiste en mantener las estructuras sintácticas del español con mucho vocabulario catalán; hay también derivaciones castellanas de raíces catalanas y viceversa. El resultado es una lengua de comunicación que está marcando la pertenencia a una determinada clase social. Por otra parte, los alumnos que cursan sus estudios en Cataluña carecen del vocabulario técnico-científico en español. No hay ni un sólo libro de texto en español, y cuando fuera de Cataluña tienen que expresarse en español culto, se encuentran desorientados y ridiculizados por compañeros de otros lugares de España. Esta situación de desalojo del castellano de las escuelas de Cataluña lo ha calificado Gregorio Salvador Caja, vicedirector de la Real Academia Española, como “muy grave” y afirma que España “es el único lugar del mundo donde la lengua española está perdiendo usuarios y donde a sus hablantes se les puede negar la posibilidad de educarse en ella”.
Los distintos gobiernos de España no han dado solución a este problema. Cada gobierno pretende “ir tirando” con parches que de ninguna manera solucionan el problema, sino que lo intensifican y ponen de manifiesto la poca importancia que las decisiones del Gobierno español tienen en Cataluña, porque ni siquiera se obedecen las tímidas reformas, como el aumento de una hora más a la semana en el horario de la enseñanza Primaria, sino que se procura buscar fórmulas y estrategias para evitar el mandato. No importa que el problema lingüístico afecte a la libre circulación de cualquier ciudadano por todo el territorio español, a la contratación temporal de trabajadores en Cataluña si tienen familia con hijos en edad escolar, a las empresas, etc. Ni siquiera que afecte a la buena formación académica de la gran mayoría de escolares catalanes. Se prefiere tener generaciones de analfabetos funcionales en español y cortarles unas posibles relaciones laborales fuera de Cataluña y fuera de España. Una hora más de castellano supone un punto menos en el delirio de la Construcción Nacional.
Michael Eisner, ex-consejero de Disney, decía: “Actualmente en EEUU para hacer negocios es indispensable saber español, si no, estás perdido y no te contratan” (ABC 25/5/2007) . ¿Con qué derecho se priva a los catalanes de la posibilidad de acceder a un contrato en EEUU… por no saber español?
Jordi Pujol presentó ayer en Barcelona el libro La inmersión lingüística. Una acción de gobierno, un proyecto compartido, escrito por Joaquim Arenas y Margarida Muset. El expresidente de la Generalidad, de quien ya sabemos lo que opina sobre la inmigración, fue bastante claro:
"Este libro era del todo necesario, porque explica la tarea bien hecha que ha representado la inmersión lingüística y la política que la ha hecho posible. [La inmersión] ha tenido una trascendencia enorme para nuestra lengua y, en general, para nuestra identidad. [Es necesario] no retroceder ni un palmo en el proceso de inmersión lingüística ni en el modelo de escuela catalana. [...] Inmersión, integración y normalización son imprescindibles para consolidar un proyecto de país. [...] Que el consejero de Enseñanza del gobierno diga que los niños de Olot no saben hablar castellano, además de ser mentira, es una barbaridad. [...] Cataluña no puede ser el único país del mundo que no le da un sentido identitario a su lengua."
La Vanguardia, hoy (según recoge maty):
ERC PROPONE QUE LOS PROFESORES DE SECUNDARIA HABLEN SIEMPRE EN CATALÁN CUANDO ESTÉN EN LA ESCUELAERC planteará que se exija a los profesores de secundaria que hablen en catalán siempre y con todo el mundo mientras estén en la escuela. Los republicanos quieren que los maestros usen el catalán incluso cuando estén en el bar del centro escolar, así como cuando hablen con los padres y con el personal de mantenimiento.
CRITERIO / El castellano en los colegios públicos de Cataluña... ¡es ilegal!
La ministra de Educación ni tan siquiera defiende los decretos de su departamento. La inmersión lingüística llega hasta la ministra Cabrera.
La ministra de Educación y Ciencia, Mercedes Cabrera, ha negado que el Gobierno nacional, presidido por José Luis Rodríguez Zapatero, esté confrontado con el regional, presidido por José Montilla, por la aplicación del Real Decreto de Enseñanzas Mínimas de Primaria, que especifica que las escuelas de las regiones con dos lenguas oficiales tendrán que impartir tres horas a la semana de lengua española.
La consejería de Educación de la Generalidad de Cataluña, dirigida por Ernest Maragall, delegó la aplicación de esta norma a las escuelas, dando autonomía, para aplicar o no el Real Decreto. Algo, como es lógico, ilegal puesto que su aplicación es obligatoria.
Cabrera, en la Escuela de Verano Rosa Sensat, ha declarado que no ve ninguna confrontación entre la normativa estatal y autonómica "por lo que he visto hasta ahora". ¿Qué es lo que habrá visto? ¿Habrá visto algo de la normativa? ¿Se ha paseado la ministra por las escuelas catalanas para comprobar cuántas horas de clases se imparten en castellano o español -que no sean las de lengua-? Ya se lo decimos desde aquí: cero.
¿Cómo puede decir nuestra ministra que no hay confrontación entre las normas -siendo la del Gobierno de mayor rango- si la de la Generalidad modifica la del Gobierno de tal forma que permite su incumplimiento?
Y, para colmo, apaleada. En el mismo acto, Ernest Maragall ha manifestado que las concreciones del Gobierno en el Real Decreto "nos parecen excesivas". Una clara declaración de intenciones. Ni lo cumplirán, ni lo recomendarán.
Cataluña, Baleares, Galicia, Comunidad Valenciana, País Vasco... no se puede olvidar que la culpabilidad de la situación lingüística en estas regiones es, principalmente, de los sucesivos gobiernos de España. UCD, PSOE, PP.
Y así todos los días.
CRITERIO / El castellano, ni en la sexta hora
CRITERIO / La consejería de Educación no aplicará el decreto de enseñanzas mínimas del Gobierno
CRITERIO / Ernest Maragall se jacta de "conseguir una inmersión lingüística del catalán por primera vez y con absoluta contundencia"
CRITERIO / La Generalidad no cumple las sentencias del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, ¿hasta cuándo?
CRITERIO / PSC: Ni una hora más en castellano
CRITERIO / Mi hijo tiene siete años y no ha dado una clase de español
Ernest Maragall (PSC) (traducimos): [...] Inmersión lingüística no es atacar a nadie. Es partir de las condiciones lingüísticas del ciudadano que llega al sistema, respetándole en su característica sociológica y lingüística, y ayudarle a integrarse adecuadamente en el sistema educativo y lingüístico del país en que ha decidido vivir. Por tanto, le estamos ayudando a ser ciudadano de pleno derecho de este país. [...] Y haremos que, efectivamente, sea cierto que los niños y niñas de este país salgan de la educación secundaria obligatoria con el catalán asumido como lengua propia y con el castellano perfectamente conocido y dominado.Antonio Robles (C´s): [...] ¿Cuántas generaciones debemos esperar para que en Cataluña los catalanes podamos llevar a nuestros hijos a la escuela sin que nos recuerden todos los días que, en nombre de la debilidad de una lengua, se quiten los derechos –los derechos, no la lengua, los derechos– de otros catalanes? ¿Cuántas generaciones vamos a tener que esperar? ¿Y cuántas veces tenemos que esperar a que en cada espacio que la lengua catalana es débil, en nombre de esa debilidad se llegue al bilingüismo, y cuando ese bilingüismo es preponderante para la lengua catalana, se llegue al monolingüismo? Lo que era malo en el monolingüismo castellano cuando era dominante, se convierte ahora, que lo es en catalán, en lícito.
Xavier Pericay escribe hoy la tercera de ABC:
Tras medio año de negociaciones a dos bandas -entre el poder central y el autonómico, por un lado, y entre los propios socios del tripartito catalán, por otro-, el Gobierno de la Generalitat, con su vicepresidente a la cabeza y su presidente a rebufo, ha decidido incumplir el decreto de mínimos del Ministerio de Educación que prescribe para el próximo curso la enseñanza en Cataluña de una tercera hora semanal de lengua española en todo el ciclo de Primaria. ¿Las razones de semejante negativa? Según el vicepresidente, de las dos lenguas que el Estatuto califica de oficiales, la única que requiere cuidados es la catalana. De ahí que, en adelante, el Gobierno de la Generalitat, además de mantener en Primaria el ridículo cupo de dos horas semanales de aprendizaje del castellano, vaya a extender la política de inmersión lingüística en catalán a todos los confines de la Secundaria. Como se ve, a los gobernantes autonómicos les trae al pairo que ambas lenguas sean oficiales en la Comunidad, que la población catalana las hable por igual y que el castellano, encima, sea el idioma oficial del Estado. Nada, ellos a lo suyo. Y lo suyo es insistir en que el problema de Cataluña sigue llamándose España.
Carta de una lectora de El Periódico publicada hoy:
"Aprobado seguro", "imposible de fallar", "un auténtico regalo", "más fácil que el de catalán", era lo que se oía a la salida del examen de castellano de la selectividad en Barcelona. Como todos los años, en Catalunya el nivel de exigencia de la prueba de castellano ha sido mínimo. Y dentro de unos días, también como todos los años, la Generalitat enseñará las notas de castellano, artificialmente elevadas gracias al fácil carácter que le dan intencionadamente al examen con el fin de poder decir luego que no son necesarias más horas de castellano en las escuelas. ¿A quién pretenden engañar?Victoria B. Martín. Barcelona
En este curso escolar, que ya está finalizando, se ha implantado una sexta hora en los horarios de los alumnos en algunos centros educativos de Cataluña. La implantación de esta sexta hora, obligatoria en todos los centros para reforzar, en teoría, el aprendizaje de los niños, se ha hecho de manera progresiva. No todos los colegios han implementado el aumento de una hora en los horarios de los niños.
El próximo curso deberá aplicarse en todos los colegios. Pero, ¿a qué se dedica esa sexta hora en los colegios catalanes?
Un trabajo de Joan Teixidó, profesor del departamento de Pedagogía de la Universidad de Gerona (UdG), concluye que la lengua catalana ocupa el 32,71% de los contenidos impartidos en la sexta hora lectiva en las escuelas públicas de Primaria. En segundo lugar, las matemáticas.
Le siguen el arte, la música y la plástica, con el 11,69% de los contenidos. Las nuevas tecnologías de la información y la comunicación disponen de un 6,73%. El inglés, un 4,25%.
¿Y la lengua castellana o española? Nada. No aparece, no existe. Teixidó ha confirmado que el porcentaje dedicado a la lengua española, en la sexta hora, es mínimo, irrisorio. Tanto, que ni siquiera ha sido capaz -quizá, por vergüenza- de dar un porcentaje.
Y así todos los días.
CRITERIO / La consejería de Educación no aplicará el decreto de enseñanzas mínimas del Gobierno
CRITERIO / La Generalidad no cumple las sentencias del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, ¿hasta cuándo?
CRITERIO / El tripartito, contra el castellano
CRITERIO / PSC: Ni una hora más en castellano
CRITERIO / Las dificultades de hablar en castellano
CRITERIO / Mi hijo tiene siete años y no ha dado una clase de español
Ernest Maragall, consejero de Eduación de la Generalidad de Cataluña, y miembro del PSC, se ha jactado hoy de "conseguir una inmersión lingüística del catalán por primera vez y con absoluta contundencia" y ha dicho que desde hace 15 años no existe la inmersión lingüística. Pero, ¿habrá pisado un colegio catalán en los últimos 30 años el consejero de Educación? ¿Cómo puede decir estas cosas, sabiendo que no es verdad?
Desde esta humillde tribuna, pedimos que nos den el nombre de un solo colegio en toda Cataluña en donde se cumpla la ley y los padres que ahí matriculen a sus hijos puedan escoger el castellano como lengua de enseñanza. Como marca la ley. Solo uno; un solo colegio o instituto.
Maragall ha defendido que el nuevo decreto de enseñanzas mínimas de Primaria del Gobierno regional -que se salta lo establecido por el decreto del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero-no perjudica el papel del catalán, sino que "consolida su papel como lengua vehicular" en las escuelas, algo que estaba en el espíritu, pero "no en la letra" hasta ahora. Vaya, ¿se habrá leído, este consejero, alguna ley de política lingüística de la Generalidad de los últimos 24 años? ¿Y la ley de inmersión lingüística?
Y así todos los días.
CRITERIO / La consejería de Educación no aplicará el decreto de enseñanzas mínimas del Gobierno
CRITERIO / La Generalidad no cumple las sentencias del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, ¿hasta cuándo?
CRITERIO / Por mucho que la mona se vista de seda...
CRITERIO / El tripartito, contra el castellano
CRITERIO / PSC: Ni una hora más en castellano
CRITERIO / Las dificultades de hablar en castellano
CRITERIO / Mi hijo tiene siete años y no ha dado una clase de español
Carta de una lectora de El Periódico publicada hoy:
Al final, de 30 horas, ni siquiera 3 serán en castellano. Eran una miseria, un mínimo minimorum, esas 3 horas en castellano, ese 10% de clases frente al 90% que se dan en catalán, pero ni siquiera lo han admitido. A los políticos nacionalistas que nos gobiernan, tres míseras horas en español les parecían un exceso inadmisible que ponía en peligro las 27 horas en catalán. Muchos padres no entendemos que nuestra lengua sea tratada en las escuelas con el mismo número de horas que una lengua extranjera y que nuestros hijos no tengan ninguna asignatura en español.María Palacios. Barcelona
Carta de un lector de la edición barcelonesa de 20minutos publicada hoy:
El artículo 21.2 de la ley de política lingüística establece que los niños tienen derecho a recibir la primera enseñanza en catalán o en castellano. Todos sabemos que en la práctica es imposible elegir el castellano.Sin embargo, el conseller Joaquim Nadal sorprendió en precampaña electoral, asegurando que los padres tendrían «plenas garantías para escolarizar a sus hijos en la lengua que quieran».
El caso es que tiene lugar la matriculación para enseñanza infantil y primaria, y los padres que solicitan la escolarización de sus hijos en castellano se encuentran con el no como rotunda respuesta. ¿Dónde están sus «plenas garantías», señor Nadal? ¿Por qué no se cumple la ley, señor Montilla?
José Gutiérrez
El editorial de ayer de El Periódico es un claro reflejo de la corrupción del establishment en la Cataluña nacionalista en la que vivimos.
El asunto: el (nulo) uso del castellano en las escuelas. Las negritas son mías.
"(...) Maragall y Carod dijeron cosas distintas, pero de forma calculada evitaron contradecirse, en un ejercicio de malabarismo digno de mejor causa.A pesar de la buscada confusión informativa, puede establecerse lo siguiente: no se incrementan las clases de castellano. Ahora bien, se abre la vía para que algunas asignaturas se impartan parcialmente en castellano, con lo que se da cumplimiento al espíritu del decreto de mínimos del ministerio. Las escuelas públicas y concertadas no están formalmente obligadas a introducir la enseñanza en castellano o en inglés, pero deberán presentar a la Conselleria d'Educació para su aprobación su proyecto lingüístico, en el que deberán precisar el uso de las distintas lenguas en clase en base a la realidad sociolingüística de cada pueblo, barrio o comarca y de acuerdo con unas pautas que establecerá ese mismo departamento."
Es decir, el Gobierno regional no cumplirá la ley, pero no podemos hacer sangre de esto en el diario oficial del partido, debió de pensar el director del periódico, que, por cierto, es hermano del consejero de Obras Públicas del Gobierno regional. Todo queda en casa.
Para presionar ya están los (útiles al régimen y que no lo hacen gratis) integristas lingüísticos, como el señor Bassas.
El consejero de Educación, Ernest Maragall, no piensa aplicar el decreto de enseñanzas mínimas que el Gobierno aprobó el pasado mes de diciembre. PSC, ERC e ICV-EUiA acordaron ayer que la decisión última la tomarían los centros educativos.

En realidad, lo que han presentado el citado Maragall y el vicepresidente del Gobierno regional, Josep Lluís Carod-Rovira, que se ha jactado de no aplicar el decreto de obligado cumplimiento: "hemos encontrado una vía perfectamente legal que no incluye la tercera hora de castellano", no es más que una manera de saltarse la ley.
A partir del próximo año serán los centros educativos los que decidirán qué materias de Primaria aplican el decreto -de manera progresiva, el próximo curso será el primer ciclo de Primaria, al siguiente se aplicará a 3º y 4º, y al siguiente a 5º y 6º-, por lo que se podrán repetir casos como los que ya se están produciendo: que en la práctica se den asignaturas en catalán cuando sobre el papel se deberían explicar en castellano.
De igual modo, la nueva directriz de la consejería de Educación permite que sean las asignatruras de Religión, Eduación Artística o Eduación para la Ciudadanía las que se enseñen en castellano.
¡Parece mentira! A estas alturas del siglo XXI y en España no se puede escolarizar a los niños en español.
¿Por qué la Generalidad tiene tanto miedo a la libertad? ¿Por qué el Gobierno no recupera la competencia en educación? ¿Por qué los padres, en Cataluña, no pueden ejercer el derecho de elección de lengua oficial en el que quieran escolarizar a sus hijos? ¿Quién es el que obliga en materia lingüística?
Hoy, en las escuelas catalanas, como en el franquismo...
CRITERIO / "Que todos los niños de Cataluña reciban instrucción de las primeras letras en su lengua materna, catalana o castellana" (Generalidad de Cataluña, 1978)
CRITERIO / Impedir el castellano
CRITERIO / Las leyes y la enseñanza del castellano
CRITERIO / Tres eran tres... las horas de castellano
CRITERIO / Este es el Gobierno socialista...
CRITERIO / PSC: Ni una hora más en castellano
CRITERIO / Que no lo apliquen
CRITERIO / Por 3 miserables horas a la semana
http://www.criterio.es/2007/06/mas_de_50000_firmas_para_una_e.html
El colegio Montseny de Vic recibirá el próximo jueves el premio Baldiri Reixac otorgado por la Fundación Lluís Carulla. Esta fundación tiene como objetivo potenciar la lengua catalana para que sea el instrumento primordial de la "cohesión e identificación nacional".
Carme Carbonell ha explicado recientemente, a un periódico local, el objetivo principal de la escuela que dirige y que es el motivo principal por el que ha sido otorgado el premio a este centro educativo:
"Intentamos que todos los niños, cuando acaban P3, jueguen entre ellos en catalán".
¿Vigilan constantemente a los niños en el patio para saber en qué idioma se expresan? ¿Qué hacen los profesores cuando dos niños hablan español, o cualquier otro idioma que no sea el catalán, entre ellos? ¿No suena esto a épocas pasadas cuando se obligaba a la utilización de un solo idioma en las escuelas?
Esta situación es algo normal en las escuelas catalanas donde la libertad lingüística -de idiomas oficiales- es inexistente y donde se confunden opciones individuales con imposiciones. Por ejemplo, un caso de sutileza conceptual, el colegio premiado se define en su web -exclusivamente en catalán- como:
La escuela Montseny es una escuela pública de Educación Infantil y Primaria de una sola línea, se declara una escuela catalana, laica y democrática...
Laica y democrática son opciones; las mejores, seguramente. Pero declararse "una escuela catalana" no es opción, es evidente. No puede ser otra cosa. Igual que es una escuela española y vicitense. En realidad lo que quieren decir es que en esta escuela se imparte catalanismo, o en el peor de los casos nacionalismo.
Esta es la Cataluña del siglo XXI.
Alberto Fernández Díaz, candidato del PP a la alcaldía de Barcelona, el pasado 23/05/2007:
"Defenderé la libertad de los padres a escoger en qué lengua quieren escolarizar a sus hijos y a qué centros quieren llevarlos."
En el mismo acto, el candidato ha prometido facilitar "impresos de preinscripción y matriculación para que puedan hacer su elección lingüística en libertad". Además, se ha comprometido a que el Ayuntamiento vele por la "libertad de cátedra de los profesores en todos los niveles educativos para impartir las clases en la lengua oficial que consideren oportuna", y ha confiado en "poder cambiar algún día" la ley catalana de política lingüística.
Carta de un lector de El Mundo publicada ayer sábado. El enlace es mío:
Aunque sea un contrasentido, considero que sería muy práctico que creáramos en Cataluña escuelas, institutos y universidades españolas como las alemanas, inglesas o japonesas que ya existen. En ellas se invertiría el sistema actual: la enseñanza sería en español y se dedicaría un numero determinado de horas semanales al catalán. Esto ya lo propuso el propio Artur Mas. Hagámosle caso. Serían, naturalmente, escuelas financiadas por el presupuesto público. Y que los ciudadanos elijan. La Constitución consagra, en su artículo 27, entre otras cosas, lo siguiente:
– Todos tienen el derecho a la educación. Se reconoce la libertad de enseñanza.
– Se reconoce a las personas físicas y jurídicas la libertad de creación de centros docentes, dentro del respeto a los principios constitucionales.
– Los poderes públicos inspeccionarán y homologarán el sistema educativo para garantizar el cumplimiento de las leyes.
– Los poderes públicos ayudarán a los centros docentes que reúnan los requisitos que la ley establezca.
Francisco Danis
Carta de un lector de Diario Siglo XXI publicada este miércoles:
Sólo el 12% de los alumnos catalanes de ESO acentúan correctamente en castellano. Es una de las conclusiones del informe dado a conocer por una asociación relacionada con la educación en Cataluña. A nadie le puede extrañar: los alumnos catalanes comprenden el castellano, pero no lo escriben correctamente porque apenas lo utilizan en clase por escrito.Para acentuar, lo suelen hacer de acuerdo a las reglas de la lengua que sí usan habitualmente en el aula, que es el catalán, que tiene diferente separación de sílabas, dos tipos de acentos, normas específicas para pronombres, etc. Este pésimo nivel escrito es otra lamentable consecuencia de reducir la enseñanza del castellano a sólo 2 míseras horas a la semana frente a las 23 horas que se enseñan en catalán.
José Gutiérrez. Barcelona
María Castro González, vasca, de padres gallegos y residente en Baleares, le preguntó ayer a Mariano Rajoy, en el programa "Tengo una pregunta para usted", sobre el grave problema de la inmersión lingüística obligatoria en comunidades con dos lenguas oficiales:
Pregunta - "El 99% de los colegios públicos [de Baleares] imparten el 99% de las asignaturas en catalán y no hacen más que lengua castellana en castellano. ¿Qué van a hacer al respecto? Porque no creo que me haya contestado a la pregunta [anterior]..."Respuesta - "Sí, sí, yo le he dicho cuál sería mi modelo, el del sitio donde estudia su hijo [colegio concertado trilingüe en catalán, castellano e inglés a partes iguales] y yo intentaré convencer a todo el mundo para que haga exactamente lo mismo. Pero sí quería hacer esa reflexión, cuidado, porque lo verdaderamente útil en el futuro es el inglés, y va a ser el español y habrá que empezar a estudiar el chino."
Muy bien, señor Rajoy. Le preguntan por el grave problema de la inmersión lingüística obligatoria en los colegios públicos (que también aplica el Gobierno del Partido Popular en Baleares) y su conclusión es... ¡que hay que estudiar chino!.
Les dejo aquí un vídeoclip realizado por Janario -visto en los comentarios- que denuncia, bellamente, la locura que se está haciendo en las escuelas catalanas con los niños castellanoparlantes:
Otro año más, el departamento de Educación de la Generalidad de Cataluña, que dirige Ernest Maragall (PSC), sigue sin cumplir las sentencias del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) en las hojas de pre-inscripción de las escuelas.
Los impresos -que están disponibles en todos los colegios de Cataluña- no cumplen con lo que establecen las sentencias judiciales del TSJC de 14 de septiembre de 2004, 17 de febrero de 2005 y 24 de noviembre de 2005:
"la incorporación en el impreso de preinscripción del derecho de los niños a recibir la primera enseñanza en su lengua habitual, ya sea ésta el catalán o el castellano, coadyuvará a la mayor efectividad del derecho, legalmente contemplado, y al más eficaz cumplimiento de la obligación de la Administración de garantizar este derecho, aumentando razonablemente (de forma sencilla, añadiendo un par de nuevas casillas en el impreso de preinscripción) los medios necesarios para hacerlo efectivo y facilitando su ejercicio por padres y tutores, todo ello a la luz de los principios contemplados en el artículo 9 de la Constitución..."
"...la obligación de la Administración educativa de adoptar las medidas necesarias para que en el modelo oficial se pregunte por su lengua habitual a los padres o tutores de los niños preinscritos en los cursos escolares sostenidos con fondos públicos (...), antes del inicio de la matriculación, a fin de poder hacer efectivo su derecho a recibir en aquélla la primera enseñanza, lo que resulta conforme con la doctrina sentada por la STC 337/1994, y por las SSTS de 13 de julio de 1995 y 17 de abril de 1996".
En los modelos de pre-inscripción de las escuelas catalanas para el próximo curso, 2007-2008, (como en los del año anterior) tan sólo aparece una referencia a la elección de lengua oficial, sin casillas, sin facilidades, no cumpliendo las sentencias del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña. ¿Hasta cuándo?:
(1) De acuerdo con el artículo 21.2 de la Ley 1/1998, de 7 de enero, de política lingüística, los niños tienen derecho a recibir la educación infantil y el primer ciclo de educación primaria en su lengua habitual. A estos efectos, los padres, madres o tutores/as de los alumnos/as que deseen que sus hijos/as reciban la primera enseñanza en lengua castellana, deberán solicitarlo a la dirección del centro en el cual resulten admitidos una vez formalizada la matrícula.

CRITERIO / La Generalidad no cumple las sentencias del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña
CRITERIO / Por mucho que la mona se vista de seda...
CRITERIO / Más quejas en el Defensor del Pueblo
CRITERIO / "Me dijeron que la llevara a un colegio privado porque no van a cumplir la ley"
CRITERIO / El Defensor del Pueblo pide que se proteja el derecho a estudiar en castellano
El nuevo decreto de Secundaria -que se hará público en breve- redactado por el Departamento de Educación de la Generalidad de Cataluña extiende la inmersión lingüística en catalán a todas las asignaturas de la ESO y las aulas de acogida para los inmigrantes.
Ernest Maragall, consejero de Educación, ha cedido -como anunció a finales de marzo- de esta manera a las presiones de los integristas lingüísticos -que han pedido, recientemente, a los profesores una insumisión para no cumplir la ley, si no se amoldaba a sus reivindicaciones- que han exigido la obligatoriedad, por ley, de que todas las clases de los institutos sean en catalán.
Para más inri el nuevo Decreto permite que se impartan asignaturas no lingüísticas en inglés, pero no en castellano o español, que queda relegada a la asignatura de Lengua y Literatura españolas.
Además, el nuevo decreto detalla -vean, vean- el uso lingüístico de las actividades escritas y orales entre el alumnado y el profesorado, las explicaciones de los docentes, los libros de texto, exámenes y comunicaciones con las familias.
Ante esta nueva discriminación lingüística Ciutadans-Partido de la Ciudadanía, el PP y lo que quede con pensamiento crítico y libertad en el PSC deberían levantar la voz y decir de una vez por todas: ¡basta ya! ¡libertad lingüística!.
CRITERIO / El tripartito, contra el castellano
CRITERIO / La Generalidad reduce todavía más la enseñanza en castellano
CRITERIO / Huelga de hambre contra la discriminación lingüística en las escuelas públicas catalanas
CRITERIO / La sinceridad del integrista lingüístico
CRITERIO / Si no existe problema díganme una sola escuela
La profesora Carmen Leal, ayer, en La Vanguardia:
La inmersión consiste en un cambio de lengua hogar/escuela. Desde el primer día todos los conocimientos se transmiten en una lengua que desconoce el niño. Es una buena forma de aprendizaje de una segunda lengua, pero tiene unos riesgos para el desarrollo intelectual del niño si no cumple una serie de condiciones. En 1965 en Montreal, Lambert aplicó la inmersión a unos niños anglohablantes en francés. Aprendían francés y en francés. Fue un éxito, consiguieron mejor rendimiento intelectual y un nuevo idioma. Trasladado el experimento a Estados Unidos con los hispanos para que aprendiesen inglés, los resultados fueron catastróficos. Ni aprendieron inglés ni su razonamiento lógico mejoró. Lambert estableció tres requisitos para el éxito. Primero, alto nivel sociocultural de los padres; segundo, lengua materna del niño que tenga prestigio; tercero, tratamiento pedagógico específico y voluntario. Ninguna de ellas se cumplen en Catalunya. Ni el nivel sociocultural de todos los padres es alto, ni el castellano tiene prestigio en Catalunya, porque no se emplea para las funciones altas de la sociedad: Parlamento, Administración, docencia, etcétera, ni es voluntario porque no hay elección de lengua.
Las comunidades con lenguas minoritarias que siempre habían escolarizado a los niños en la lengua del Estado, lo mismo que las nuevas naciones procedentes de las antiguas colonias decimonónicas, criticaron a Lambert, que en 1974 elaboró su famosa teoría del bilingüismo aditivo y sustrativo. Se llama aditivo a aquel que manteniendo la propia lengua del niño añade otra lengua como enriquecimiento cultural, y sustrativo a la que no teniendo en cuenta la lengua del niño perteneciente a otro grupo lingüístico se le fuerza a cambiar totalmente la lengua en la escuela. Los programas de inmersión diseñados exclusivamente para castellanohablantes pertenecen a este último grupo. Además, la inmersión en Catalunya es precoz, a los tres años, total y obligatoria. La consecuencia es el descenso del razonamiento lógico y verbal, y un enorme fracaso escolar.En Las desigualdades del sistema educativo a través del estudio Pisa 2003 se revela que "la lengua hablada en casa esta asociada al rendimiento académico, siendo el alumnado que tiene el catalán como lengua principal el que obtiene unas mayores puntuaciones". Un estudio de Convivencia Cívica da un fracaso en alumnos castellanohablantes del 42,6% frente al 18,6% de los catalanohablantes. Si detraemos de estas cifras la variable económico-social, la influencia de la lengua supone 9 puntos de diferencia. Se argumenta que los catalanohablantes tienen derecho a la diferencia y es cierto, pero ese derecho a la diferencia no presupone diferencia de derechos. Los niños catalanohablantes se escolarizan en su propia lengua, pero los niños castellanohablantes carecen de ese derecho y son el 63%.
Raimond Renard, director de la cátedra de la Unesco para el Desarrollo de las Lenguas, criticó la inmersión en el primer congreso mundial de derechos lingüísticos (Barcelona 1996). El informe Pirls 2006 (Estudio Internacional) dice: "El empleo de lenguas o dialectos diferentes en casa y en la escuela puede causar problemas a los alumnos a la hora de aprender a leer". Y la Unesco dice: "Es axiomático que el mejor medio para enseñar a un niño es su lengua materna".
No se puede primar a la mitad de la población infantil en detrimento de la otra mitad, ni el conocimiento del catalán al desarrollo integral del niño.
"El catalán recula en la escuela con la nueva inmigración". Ese era el titular del diario Metro, edición Barcelona, ayer lunes. Y no aportaba ni un solo dato, estadística o estudio para sostener tal anuncio. Pero reculaba. La opinión, que eso es, de una persona extraída a titular de apertura, como si fuera una noticia.
Estamos pasando de la pedagogía del odio -pero del odio desenfrenado y fanático- a la pedagogía de la mentira.
Les dejo con la noticia y no le dediquen mucho tiempo a buscar los datos... no existen:
Actualizado: Como comenta Topo Universitario, en los comentarios, ya en 2005, el actual secretario de Política Lingüística, Miquel Pueyo anunciaba unos datos que contradicen la opinión que publicó ayer Metro: "el 99,5% de los jóvenes entiende el catalán, el 98,6% lo habla, el 99,5% lo leen y el 99% lo escribe". ¿Entonces? ¿En qué quedamos? ¿Recula o no recula?
Ernest Maragall, consejero de Educación del Gobierno de la Generalidad de Cataluña (y hermano del ex-presidente de la Generalidad: Pasqual, el de la omertá), respondió así a unas preguntas que publicó El Mundo, el pasado miércoles (14/02/2007) en su edición para Cataluña:
Pregunta: ¿Está de acuedo entonces con que "en Primaria hay que avanzar en el sentimiento de pertenencia a Cataluña"?Respuesta: Eso, en la propuesta provisional que tenemos, ya estaba. No con esa misma terminología pero con la misma intención de fondo. Pretender que los niños de cualquier país encuentren los elementos que les permitan relacionarse bien con su mundo natural, su espacio institucional y su identidad cultural, lingüística y nacional me parece muy normal. En Cataluña, en Groenlandia, en España, en Suiza... es razonable.
(...)
P.: ¿Es partidario de colocar una casilla en las hojas de preinscripción preguntando por la lengua materna?
R.: Somos partidarios de cumplir las leyes, y es lo que haremos.
P.: ¿Cumplirán las sentencias en el sentido que recomienda el TSJC?
R.: Las cumpliremos.
P.: ¿En ese sentido también?
R.: En todos los sentidos que recomiende el TSJC. Como no puede ser de otra manera, respetaremos las decisiones de la Justicia. Haremos bien todas las formalidades necesarias para inscribir a los niños.
P.: ¿Eso significa que pondrán la casilla en la preinscripción?
R.: Eso significa que cumpliremos efectivamente las decisiones de la Justicia.
Con lo fácil que es decir 'sí', en muchas ocasiones. ¿O es que acaso, en realidad, quería decir 'no' a estas preguntas?
Pocas diferencias entre las respuestas del señor Maragall y las que hubiera dado cualquier dirigente de ERC. Cataluña es lo que tiene.
...mona se queda.
Blanca Palmada -número 10 en la lista de ERC al Parlamento regional por Gerona y responsable de Universidades en el Departamento que dirige Josep Huguet, Innovación, Universidades y Empresa- lo dejó bien claro la semana pasada durante una entrevista para el diario nacionalista El Punt: "Las universidades que hagan más clases en catalán tendrán más financiación".
Pregunta: ¿Está satisfecha del nivel de catalán con el que llegan los alumnos a la univerisdad?
Respuesta: No tenemos noticias de que el conocimiento lingüístico esté progresando. He puesto una persona a mirar el uso y la calidad de la lengua en las enseñanzas de las universidades. Primero queremos saber cuántas clases se hacen en catalán y cuántas en castellano. Después, que cada universidad se fije un objetivo respecto al catalán. Los que lo cumplan tendrán más financiación.
P.: En la UPC [Universidad Politécnica de Cataluña], por ejemplo, hay índices muy bajos. ¿Si hacen más horas de clases en catalán recibirán más dinero? ¿Quiere decir esto?
R.: Exacto. Lo incorporaremos al modelo de financiación por objetivos. Al Gobierno le importa si en la universidad se usa el catalán. Las universidades no pueden decidir si el catalán es importante, sólo pueden decidir cómo avanzan y si ponen más o menos entusiasmo. Es su autonomía. Tenemos, para este año, 17 millones de euros y 50 para el año que viene para distribuirlos en función de si actúan en la línea de nuestras políticas.
Vaya, vaya. Objetivos en las universidades para que los profesores reciban más presiones y tengan que realizar sus clases en catalán, en lugar de castellano. ¡Viva la libertad!
Y así todos los días.
(Gracias Topo)
Un lector de El País lo explica, hoy, en la sección de Cartas al director. Todo muy claro, todo muy legal... pero la Generalidad de Cataluña ha dicho que ¡no!, que no le da la gana de cumplir la ley:
Venimos oyendo y leyendo muchas noticias y opiniones sobre la enseñanza del castellano en Cataluña y en ellas se percibe o ignorancia total o información a medias o ceremonia de la confusión o etnicismo lingüístico. Siempre resultará más razonable leer lo que sobre el asunto establecen la Constitución, el Tribunal Constitucional, los Estatutos de Autonomía, las leyes de Política Lingüística, las Leyes Orgánicas sobre Educación, los Reales Decretos de enseñanzas mínimas, los Decretos autonómicos, el TSJC.Hecha la lectura, de todo ello se deriva lo siguiente: 1º. El Estado tiene la competencia exclusiva para establecer el currículo básico de cada materia. 2º. Todos los contenidos establecidos por el Estado tienen que aparecer completos en las adaptaciones que realicen las CC AA. 3º. El Estado tiene la competencia para fijar el horario lectivo que permita la razonable impartición de sus currículos. 4º. Por lo que respecta a las horas de lengua española en las CC AA con otro idioma, el Tribunal Constitucional considera que las horas que establece el Estado no son abusivas sino correctas. 5º. El Gobierno central actúa en nombre del Estado y es garante del cumplimiento del currículo básico y sus horarios. 6º. El Gobierno central no puede ceder a las CC AA ni parte del currículo básico de una materia -por ejemplo, lengua española-, ni parte del horario (excepto el 10% dedicado a la lengua cooficial). 7º. El Gobierno central no puede establecer que lo que se denominan "estructuras lingüísticas comunes" se puedan impartir en "lengua diferente a la castellana". 8º. El TSJC permite que si las estructuras comunes se han dado en castellano no se den en catalán, pero no a la inversa. 9º. Como el Gobierno central ha establecido tanto para Primaria como para Secundaria esa posibilidad, ese texto tiene poca defensa jurídica y es impugnable por persona con legítimo interés. 10º. Los diferentes Reales Decretos de normativa básica nacidos de la LOGSE, de la LOCE y de la LOE han establecido siempre entre cinco y cuatro y tres horas en cada curso de Primaria, y, al menos, tres en Secundaria.
Isidro Cabello Hernandorena. Tarrasa
Carta de un lector de El Periódico publicada ayer martes:
Si los dos socios del tripartito se muestran, como dicen, a favor de que se ofrezcan tres horas de castellano, ¿por qué no se hace realidad? Supongo que tres cuartas partes del tripartito no han de tener problemas en hacer realidad algo que evidentemente equilibrará en parte el déficit de nuestros críos en la escuela. Parece que lo que quieren hacer es que los colegios den las pocas horas de castellano exclusivamente a la hora de la gimnasia. Es una vergüenza. El tripartito aún sigue los dictados de los radicales independentistas que no quieren oír castellano ni en los patios de los colegios.Manuel López Mario. Barcelona
La educación que en las escuelas públicas catalanas se da a nuestros hijos debería ser de máxima preocupación para los padres. No es así. En ningún tema, pero menos aún en temas en los que el nacionalismo ve presa fácil.
Las siguientes fotografías -de mala calidad- están tomadas en una escuela barcelonesa y hacen referencia al libro de la asignatura de Creencias y Tradiciones (o alternativa a la Religión) de 6º de Primaria de la Editorial Teide.

El que habla es Antoni Deig i Clotet (ya fallecido), obispo emérito de la Diócesis de Solsona y conocido hooligan del más rancio nacionalismo catalán:

El libro -y la asignatura- pretende que los jóvenes de 12 años tengan una visión general de las siete religiones más implantadas en Cataluña. A todos los representantes se les hacen las mismas preguntas. Una de estas es ¿Qué lengua utilizáis en vuestros rituales?. A lo que Deig contesta (página 57):
- Normalmente, aquí en Cataluña, el catalán, y el castellano también porque hay mucha gente de España entre nosotros. En atención a tantos extranjeros que nos visitan, utilizamos otras lenguas. El latín, la lengua que se utilizaba antes, ahora la utilizamos muy poco.
Matices de poca consideración, dirán algunos. Todo lo contrario cuando se trata de niños de 12 años. Es, simplemente, pedagogía del odio. Ese... "mucha gente de España entre nosotros"...
Para los despistados en el tema de la polémica tercera hora de o en castellano de la enseñanza en Cataluña, el artículo de Francisco Caja, en Libertad Digital, aclara el motivo del nuevo decreto del Gobierno:
¿Cómo es posible que el "incremento" de una hora en la enseñanza del castellano en la enseñanza primaria genere un conflicto político de semejantes proporciones? "¡Es el fin del sistema escolar de Cataluña!", proclaman los próceres de la patria, y se derraman ríos de tinta como acompañamiento del inminente entierro de la lengua catalana. Cómico, si no fuera real. Pero es real, con la realidad de un engaño monumental.
Porque, en primer lugar, ese "incremento" no es tal, sino el cumplimiento estricto de una legalidad que fraudulentamente había sido vulnerada por el Gobierno catalán. Al igual que la asignatura de Lengua y Literatura Catalana, la asignatura de castellano (Lengua y Literatura Castellana), de acuerdo con los anteriores decretos de enseñanzas mínimas, había tenido siempre tres horas de docencia. Pues bien, a grandes males, grandes remedios. Un avispado funcionario de la catalanización total encontró la solución: como determinadas estructuras gramaticales son comunes al catalán y al castellano, las "estructuras comunes" se impartirían en catalán. Resultado: la asignatura de castellano se reducía a dos horas, y la de catalán pasaba a tener cuatro. Lo que el actual decreto, el de la controversia, prohíbe expresamente en su Anexo III. Sin duda, la consigna del subdirector de Lengua y Cohesión Social, el insigne Josep Vallcorba, se imponía: "No basta con que toda la enseñanza se haga en catalán: debemos recuperar el patio, el pasillo, el entorno".
Algunos incluso enseñaban el castellano en catalán; hasta se editaban textos escolares de castellano en catalán. Ocupación total. En algunos patios escolares se imponía obligatoriamente el catalán como lengua de juego. Había que recuperarlo. La guerra total: todos a las trincheras... o a las "aulas de acogida", verdaderos correccionales lingüísticos en los que se recluye a los niños (extranjeros) cuyos padres residen en Cataluña desde hace menos de dos años. Y no importa que hablen un castellano mejor, incluso, que la mayoría de los ciudadanos catalanes. ¿No dice la Ley de Política Lingüística que los niños no pueden ser separados en "grupos-clases" por razón de lengua? Había que recuperar el espacio.
El decreto de enseñanzas mínimas, la gran amenaza para la lengua catalana, es como el chocolate del loro: toda la enseñanza se imparte exclusivamente en catalán, excepto la asignatura de castellano. Y el loro, aquí los escolares catalanes, ni pía ya; simplemente fracasa: Cataluña es una de las comunidades autónomas españolas con mayor fracaso escolar (31%). Un fracaso escolar que es, además, selectivo: lo padecen un 18,6% de los escolares catalanohablantes y un 42,6% de los castellanohablantes. Veinticuatro puntos de diferencia.
Que nadie tema: a pesar de que la presencia del castellano en la escuela se reduce a las dos horas de la asignatura de castellano, los niños catalanes, nos aseguran los nacionalizadores escolares, alcanzan el mismo nivel conocimiento del castellano que los demás escolares españoles, cuya enseñanza es íntegramente en castellano. Entonces, una de dos: o los estudiantes catalanes son unos genios, o los del resto de España son unos idiotas. Otra posibilidad es que el castellano se aprenda sólo, que no haga falta la escuela para ello. Entonces, que a los niños del resto de España les enseñen también en catalán.
La realidad es otra. Las evaluaciones de competencias básicas en Primaria y Secundaria realizadas por el Ministerio de Educación y por la propia Generalidad de Cataluña muestran unas cifras concluyentes: el nivel global de conocimiento del castellano es inferior en un 7%, aproximadamente, al del catalán. En Secundaria, por ejemplo, el nivel de la lengua catalana alcanza un 71%; el de la castellana, un 58. En el conocimiento de literatura, períodos, autores y obras, la media obtenida por los alumnos catalanes es de suspenso: 35%, frente al 71% de los alumnos del resto de España. Y no hablemos del dictado.
La conclusión es aterradora: los escolares catalanes acaban la enseñanza obligatoria con graves dificultades para expresarse por escrito con coherencia y corrección. Un éxito para el "sistema escolar catalán". Mai que més un sol poble!.
...del señor José Montilla:
El presidente de la Generalidad anuncia un recurso ante el TC contra el decreto de enseñanzas mínimas que establece tres horas de clases en castellano a la semana.
CRITERIO / Montilla y la imposición del catalán
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El "prestigioso" lingüista catalán Antoni Maria Badia i Margarit nos recordaba este lunes en La Vanguardia las bondades de la inmersión lingüística en la enseñanza en Cataluña. No faltó ninguno de los falaces y trasnochados tópicos nacionalistas: facilita el aprendizaje de la lengua propia del país; el catalán está amenazado; la tragedia que supondría la enseñanza en aulas separadas según la lengua vehicular; el total consenso político al respecto; las mínimas quejas de los padres... Un torpe circunloquio que sólo busca intentar justificar el terror que tienen los nacionalistas a un concepto implacable: la libertad.
SÍ A LA INMERSIÓN ESCOLAR
Hablar de la inmersión es hoy una tarea relativamente fácil. Así se denomina un método de enseñanza por el cual profesores y niños y niñas de una escuela viven el día entero sin usar otra lengua que la que se trata de inculcar a los alumnos, para facilitarles su aprendizaje. Digo que es fácil hablar de ello porque se trata de una experiencia que ya cuenta con años de aplicación y ha dado (y sigue dando) sus frutos, y por los frutos podemos juzgar de su oportunidad y de su eficacia. Además, la inmersión se ha convertido en un tema de interés general y, quien más quien menos, las familias están al corriente de su problemática, de sus éxitos y de sus dificultades. Al propio tiempo, no deja de ser un tema delicado, como todos los que afectan a seres humanos. Vamos a verlo.
Observará el lector que no uso la palabra bilingüe, que se presta a tantas ambigüedades e inexactitudes. En rigor, los verdaderos bilingües son escasísimos: pueden serlo los hijos de padres de dos lenguas distintas, pero sólo si crecen y se forman en un país cuya lengua no sea ninguna de las dos de aquellos... Etcétera. Si cunden los significados incorrectos de esta voz, sucederá que, al paso que vamos (y nuestros hijos y nietos aprenden cada vez más lenguas - cosa muy deseable-), tendremos que adoptar o crear palabrotas como trilingüe, tetralingüe, pentalingüe, aplicadas a nuestros pobres sucesores, y la verdad es que no se lo deseo. En cuanto a la frase "Catalunya bilingüe", con la que ya tropezó Ramón Menéndez Pidal hace cien años y que ahora algunos quieren promover, no sé si decir que a los lingüistas nos da risa o nos da pena....El objetivo que se persigue con la inmersión es bien conocido (y no insistiré): que, al llegar al término de la enseñanza obligatoria, los niños y niñas de Catalunya conozcan el catalán y el castellano (es decir: que entiendan, lean, escriban y se expresen de manera satisfactoria en ambos). Al recibir las competencias en educación, la Generalitat de Catalunya eludió crear aulas separadas por lenguas, para no añadir un nuevo factor diferencial (éste, evitable) a los que, de suyo, ya hacían difícil la vida de una sociedad que todo el mundo quería coherente. Existía un método, la inmersión escolar, aplicado con éxito en el distrito de Quebec (en Canadá), para asegurar el aprendizaje del francés (porque allí no hay nadie que no domine el inglés), y por ello aquí se adoptó la inmersión, centrada en el catalán. El cambio de mayoría parlamentaria del 2003 confirmó de hecho la unanimidad de que goza la política escolar referida.
¿Por qué razones la inmersión quedó centrada en el catalán? Aquí van de consuno el derecho positivo y el derecho natural. La lengua catalana es la declarada propia del país, la arraigada por la historia y el consenso y la amenazada por la injusta repartición de usos de los poderes mediáticos (y omito otras razones, para no alargarme). La prueba más consistente del fundamento legal de esa política escolar es que el balance de la obra realizada es altamente positivo. Yse comprende. La gran mayoría de los padres desea que sus hijos se incorporen, sin matices que los señalen, al conjunto juvenil que forman todos los compañeros de su edad y que sean como todos a la hora de encontrar puestos de trabajo (a lo que les ayuda el conocimiento de ambas lenguas del país). Algunas quejas ha habido, y la prensa no las ha silenciado. Los diarios que las agrandan (con segundas intenciones) son los de fuera de Catalunya. Pero nunca se han visto grandes manifestaciones de vecinos contra la inmersión escolar, comparables a las que motivan serias reivindicaciones de otra índole. Y, por favor, que a nadie se le ocurra aludir a faltas de lengua española (ortografía, gramática, vocabulario) que cometan sus hijos para oponerse a la inmersión. En todo caso, urge que antes se informen sobre la salud gramatical de los hijos de sus amigos de otras provincias y entonces se convencerán de que, pese a todo, la compañía de una segunda lengua no deja de ayudar a conocer la propia, y de que el culpable de dichas faltas no es el amigo catalán, sino el amigo (?) televisor.
Bromas aparte, como yo mismo también procuro informarme, diré honestamente que, si quejas hay, las más de las veces parece que proceden de personas o familias cuya previsión no es permanecer indefinidamente en Catalunya, cosa que les hace menos atrayente que sus hijos pierdan el tiempo con el catalán (para olvidarlo después). Lo siento por ellos, pero la única respuesta es que las normas son de carácter general y los casos excepcionales se supeditan a la mayoría (en especial si, como hemos dicho, el balance global es positivo). Aun así, todos sabemos de gente que en los años sesenta del siglo pasado trabajó un cierto tiempo en Francia, Suiza o Alemania y volvió satisfecha de la experiencia, incluso en su provisional aspecto lingüístico. En fin, no he de extenderme más sobre este punto concreto.
No quisiera terminar sin referirme a un concepto que me ha inducido a escribir este artículo y que he tenido muy presente durante su redacción: la convivencia. Que entre nosotros la enseñanza se hiciese en aulas separadas según la lengua de los escolares sería simplemente trágico. Un tópico de nuestro país reza que Catalunya es una tierra de paso. Y ya lo sabemos: de los que pasan, siempre se quedan algunos. Y andando el tiempo, ya suman muchos los que se han ido quedando. Como no podía ser de otro modo, los que han venido de fuera y los que ya estaban dentro constituyen un solo pueblo y sus hijos y descendientes aprenden, en una misma aula, la lengua, la historia y la manera de ser de todos ellos.
ANTONI M. BADIA, ex rector de la Universitat de Barcelona; miembro del Institut d´Estudis Catalans
Agudeza visual. Estamos en un aula de acogida de un colegio de la provincia de Tarragona. En menos de un segundo y medio, adivinar qué mapa falta.

Efectivamente, tenemos el mapa de la ciudad, el de la región, el del continente y el del mundo. Pero ¿y el del país? ¿Dónde habrán escondido el mapa de España? ¿Y luego se preguntarán por qué los escolares de Cataluña no saben situar Guadalajara, Lugo o Soria en un mapa?
(Gracias Po)
Este jueves pasado se aprobó el dictamen de la reforma de la Ley Orgánica de Universidades (LOU) en el Congreso. A partir de su aprobación como ley, el conocimiento de la lengua cooficial en las respectivas Autonomías por parte de los aspirantes -profesor o alumno- será un factor decisivo para la obtención de la plaza en disputa.
El artículo 6.2, ahora reformado, dice así:
"Los poderes públicos, y las universidades a través de sus estatutos, establecerán mecanismos para que los procesos de acogida de los diferentes miembros de la comunidad universitaria se favorezca el conocimiento suficiente de las lenguas cooficiales".
Nada dice del conocmiento de la única lengua oficial en toda España. Me gustaría saber qué nota obtendrían muchos profesores de las universidades catalanas si se les realizase un examen de castellano o español.
Más de lo mismo. Las universidades catalanas se llenaran de filólogos para enseñar a los nuevos médicos, abogados o economistas.
Este escrito se ha publicado en el boletín mensual de la Asociación por la Tolerancia y es un ejemplo esclarecedor de la situación que se vive en la escuela catalana. ¿Derecho o heroicidad? Ambas cosas.
La entradilla, donde se explica la situación de un asociado:
Nuestro socio, Raphaël, ha tenido que concertar distintas entrevistas con distintas autoridades académicas –la pelota se la van pasando de unos a otros– para conseguir algo a lo que tiene derecho: que su hijo de tres años reciba sus clases en español con toda normalidad. Su largo peregrinar sólo ha servido para que le prometan que le someterán a la discriminatoria atención individualizada. Es el mal menor, pero un mal de riesgos para el desarrollo emocional del niño. Esta es la carta que el 28 de septiembre de 2006 envió a la Delegación Territorial de Sabadell.
La estremecedora carta:
Señora Montse Corrius:Quiero resumir el contenido de nuestro encuentro para asegurar los puntos de acuerdo.
Como quedamos con Ud, con la directora del colegio: Sra. Amparo López, y con la maestra: Señora Montse Sos, mi hijo Pablo recibirá la clase de forma individual en su lengua materna, el español, mientras que el resto de sus compañeros, dentro de la misma aula, la recibirán en catalán.
Le quería agradecer su preocupación por “respetar la educación en castellano”, “buscar siempre lo mejor para mi hijo” y “procurar que mi hijo no se sienta apartado ni discriminado”. De hecho, lo ha sido durante tres años en la guardería, donde se le ha prohibido aprender y hablar el idioma de su madre. El no poder comunicarse en el idioma del amor y del cariño con sus familiares le provocó un trauma psicológico que le impide con tres años y nueves meses, sencillamente, hablar. Usted lo ha entendido muy bien ya que subrayó en nuestra entrevista, que “esta atención individualizada se hace normalmente para los niños con deficiencia”.
Por este motivo, debo de confiar que ahora ustedes, Amparo y Montse, como responsables de educar, pero también como madres, comprenderán la importancia de cumplir con lo que hemos acordado. De hecho, Ud. se comprometió en “revisar” –o sea, controlar que se haga lo previsto. Por mi parte, estaré muy atento a los progresos que haga mi hijo en su lengua materna. Espero que, dada su edad, pueda expresarse bien en dos meses.No le hablaré de la Ley de Política Lingüística –relativa a educación–, detrás de la que Ud. se amparó ocho veces, porque sabemos perfectamente que su incumplimiento ha sido impulsado por los mismos que la alumbraron, que obstaculizan el ejercicio del derecho que asiste a los niños a recibir su primera enseñanza en lengua materna. Así lo avalan tres sentencias del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña a este respecto. Yo solo hablo de la educación de un niño indefenso que quiere solamente poder “socializarse, compartir, vivir y aprender” –son sus palabras– con sus padres, su hermano y sus amigos hispanohablantes.
Como acordado, le rogamos igualmente que informen a los servicios administrativos del colegio, como ya solicité el año pasado, que deseamos recibir toda la información del colegio en español, ya que ni mi mujer ni yo somos catalanohablantes. Su argumento de no provocar “doble trabajo” no deja de extrañarme, ya que en una Cataluña oficialmente bilingüe todas las administraciones disponen de la información en ambos idiomas para los padres que lo solicitan, ¿o no?.
Entenderán que el mero hecho de escribir esta carta es para mi una discriminación y una humillación.
Le saluda atentamente,
Raphaël Bécar
En la Cataluña del siglo XXI.
Carta de una lectora de Diario Siglo XXI, publicada el pasado jueves día 5:
Artur Mas ha asegurado en el programa “59 segundos” de TVE que el nivel de castellano de los alumnos de Cataluña es igual al del resto de España.Habrá que recordar a Mas el resultado de la última evaluación efectuada por el Instituto Nacional de Evaluación y Calidad del Sistema Educativo (INECSE), en el que se ponen de manifiesto serias deficiencias de los alumnos de Cataluña en muchos aspectos del castellano, por ejemplo en la expresión escrita o en el dominio de la gramática, con puntuaciones en algunos casos casi 20 puntos por debajo del resto de España. Y en cuanto a literatura los resultados son aún más preocupantes: el nivel de conocimiento de autores y obras de literatura española de los alumnos de Cataluña no llega ni a la mitad del que tienen los alumnos del resto de España.
Estas son las consecuencias de la desafortunada política promovida durante 23 años por el propio señor Mas y su partido en Cataluña.
Carmen B. Fernández
Carta publicada en La Vanguardia el pasado 25/9/2006:
Castellano en CatalunyaEl pasado 20 de septiembre tuvimos la oportunidad de ver al alcalde de Figueres en las noticias de mediodía en TVE1. En su intervención en castellano el alcalde decía que había (en Figueres) "muchos robatorios de coches". Hasta cuatro veces utilizó la palabra robatorio (del catalán robatori)en lugar de decir robo. Después dijo que la gente de Figueres tenía mucha "angúnia" (en lugar de angustia). Estamos hablando de un alcalde de una población importante como es Figueres y que recibe un turismo considerable.
He de reconocer que, como catalana, sentí vergüenza ajena. Si una personalidad de cierto nivel habla así castellano, ¿cómo lo habla el resto de la población? ¿Es nuestra política lingüística de enseñanza escolar sólo en catalán y con 1 o 2 horas a la semana de castellano adecuada para aprender bien esta lengua? Por supuesto que todo catalán entiende y habla mejor o peor castellano. Pero ¿nos conformamos con que nuestros hijos hablen castellano como el alcalde de Figueres?, ¿o queremos que dominen la lengua? Algo tiene que cambiar nuestra política de enseñanza.
Olga Durich. Barcelona
Respuesta de Marita Rodríguez, presidenta de Asociación por la Tolerancia, al consejero de Educación y Universidades, Joan Manuel del Pozo. Ayer, en El Mundo:
El consejero de Educación y Universidades de la Generalitat, Joan Manuel del Pozo, sabe que la «paz lingüística total», que asegura vive Cataluña, es la misma que se vivía en la dictadura; o sea, impuesta. Desde luego, no creo que el PSC sea más beligerante que ERC, no podría sin que el caparazón democrático de la sociedad se resquebrajara definitivamente. Su fondo se vació; no queda nada de él después de los decretos de inmersión (1993) o de la Ley de Política Lingüística (1998).Año tras año revalidan la prohibición del uso del español como lengua vehicular. ¿Qué más se podría hacer con los profesores que, a pesar de esta violencia normativa, siguen utilizando la lengua maldita en sus clases? ¿expedientarlos?
El consejero dice que «las familias que lo deseen pueden realizar el 100% de la primera enseñanza en castellano». A ello tienen derecho incluso según la restrictiva ley de Política Lingüística, pero el PSC, como los demás partidos nacionalistas, han estado ocultando ese derecho.
Desde la Asociación por la Tolerancia llevamos años denunciando estos hechos ante los tribunales, de cuyas sentencias -favorables a nuestras demandas- se ha hecho caso omiso. Reto al conseller a que haga público el número de escolares que están recibiendo el 100% -o simplemente el 50%- de sus clases en español. Si no hay ninguno, que no se escude en que no hay demanda, porque nos consta que entre miembros de nuestra asociación, hay padres que lo han solicitado y no lo han conseguido.
Imponen prácticas lingüísticas tan impresentables y abyectas que necesitan negarlas. Aquí hay hechos incontestables. Cuenten los padres el número de libros de texto en castellano (aparte del de lengua española) que hay en las pesadas mochilas de sus hijos. ¿Quizás la información del centro les llega en castellano, o bilingüe? Tampoco.
Marita Rodríguez. Presidenta de la Asociación por la Tolerancia. Barcelona
Carta de un lector de El Mundo publicada el pasado sábado 9 de septiembre de 2006:
Desde Barcelona invito a Zapatero y a su familia a vivir varias temporadas largas en Cataluña, y a ser posible en epoca lectiva para los niños.Me pregunto si estaría de acuerdo y convencido de que a sus hijos le impartieran la mayor parte de la educación en catalán, que España casi no figure en los libros de texto, y que sus hijos lleguen a saber absolutamente todo sobre Cataluña y nada del resto de España.
Ya que hablan castellano en su casa y todo el tiempo, seguramente le agradaría más que impartieran la educación en Cataluña respetando las dos lenguas por igual, sin detrimento de alguna de ellas.
En Cataluña, la realidad lingüística es bastante compleja, y hay que intentar mantener la igualdad, sobre todo, respetando los derechos básicos de las familias que desean eligir el idioma con el que educar a sus niños, ya sea el catalán o el castellano.
Actualmente en la región, la libre elección de idioma para la enseñanza no ocurre, ni se está aplicando. El castellano lo quieren marginar en todos los ambitos sociales. Quizá para algunos políticos esto no tiene importancia, pero para muchas personas es un verdadero problema, sobre todo con vista al futuro.
Jorge Roca. Barcelona
Antonio Robles, secretario general del Partido de la Ciudadanía (antes Ciudadanos de Cataluña), hoy en Libertad Digital, en su columna la Izquierda Liberal:
[...] Las consecuencias ya las hemos denunciado otras veces, ahora se ampliarán. Reparen si no. Traduzco: "Angels Mauné Masoller, directora del centro IES Joseph Pla, hago constar que el 1 de septiembre de 2006, el profesor Francisco Miguel Bravo Bastida se ha presentado al centro IES Joseph Pla para ocupar la plaza vacante de Geografía e Historia de 1 ciclo de la ESO en comisión de servicios, y no he firmado la toma de posesión correspondiente, a la espera de recibir instrucciones del Servicio Territorial de Barcelona, porque el profesor ha manifestado que impartía las clases sólo en castellano."[...] Sólo una cosa buena. Aún hay muchos profesores sensatos que hacen lo que les da la gana, incluso alguno empieza a revelarse y dar las clases en castellano cuando siempre lo había hecho en catalán. Esa Cataluña también existe.
[...] ¿Qué burra nos quiere vender Montilla con estos hechos? Son disposiciones de su partido, de ahora mismo, cuando al mismo tiempo nos dice todo lo contrario en su campaña electoral. ¿Es esta la hora de los catalanes o de sus catalanistas?
Leer completo 'La escuela de Montilla'
Coincidiendo con el comienzo del nuevo curso escolar, El Mundo (€), tanto en su edición nacional como en la local catalana, dedica hoy un revelador artículo (así como un editorial) a la delicada (por no decir terminal) situación de la lengua española en las escuelas de Cataluña.
Por su interés, lo reproducimos de forma íntegra.
LA GENERALITAT REDUCE TODAVÍA MÁS LA ENSEÑANZA DEL CASTELLANO EN CATALUÑAUna circular de la Consejería de Educación, controlada por el PSC, insta a los profesores a dedicar al catalán las horas que, en tiempos de ERC, podían darse en castellano - El 90% del programa se imparte sólo en catalán (DANIEL G. SASTRE - BARCELONA)
Los niños catalanes de seis a ocho años cursarán 1.435 horas lectivas -sin contar la asignatura voluntaria de Religión- durante el ciclo inicial de la enseñanza primaria, de las cuales sólo 140, ni siquiera un 10%, se impartirán en castellano. La clase de Lengua y Literatura castellana es la única que se dará en ese idioma, como es habitual desde que los gobiernos de CiU se decidieron por el modelo de inmersión lingüística. Lengua y Literatura catalana, Conocimiento del medio social, cultural y natural, Música, Educación visual y plástica, Educación física y todas las actividades de recreo se impartirán en catalán.
En este nuevo curso, además, las instrucciones enviadas a los centros educativos públicos de educación infantil y primaria instan incluso a que las 105 horas que deben destinarse a los Contenidos y estructuras lingüísticas comunes en catalán y castellano en los dos primeros años de enseñanza se impartan solamente en catalán, que sigue erigiéndose como lengua vehicular de todo el proceso educativo.
De hecho, la primera prioridad del Departamento de Educación y Universidades de la Generalitat, que pasó de estar en manos de la republicana Marta Cid al socialista Joan Manuel del Pozo cuando Esquerra fue expulsada del Govern, sigue siendo la de «consolidar la lengua catalana como lengua de aprendizaje y de comunicación en las actuaciones docentes y administrativas de los centros».El inicio del nuevo curso escolar en Cataluña viene otra vez marcado por las protestas de diversas asociaciones que piensan que la Generalitat no ha atendido a ninguna de sus quejas. Ni se ha facilitado la primera enseñanza en lengua materna cuando ésta es el castellano, ni se ha eliminado la controvertida figura del coordinador lingüístico -que los críticos con la política educativa gubernamental llaman «comisarios»- lo que, en su opinión, contribuye a la «imposición coactiva del monolingüismo en una sociedad bilingüe».
El objetivo es que el catalán se establezca «normalmente como lengua vehicular y de aprendizaje» en todas las actividades «internas y externas» de la comunidad educativa, lo que incluye tanto las exposiciones de los profesores como el material didáctico, las reuniones y las comunicaciones con los padres de los alumnos.
La voluntad de la Generalitat no se limita a que los colegios se afiancen como un elemento de cohesión social, sino que pretende que el uso del catalán se extienda también fuera de las paredes de los centros educativos. Eso parece desprenderse de otro inextricable párrafo incluido en las instrucciones enviadas a las escuelas catalanas, que pide que se «garantice que las metodologías y los agrupamientos del alumnado favorezcan las interacciones para mejorar el aprendizaje y el uso de la lengua catalana, potenciando actividades de uso de la lengua no directamente relacionadas con la actividad ordinaria del centro».
Las mismas instrucciones sí incluyen este año un requerimiento específico a los colegios para que aseguren «que los niños de educación infantil y del ciclo inicial de educación primaria cuyos padres soliciten que sus hijos reciban la enseñanza en lengua castellana sean escolarizados en esta lengua mediante atención y apoyo material individualizados». Sin embargo, ésta es una solución que no satisface a quienen reclaman que se cumpla lo dispuesto en la propia Ley de Política Lingüística de 1998 con respecto a ese derecho.
La mayoría de los padres que reclaman que sus hijos reciban la primera enseñanza en castellano se muestran de acuerdo con la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña del 5 de diciembre de 2005, que advirtió a la Generalitat de que sería «sumamente fácil cumplir con su obligación» y preguntar a las familias, mediante una casilla en el folleto de inscripción escolar, en qué idioma quieren que se eduquen sus hijos. Sin embargo, el Gobierno catalán se ha negado siempre a introducir esa posibilidad, que para la consejera anterior suponía «abrir la puerta a la segregación lingüística en las escuelas».
«La excusa de la Generalitat para no cumplir con la Justicia es que ha interpuesto un recurso y aún no existe sentencia firme. Este año sí se pregunta acerca de las lenguas que comprende el niño, pero la sentencia no dice eso, sino que se informe acerca de cuál es la lengua habitual», se queja Francisco Caja, presidente de Convivencia Cívica Catalana.
Caja, un veterano de las disputas lingüísticas con la Generalitat, asegura que «hay un grupo de seis padres» que ya han iniciado este curso trámites judiciales contra los postulados educativos de la Generalitat, pero que «cerca de un centenar más» han reclamado el derecho de sus hijos a recibir la primera enseñanza en castellano, aunque aún no han agotado el trámite administrativo previo a la denuncia en los tribunales.
Convivencia Cívica dio a conocer hace unos meses unos datos extraídos del último Informe Pisa, un reputado instrumento evaluador de los sistemas educativos mundiales. En el dossier, se cifraba el fracaso escolar de los niños catalanes castellanohablantes en un desmesurado 42,6%, mientras que los catalanohablantes se quedaban en un porcentaje mucho más bajo del 18,6%.
Francisco Caja atribuye «al menos un 9%» de ese porcentaje al modelo lingüístico de la Generalitat, que, según él, imposibilita de facto que los padres puedan ejercer su derecho a elegir el castellano como lengua vehicular para los primeros años de sus hijos en la escuela.
La asociación que preside también denuncia que el «Plan para la lengua y la cohesión social», que aprobó hace algunos meses el Gobierno tripartito de la Generalitat de Cataluña, «supondrá un coste económico de 35.300.263,15 euros anuales (más de 5.000 millones de pesetas)».
Además, asegura que expresiones muy recurrentes en el texto, como «consolidar la lengua catalana y el aranés, si procede, como eje vertebrador de un proyecto plurilingüe», son «contradictorias en sus términos» y «dan clara idea del engaño y la voluntad torcida de sus autores».
Carta de una lectora de ABC publicada el pasado día 27 de julio:
Con relación al polémico sistema de inmersión lingüística en catalán en las escuelas, existe una gran dosis de hipocresía en determinados sectores de Cataluña. Hay conocidos políticos catalanes, entre ellos candidatos a la presidencia de la Generalitat en las próximas elecciones, que en público defienden la inmersión lingüística, pero llevan a sus hijos a colegios privados, donde muchas de las asignaturas son enseñadas en español y no se practica la inmersión. Mientras imponen a nuestros hijos la enseñanza sólo en catalán, para los suyos prefieren que se les enseñe en lenguas internacionales que les abrirán muchas más puertas en su futuro profesional. ¿Por qué nos imponen a los demás lo que ellos no quieren para sí mismos?Victoria B. Martín. Barcelona
Hoy, en El Mundo (€):
UN PADRE AYUNARÁ UN DÍA PARA QUE SU HIJA RECIBA LA EDUCACIÓN TAMBIÉN EN CASTELLANOCarmelo González realizará su protesta el próximo viernes en la plaza de Sant Jaume de BCN - OSCAR BENITEZ (El Mundo - Barcelona)
«Luché a principios de los 80 para que en mi facultad se impartieran clases en catalán», recordó Carmelo González. Ahora, veinte años más tarde, se ha embarcado en una campaña para que su hija pueda estudiar en castellano en Cataluña. «Tras casi un año de dimes y diretes y de contienda con la Administración, el Govern me ha ignorado y ni siquiera se ha sentado a hablar conmigo», relató ayer González.
Por ello, ha decidido impulsar «una segunda fase de actividades y movilizaciones» que se iniciará el próximo viernes día 16 con un jornada de ayuno de 24 horas en la plaza de Sant Jaume, frente al Palau de la Generalitat.
«Huelga decir que será un acto absolutamente pacífico y estará desprovisto de perfil político», subrayó. Gónzalez aclaró, sin embargo, que él es un votante tradicional de izquierdas y que siente escasa sintonia ideológica con posturas políticas conservadoras.«No es que pretenda librarme de sospechas, pero es que estoy harto de que me insulten llamándome fascista o cosas parecidas», se lamentó González.
Ante la actitud del PSOE, partido al que votó en los comicios generales pasados, González confesó que siempre le asalta aquella frase de Cabanillas: «¡Al suelo, que vienen los míos!».
Y es que González declaró sentir «estupefacción» ante las afirmaciones «tranquilizadoras» del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, o de la vicepresidenta, María Teresa de Fernández de la Vega, que aseguraron que en Cataluña está garantizada la enseñanza en castellano. «Quiero pensar que se efectúan esas inverosímiles declaraciones desde una óptica de desconocimiento de la realidad catalana y que no están vendidos a ningún interés oscuro», comentó.
González expresó asimismo que le genera «desconcierto» la certeza de Juan Fernando López Aguilar, ministro de Justicia, de que en Cataluña se respetan todas las sentencias judiciales. «Cuatro sentencias del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña avalan el derecho elemental de recibir educación en castellano», señaló González, «pero no ha servido de nada, no quieren acatar sus propias leyes».
González explicó que en el colegio de su hija se topó con dos actitudes de rechazo distintas. Por una parte, estimó «intolerantes con buen estilo» a los responsables de la escuela que le instaron a apuntar a su hija en un colegio privado «si deseaba tanto» que la niña estudiase en castellano. Por otra, a González se le antojó que la «xenófoba y discriminatoria» conducta de la asociación de padres de la escuela ralló en lo «criminal», ya que le acribillaron con «toda suerte de amenazas, insultos y descalificaciones».
González comentó, sin perder el sentido del humor, que un «padre iracundo» llegó a espetarle que «la huelga de hambre me iba a sentar bien porque estoy muy gordo». El resto de dicterios que vertieron sobre él «fueron menos divertidos».
Las reivindicaciones de Carmelo González no sólo han suscitado la hostilidad verbal de algunos colectivos, sino que también ha obtenido apoyos. Plataformas como Asociación por la Tolerancia, Ciutadans de Catalunya o Convivencia Cívica Catalana respaldan la batalla cívica de González.
El presidente de esta última, Francisco Caja, presente ayer junto a González, aprovechó para arremeter contra los «correccionales lingüísticos» de la Generalitat. Caja críticó que el fracaso escolar de los alumnos inmigrantes latinoamericanos en Cataluña «es tres veces superior» al del resto del Estado y culpó a la «inmersión lingüística». Caja dijo que «la Unesco considera que los niños aprenden mejor en su lengua materna».
González concluyó adelantando que en septiembre, con el apoyo de las plataformas citadas, creará una mesa de partidos políticos y asociaciones en septiembre a fin de que en el curso 2007-2008 se «despenalice» el castellano en la escuela.
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- Enmienda 6.1
En las escuelas de primaria y secundaria, cada año, se realizan pruebas de nivel y conocimientos. Estas pruebas de evaluación se han centrado, tanto este curso como el pasado, en sólo tres ámbitos: matemático, lingüístico y social, y natural. Hasta aquí todo correcto.
Lo sorprendente -que ya vienen denunciando las asociaciones cívicas catalanas y desde CRITERIO comunicamos- es que en la prueba lingüística sólo se evalúe el nivel del catalán del alumno (comprensión de un texto escrito, expresión oral y producción de un texto). ¿Y el castellano o español? Pues como el inglés, cada dos años, y gracias. Vemos una vez más la discriminación que sufren, no las lenguas, sino los parlantes del castellano en Cataluña. En este caso, los niños.
Han pasado consejeros de Educación de CiU, ERC y PSC. Bien. Todos han seguido la misma política lingüística en las escuelas. Marginar poco a poco a los que tienen el castellano o español como lengua materna y, no olvidemos, a los bilingües.
El Mundo publica hoy la noticia en su edición para Cataluña (enlace de pago). Así pues, el español, en Cataluña, que es España, será tratado como una lengua extranjera en las pruebas de evaluación de las escuelas de primaria y secundaria.
Podemos decir, de esta manera, que en España se margina a los hablantes de español. ¡Ver para creer!
El Mundo (€), ayer 22/05/2006:
[...] El Departamento de Educación y Universidades ha excluido