El Ayuntamiento de Gerona, gobernado por PSC, ERC e ICV, anuncia que apretará más las tuercas en el tema lingüístico (¿más?). Traducimos la noticia publicada el pasado 14/7/2007 en Diari de Girona:
GERONA SANCIONARÁ EN 2008 LAS ATRACCIONES DE FERIAS QUE SÓLO UTILICEN EL CASTELLANOEl Ayuntamiento de Gerona impondrá multas a partir de las Ferias de San Narciso de 2008 a las atracciones y paradas que sólo usen el castellano. El consistorio quiere aprobar un reglamento siguiendo la Ley de Política Lingüística para que se pueda bonificar a los propietarios de paradas que usen el catalán y se impongan sanciones a los que incumplan la ley. Sin embargo, el Ayuntamiento mantendrá la campaña de catalanización de las ferias durante este año e instalará un sistema de hilo musical ambiental exclusivamente con música de grupos en catalán.
El Ayuntamiento de Gerona ha empezado a redactar un reglamento que se ajustará a la Ley de Política Lingüística. Hasta ahora el consitorio instaba y colaboraba con los propietarios de atracciones y paradas facilitándoles los servicios de Normalización Lingüística. No osbtante, el gobierno local considera que las medidas son insuficientes.
La primera teniente de alcalde, Cristina Alsina (ERC), -que ayer ejerció de portavoz del tripartito- señaló que entre los primeros acuerdos de la junta de gobierno se ha aprobado un pliegue de cláusulas para que el catalán esté presente de manera mayoritaria a las ferias de la ciudad.
Alsina indicó que con el Consorcio para la Normalización Lingüística se hará una campaña por explicar la normativa lingüística y facilitarles todo el material, editado en catalán, que puedan necesitar. La portavoz de ERC añadió que se les facilitará la traducción de carteles, anuncios, cartas de precios, etc. La regidora afirmó que este año también se insistirá en la rotulación de las paradas de venta de castañas.
La aportación más importante para la edición de las Ferias de 2007 será la instalación de un sistema de hilo musical en el recinto de atracciones de la Dehesa con música exclusivamente en catalán. El objetivo del consistorio es «combatir» los impactos de las canciones en castellano que proliferan en toda la zona.
Sin embargo, la música que ponga el Ayuntamiento deberá convivir con las que tengan los feriantes en sus atracciones, aunque este año se les ha bajado el volumen. Alsina asegura que la música ambiente no debe provocar molestias a los vecinos. En este sentido aseguró que se harán todas las pruebas posibles y si es necesario se retirará.El hilo musical saldrá del presupuesto de las Ferias de Gerona, mientras que la campaña de normalización lingüística cuenta con un presupuesto de 9.000 euros.
SIN INFLUIR EN LAS PARADAS
A pesar de todo, la ley no permite influir en la música que cada propietario de atracción o parada escoja poner y, por esto, ni el ayuntamiento ni el consorcio pueden hacer demasiado más que regalar un CD con música en catalán y recomendar, como ha dicho Alsina, que «como herramienta de marketing» usen el catalán y la música en catalán como reclamo por captar clientes.
Este año el Ayuntamiento sólo podrá hacer inspecciones para comprobar si los feriantes se están acogiendo a la normativa. Para poder sancionar el pliegue de cláusulas se convertirá en reglamento. Por el momento, el Ayuntamiento de Gerona no ha adelantado la cantidad de las sanciones ni las bonificaciones, pero aseguran que se ajustarán a la ley.
Lo interesante de personajes como Salvador Sostres es que, en realidad, no hacen más que decir en público lo que muchos nacionalistas sólo se atreven a decir en privado. El artículo que publicó el pasado 4/7/2007 en elSingulardigital.cat, y que a continuación traducimos, es un ejemplo de ello:
Hay que decir que si sólo votásemos los catalanes, los que tenemos apellido catalán y nuestra lengua materna es el catalán: es de decir, los catalanes, hay que decir que Convergència sacaría mayoría absoluta y el 70 por ciento de los votos tirando por lo bajo. El resto es Franco. El resto es inmigración intencionada. Aquélla que vino del polvo y del hambre y que en vez de dar las gracias entró por derecho de conquista y de la mano del dictador, que sabía muy bien lo que hacía. ¿De dónde viene Montilla? De Iznájar. Bien, esto todo el mundo lo sabe. ¿Y qué pasó en Iznájar? Que Franco construyó un pantano y así toda aquella gente tuvo que partir de casa. Cuando Franco dijo que lo dejaba todo atado y bien atado se refería a Montilla. Si sólo votásemos los catalanes, el partido nacionalista por excelencia tendría mayoría absoluta y el 70% de los votos tirando por lo bajo. El resto es Franco, España, inmigración intencionada. ¿Quiénes son los xenófobos, quiénes son los racistas, o incluso, como nos han dicho alguna vez, los nazis? ¿Quién está perseguido? ¿Quién quiere exterminar a quién? Espero que ganemos también esta batalla pero no sé si la ganaremos. Lo que sí sé es que es deplorable que después de tanto darnos por culo todavía seamos nosotros los que nos sentimos culpables.
Sentencia (aquí, completa, en PDF) del 31 de marzo de 2007 pronunciada por Don Andrés Maestre Salcedo, Magistrado-Juez titular del Juzgado de Instrucción número 4 de Sabadell (Barcelona):
[...] HECHOS PROBADOSUNICO: Probado y así se declara que en fecha de 18-3-2007, sobre las 5.30 horas en las inmediaciones de la zona lúdica-Hermética de Sabadell el denunciado sr Mosquero, no así el resto de denunciados, profirió a los agentes actuantes (denunciantes) [mossos d´esquadra] debidamente vestidos de uniforme, en tono despreciativo-vejatorio, la expresión "Viva la guardia civil".
FUNDAMENTOS JURÍDICOS
PRIMERO: Los anteriores hechos que se declaran probados son constitutivos de una Falta contra el orden público, prevista y penada en el art. 634 del C.P., por concurrir en la conducta del sr Mosquero los elementos tanto objetivos como subjetivos del tipo penal que nos ocupa, resultando absueltos el resto de denunciados en virtud de la ausencia de principio acusatorio.
[...] FALLO
QUE DEBO CONDENAR Y CONDENO a Cristian Mosquero Galán, como autor responsable de una FALTA contra el orden público prevista y penada en el art. 634 del Código Penal, a la pena de 30 días multa con cuota diaria de 6.-€ (total 180.-€) ó 15 días de responsabilidad personal subsidiaria caso de impago y costas.
Así están las cosas por Cataluña.
CRITERIO / Multa por llamar a unos mossos "hijos de Carod"
El grupo parlamentario de IU-ICV ha presentado un escrito en el Congreso para que se debata en la cámara la reprobación y cese del Defensor del Pueblo, Enrique Múgica, porque, según Joan Herrera, portavoz de ICV -formación más integrista en temas lingüísticos que otros partidos que se declaran nacionalistas o separatistas-, el ex-dirigente socialista "no respeta la competencia exclusiva del Síndico de Agravios" catalán.
En realidad, la institución del Defensor del Pueblo tiene competencia en toda España, pero el texto estatutario catalán -recurrido, entre otras cosas, por esta vulneración de los derechos de los ciudadanos al pretender que estos no puedan dirigirse a la institución que ahora encarna Múgica- excluye los asuntos ocurridos en Cataluña de la potestad del Defensor del Pueblo.
La función del Defensor del Pueblo es tan sencilla que se resume en esta frase que se puede leer en la portada de su web:
"Esta institución es el alto comisionado de las Cortes Generales, al servicio de los ciudadanos, para defender tus derechos y libertades frente a la actuación de cualquier Administración."
La Generalidad de Cataluña pretende que el Síndico, Rafael Ribó, hasta 2000 presidente de ICV, tenga el mismo trato que el Defensor del Pueblo y que este no esté por encima, institucionalmente, de aquel. Y que en Cataluña el Defensor del Pueblo no tenga competencia alguna.
Con esto lo que busca la Generalidad catalana es que las denuncias que se presenten en Cataluña no puedan llegar a una institución nacional. Es decir, más impunidad. Por ejemplo, un caso práctico: evitar que el Defensor del Pueblo interponga un recurso de inconstitucionalidad contra seis artículos del nuevo Estatuto de Autonomía de Cataluña debido a que "el principio de preferencia lingüística es incompatible con el principio de igualdad, porque discriminar lenguas es discriminar personas".
Mientras tanto, el Estatuto sigue en manos del Tribunal Constitucional.
Y así todos los días.
CRITERIO / La realidad de Cataluña: quien denuncia el extremismo nacionalista, es un facha
CRITERIO / En defensa del Defensor
CRITERIO / Más en defensa del Defensor
Xenofobia: Odio, repugnancia u hostilidad hacia los extranjeros. Eso dice la RAE y Héctor López Bofill considera extranjeros a todos los españoles que no son de Cataluña. Ergo...
El profesor de Derecho Constitucional en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, Héctor López Bofill, carga contra los emigrantes que llegaron a Cataluña desde otros puntos de España durante los 50, 60 o 70, en un artículo titulado El gheto español:
Si el catalán y la cultura catalana peligran no es porque los chinos del Arco del Triunfo vivan totalmente aislados de la realidad cultural que los rodea, sino porque se ha permitido que centenares de millones de ciudadanos llegados durante las migraciones de los años cincuenta, sesenta y setenta hayan permanecido en Cataluña con el mismo imaginario que habrían desarrollado si no se hubieran movido de algún punto entre Madrid y Andalucía
A continuación, López Bofill, que participa activamente en actos y actividades de los grupos más radicales de Cataluña pidiendo la separación efectiva de esta región de España, se lamenta de no haber considerado como "extranjeros" a todo "lo que venía de España".
En su artículo, publicado en un digital nacionalista catalán, se pregunta por qué no se retiran "determinadas prestaciones sociales no básicas" a un "ciudadano de Ciudad Real" que no domine la "lengua propia de nuestro territorio".
¿Qué actitud tendrá este profesor de ¡Derecho Constitucional! con sus alumnos nacidos en Andalucía, Asturias o Murcia?
Hace unos días López Bofill pedía que se acabase con La Vanguardia, por ser un diario catalán escrito en castellano, y en su día maldijo la Constitución. Así está la universidad en Cataluña.
¡Y así todos los días!
El profesor de Derecho Constitucional Héctor López Bofill, conocido por ser un referente en el mundo separatista radical, aboga por el fin de las subvenciones a La Vanguardia porque "incumple manifiestamente el principal criterio que tendría que ser motivo de subvención: el uso y promoción de la lengua catalana".
López Bofill titula así de contundente su artículo en un medio de internet: Acabemos con La Vanguardia. Para obtener este fin, considera que el diario del Grupo Godó no debería recibir más subvenciones públicas, directas o indirectas, ya que es de "expresión castellana y de mentalidad regionalizadora".
El profesor radical no entiende que sea una consejería controlada por ERC la encargada de repartir las subvenciones a los medios de comunicación y que La Vanguardia se vea beneficiada de estas estando "en las antípodas de la construcción de un sistema de comunicación propio y catalán que un partido independentista como ERC debería defender", además de la distancia ideológica que existe, según López Bofill, entre el partido político y el diario.
Finalmente, se pregunta sobre el "siniestro tejido de intereses" que impiden que se "anulen los privilegios" del diario en materia de suscripciones oficiales.
Esta es la libertad de prensa vista por un radical separatista. Radical separatista, y profesor universitario de ¡Derecho Constitucional! que no hace mucho decía cosas como estas (ver el vídeo) sobre la Constitución, en un mitin de las juventudes de ERC:
Y así todos los días.
El pasado 23 de abril se celebró el Día del Libro y festividad de Sant Jordi/San Jorge. Pocos días antes, el Ayuntamiento de Gerona dictó el correspondiente Decreto en el que autorizaba las solicitudes presentadas para montar los tradicionales chiringuitos ambulantes de venta de libros y rosas.
Entre las condiciones exigidas para aceptar las solicitudes estaban las habituales de limpieza y respeto al mobiliario urbano y al espacio autorizado. Pero el punto G del Decreto nos recordaba también lo siguiente (traducimos):
"De acuerdo con la Ley de Política Lingüística y el Estatuto del Consumidor, os recordamos la obligación de utilizar por escrito la lengua catalana en todos aquellos aspectos, elementos e instrumentos establecidos por aquella normativa, así como en la atención verbal de todas las personas que se dirijan a su establecimiento".

Así están las cosas por Cataluña.
...con la sentencia de la Junta Electoral Provincial que obliga a TVE a incluir a Esperanza García, candidata de Ciutadans-Partido de la Ciudadanía, en el debate de los candidatos a la alcaldía de Barcelona que desde las 22:00 horas se está celebrando en una desconexión de TVE solo para Cataluña y que presenta Lorenzo Milá.
El recurso requiere al director de informativos de TVE a que 'adopte las medidas necesarias a fin de que en el debate programado para el día 24 de abril se asegure la participación de la candidata de Ciutadans Esperanza García'.
¿Cumplimiento de la ley? ¿Todos los partidos iguales? ¿Discriminación? ¡Qué va! ¡Qué va! Es que Cataluña es así: unos de primera y otros de segunda. O de tercera.
ACTUALIZACIÓN 1.15 HORAS 25/04/2007: Junta electoral Central resuelve que Ciutadans no participe hoy en debate TVE. La Junta Electoral Central ha aceptado el recurso de Televisión Española, ERC e ICV-EUiA contra la decisión de la Junta Electoral provincial de Barcelona que ayer obligó a la cadena de televisión a incluir a la 'alcaldable' de Ciutadans (C-PC) por Barcelona en el debate de aspirantes a la alcaldía que se celebra hoy.
Como protesta a esta decisión de la Junta Electoral Central, tras el recurso de TVE y dos partidos: ERC e ICV-EUiA y pese a que la Junta Electoral de Barcelona había aceptado el recurso de Ciutadans, Esperanza García, se concentró esta misma noche ante los estudios de TVE en Sant Cugat del Vallès (Barcelona), junto a unos 70 militantes de C-PC de esta población y otras cercanas, además del diputado del Parlamento regional José Domingo, y del secretario de finanzas del partido, Carles Cuadrado.
ACTUALIZACIÓN 11.40 HORAS 25/04/2007: Una selección de fotografías de la llegada de Esperanza García -junto con el diputado regional Pepe Domingo y otros militantes del partido; además adjuntamos una fotografía de la resolución de la Junta Electoral Provincial de Barcelona que obligaba a TVE a admitir en el debate de ayer a la candidata de C-PC, y que posteriormente la Junta Central desestimó- a la sede de TVE y la posterior protesta a las puertas del centro regional de televisión:




Vull informar dels fets perquè l'Administració en tingui coneixement i actuï com consideri oportú.
Maite Nolla, (miembro de Ciutadans por la agrupación de Lérida), en un artículo publicado el pasado 28/1/2007 en Libertad Digital:
El hecho que en el resto de España se hable de otras cosas y no de lo que pasa en Cataluña está resultando el mejor aliado del Tripartit-bis. Es más, creo que entrevistar una y otra vez a la señora Mayol es una táctica. Mientras esta señora siga desmelenada con los okupas y confesándose antisistema, el Gobierno de Montilla está consiguiendo pasar desapercibido. Las multas a restaurantes, el levantamiento de la suspensión de la ley del CAC o el asunto de la Agencia Tributaria catalana han pasado de puntillas sin que nadie les haya prestado ni la más mínima atención. [...]Yo entiendo que es muy difícil explicar que el partido de un señor de Valladolid que dice que es de León y el Gobierno de un señor de Córdoba que dice que es nacionalista catalán están a favor, porque están a favor, de multar al ciudadano si sólo rotula en español en Cataluña, en una parte de España.
Cuando Ciutadans no era ni siquiera un partido ya ofrecíamos modelos para formular alegaciones a quien se viera inmerso en un procedimiento sancionador liberticida. Pues bien, aprovechando este espacio, ofrecemos asistencia jurídica gratuita a todos aquellos que se hayan visto atacados en forma de multa lingüística. Si a usted le han puesto una multa por no tener la carta en catalán, puede ponerse en contacto con Ciutadans y le informaremos y le ayudaremos.
El president Montilla ha iniciado contactos para consensuar los "grandes temas de país" con la oposición. Para empezar a hablar vamos a poner sobre la mesa nuestras propias condiciones, algo que no han hecho otros. Que no se impongan más multas lingüísticas, que se archiven los procedimientos ya iniciados y se devuelvan las multas que se hayan cobrado, que se cierren las oficinas de delación y que no se aplique la Ley del CAC mientras el Tribunal Constitucional no resuelva, que así al menos ganamos tiempo. ¿Qué tal?
Carta de un lector publicada hoy en El Periódico:
EL CATALÁN DE MONTILLADesde hace dos años trabajo para la Administración local como funcionario interino. En el transcurso del año se harán los exámenes de esta categoría profesional y, no considerando suficientes los requisitos académicos para optar a una plaza, ahora resulta que 17 años de catalán (10 de colegio, 3 de FP y 3 de bachillerato) no significan nada. Una ley de la Generalitat obliga a los empleados públicos --excepto los mossos-- a tener el nivel C de lengua catalana. La Generalitat exige un nivel superior al académico. Se supone, pues, que soy tan desconocedor del catalán como un inmigrante recién llegado. ¿Los gobernantes no deben ser los primeros en cumplir sus leyes? Durante la campaña electoral, el PSC se llenó la boca pidiendo que no se discriminase a un candidato por su procedencia. Entonces, según su propia ley, el actual president no debería ocupar el cargo. ¿Dónde está su nivel C de catalán, señor Montilla? El PSC y el alcalde de la localidad donde trabajo --también socialista-- han perdido algo más que un ciudadano creyente en el sistema.
Alejandro García Sáez. Barcelona
Mohammed Chaib, diputado en el Parlamento de Cataluña por el PSC, en una entrevista para la BBC-Radio 4 británica el pasado 3/1/2007, habla sobre CiU y sus propuestas para la inmigración en Cataluña (traducimos):
"¿Qué quieren? ¿Elegir los emigrantes de un cierto tipo –blanco con ojos azules-? Para mí esto es un mensaje realmente racista. [...] Si siguen por este camino, tendremos problemas de convivencia en Cataluña. [...] ¿Y dónde pondríamos la línea para decir quién es catalán y quién no lo es? Crearíamos una sociedad de buenos y malos catalanes. Creo que es totalmente inadecuado.”
(Vía Soldado Iván Chonquin)
Es difícil ser más claro y preciso. Antonio Robles, diputado de Ciutadans-Partido de la Ciudadanía en el Parlamento de Cataluña, nos resumía en un artículo publicado en Libertad Digital el pasado 21/12/2006 la estrategia del nacionalismo catalán en el último cuarto de siglo:
"[...] En el Estatuto de 1979, al catalán se le daba rango de "lengua propia" por una cuestión de antropología cultural; se aludía a que era lengua nacida en tierras catalanas. Pero con el andar del pujolismo, la lengua propia adquirió rango jurídico y se convirtió en "la única lengua propia de Cataluña". ¿Cómo no convertir en lengua única de instituciones la única lengua propia? De ahí el resto."
Y el resto ya lo conocemos: Ley de Política Lingüística, sanciones por no rotular en catalán, inmersión lingüística en las escuelas, monolingüismo de las administraciones públicas...
El actual Estatuto es, de nuevo, la piedra angular de las futuras normas lingüísticas de rango inferior. Y nos lo deja bien clarito, hay una única lengua "normal", "preferente" y "vehicular". De ahí el resto.
El Mundo (€), hoy:
MULTA POR NO ROTULAR EN CATALÁN A LOS DUEÑOS DE UNA HORCHATERÍA - Nando García - BarcelonaLa Agencia Catalana de Consumo ha impuesto una sanción de 600 euros
Primero los denunciaron. Después, les advirtieron de que cambiaran el rótulo exterior. Y lo hicieron. Donde dije frutos secos digo fruits secs. Pero la Agencia Catalana de Consumo no tenía suficiente. Y volvieron a acudir al local para notificarles que les iban a sancionar porque en el interior los pequeños carteles de los productos no estaban escritos todos en catalán. Por si fuera poco, los afectados y multados son los dueños de la Horchatería La Valenciana, con casi un siglo de historia y que está situada en el centro de Barcelona. No quieren hablar porque ya han tenido suficientes problemas. Y no quieren más.
El pasado 7 de septiembre, cuando Xavier Valls estaba al frente del Departamento de Trabajo e Industria, del que dependía Consumo, fue impuesta una sanción de 600 euros a Severino Cortés por "vulneración de los derechos lingüísticos de los consumidores y usuarios, atendiendo a que en el interior del establecimiento, hay rótulos y descripciones de los productos redactados sólo en castellano". Los denunciados, aunque a regañadientes, pagaron porque ya han tenido suficiente problemas. Y no quieren más.
El origen de la sanción se remonta al 7 de septiembre de 2005, cuando Òmnium Cultural, una entidad privada dedicada a la promoción y la normalización de la lengua catalana, presentó una denuncia en Consumo porque el establecimiento Frutos Secos Parami, situado a escasos metros de la horchatería y que es de los mismos dueños, estaba rotulado en castellano.
Tres semanas después, la Agencia Catalana de Consumo remitió una carta al propietario del comercio para que "se adecuara a la normativa vigente sobre política lingüística catalana". Les dieron un plazo de dos meses, lo que fue aprovechado por los dueños para cambiar el rótulo exterior. Sin embargo, una inspectora acudió al local transcurrido ese tiempo y les notificó a los dueños que les iban a sancionar porque "las descripciones de los productos alineados están sólo en castellano". Los dueños pagaron y callaron. No querían más problemas. Por eso, ayer mismo se podía leer los minúsculos rótulos de todos los productos en catalán. Donde decía almendras dice ahora ametlles.

Roberto L. Blanco Valdés, anteayer, en La Voz de Galicia:
LA CONSTITUCIÓN dispone en el apartado uno de su artículo tercero: «El castellano es la lengua española oficial del Estado. Todos los españoles tienen el deber de conocerlo y el derecho a usarlo». Y en el dos, añade lo que sigue: «Las demás lenguas españolas serán también oficiales en las respectivas comunidades autónomas de acuerdo con sus Estatutos».El Real Decreto sobre enseñanzas mínimas en la educación primaria recientemente aprobado por el Gobierno establece que los niños deberán estudiar tres horas semanales de lengua y literatura castellana y fija una previsión para evitar que esas tres horas puedan reducirse a dos, que es lo que ha venido sucediendo en la mayor parte de las escuelas catalanas.
Cómo, a partir de lo previsto en materia lingüística por la Constitución, hemos podido llegar a la regulación que prescribe el Real Decreto, es un auténtico misterio. Pues no resulta fácil entender que en una comunidad donde, según datos del Instituto de Estadística de Cataluña para el año 2003, el 53% de los catalanes tienen como lengua materna el castellano, éste se haya visto reducido en las escuelas al papel de una lengua extranjera (como el inglés o el alemán) cuando la realidad es que sigue siendo la lengua de uso habitual de la mitad de la población de Cataluña.
Así las cosas, ni las previsiones de la Constitución, que dispuso con claridad un régimen de cooficialidad entre lengua española y lengua autóctona, ni la realidad sociolingüística de las provincias catalanas, en donde castellano y catalán son los dos idiomas reales de Cataluña en situación de paridad, permiten dar cuenta de una deriva legislativa que, tanto allí, como en el País Vasco o en Galicia, se explica por motivos bien distintos.Para decirlo sin tapujos: por el empeño nacionalista, al que se han plegado con una falta completa de coherencia y de coraje los partidos no nacionalistas, de convertir la lengua autóctona no en lengua cooficial, que hubiera sido lo constitucional y lo socialmente explicable, sino en lengua única.
El resultado final de ese empecinamiento está hoy bien a la vista: docenas de miles de niños se ven obligados a estudiar, en las comunidades con lengua autóctona, en una lengua que no es la suya, sin que los afectados, acomplejados por la insolencia de los unos y el silencio flojo de los otros, se atrevan a decir ni esta boca es mía. Cuando lo cierto es que no sólo la boca, sino la lengua en la que habla, debería ser la suya, y no la que las autoridades han decidido pensando en los imaginarios derechos de las lenguas y no en los derechos dignos de respeto de todos sus hablantes.
La Razón, ayer, 11/12/2006:

212.450 euros. Es el dinero que recaudó la Generalitat el anterior mandato en concepto de sanciones por la aplicación de la Ley de Política Lingüística. Es, en realidad, una cantidad irrisoria si se compara con lo que gastó el Ejecutivo de Maragall en promocionar la lengua catalana. Sólo el pasado octubre y cuando la legislatura tocaba a su fin otorgó un millón de euros a 59 entidades con este objetivo, pero no por eso es menor el comprensible enfado de los establecimientos que han sido sancionados con multas de 1.800 euros por ofrecer la factura sólo en castellano.
Carta de un lector, ayer, en El Periódico:
CATALÁN IMPUESTOMucha gente pensaba que con la llegada de José Montilla a la presidencia de la Generalitat, la política nacionalista identitaria, que coarta las libertades de muchos catalanes, se iba a acabar. Pues no. En su investidura, Montilla manifestó que está a favor de seguir multando a los comerciantes que no rotulen sus establecimientos en catalán y a negar el derecho a que los padres puedan elegir la lengua de escolarización de sus hijos en la primera etapa educativa, pese a ser un derecho incluido en la actual ley lingüística que rige en Catalunya. Que el PSC siga por ese camino. En las últimas elecciones autonómicas perdió cientos de miles de votos, y ahora hay un nuevo partido que nos representa mejor que el PSC para votarle en las próximas municipales.
Víctor Miguel Serrano Úbeda. Castelldefels
Aquí les dejo el recurso de inconstitucionalidad interpuesto por el Defensor del Pueblo, Enrique Múgica, contra determinados preceptos de la Ley Orgánica 6/2006, de 19 de julio, de Reforma del Estatuto de Autonomía de Cataluña. Son 139 páginas en formato pdf y está dividido en tres archivos: 1ª parte, 2ª parte y 3ª parte.
Es interesante poder hablar con conocimiento de causa. ¿Se habrán leído las 139 páginas los defensores de la Doctrina de la Fe Nacionalista? Muchos ataques, muchas palabrerías, pero pocos argumentos. Los únicos argumentos que se han leído y oído han sido para defender al Defensor. Lógico.
Esperemos que no les tiemble el pulso a los miembros del Tribunal Constitucional. Veremos.
(Gracias X.)
El profesor Arcadi Espada escribía el pasado 26/8/2006 en El Mundo un brillante artículo sobre el nacionalismo catalán y la inmigración. Destacamos parte del mismo:
[...] Por desgracia no hay todavía una ley universal y ese movimiento del hombre ha de acomodarse a leyes cambiantes. Aunque esas leyes sean de justicia desigual, un elemental principio de la realidad obliga al inmigrante a cumplirlas. Lo que me solivianta, y me pone entre la arcada y la pared, es la exigencia de plusvalía. Esto que Carod llama la integración en el país, su cultura, su lengua y demás zarandajas. Me pregunto por qué no me lo pide a mí, esto. Yo, que soy un desintegrado y además lucho por la desintegración de Cataluña: ¿por qué no se atreve a exigírmelo, dime?La actitud del nacionalismo catalán (y holandés, por ejemplo) de convertir en valores lengua, cultura y costumbres es tan falaz y ridícula como el nacionalismo tout court. Pero es que tampoco cabe exigir a un hombre sometimiento a los valores. Basta con exigirle que cumpla la ley, y la ley debe ser igual para todos.
[...] A ningún inmigrante se le puede exigir algo más que la ley. Mucho menos el totalitarismo sentimental que los nacionalistas pretenden imponer y que, por obvias razones, no puede traducirse en la ley.

Del editorial de El Mundo de hoy:
"[...] De hecho, si CiU es capaz de proponer semejante carné por puntos, no hay razón alguna para descartar que llegado el momento no estuviera dispuesta a extender su idea más allá de los inmigrantes. Los mismos tests de lengua y cultura estatutaria que la Generalitat de Mas pretende aplicar a ecuatorianos, rumanos o marroquíes bien podrían acabar sirviendo para discriminar entre buenos y malos catalanes, con las consiguientes prebendas en los servicios sociales. Al fin y al cabo, ése es el espíritu del Estatuto en varios de los artículos relativos al conocimiento de la lengua catalana y los empleos públicos.Poco a poco, CiU, ERC y -caso sorprendente- el PSC han realizado una labor de zapa para hacer calar los presupuestos del nacionalismo identitario y excluyente en la sociedad catalana. Hasta el punto que algunos de sus miembros se sienten ya legitimados para pintar en las sedes del PP, e incluso en las de los socialistas, «No sois catalanes», una etiqueta que en el caso de los populares llega acompañada de amenazas de muerte."
Hace poco menos de tres meses, denunciábamos en CRITERIO que una nueva ley del Parlamento de Cataluña obliga a que las actas de las reuniones de las comunidades de propietarios se redacten al menos en catalán. Otra vuelta de tuerca más a la libertad lingüística en el ámbito privado de los ciudadanos de Cataluña.
Ciutadans - Partit de la Ciutadania ha solicitado al Defensor del Pueblo que interponga recurso de inconstucionalidad contra dichos artículos del Código Civil Catalán.
Ciutadans aprecia que los preceptos en cuestión modifican sustancialmente el régimen lingüístico existente hasta ahora en las comunidades de propietarios que se regía por el principio de libertad lingüística, cada comunidad optaba libremente por la utilización del idioma que considerase oportuno en sus reuniones, en el levantamiento de las actas y en la legalización de sus acuerdos en los libros de actas. Del mismo modo, Ciutadans considera que en aras de la convivencia de todas las personas, sean o no de origen catalán, es imprescindible que sea la libertad la que determine la utilización de las lenguas y no la coacción fomentada desde las Instituciones públicas.
Enlaces relacionados:
Ley 5/2006, de 10 de mayo, del Libro Quinto del Código civil de Cataluña, relativo a los derechos reales (archivo en Word)
Artículo 553-27. Acta
3. El acta de la reunión debe redactarse al menos en catalán y en ella deben constar los siguientes datos [...]
Artículo 553-28. Libro de actas
1. Los acuerdos de la junta de propietarios deben transcribirse en un libro de actas que debe legalizar, al menos en catalán, o en aranés en el Valle de Arán, el registrador o registradora de la propiedad que corresponde al distrito donde se halla el inmueble.
Carta de un lector del diario Avui, hoy (traducimos):
¡YA ES HORA DE HABLAR CLARO!Ya era hora de que alguno de nuestros políticos hablara claro aunque no sea políticamente correcto. Tiene toda la razón Duran i Lleida cuando discrepa del voto de los inmigrantes en las municipales. A menudo en el tema de la inmigración no sé adónde nos quieren llevar los dirigentes de nuestro país. Cataluña es pequeña y si ha de decidir gente que no está integrada, nuestro país está en grave peligro.
Francesc Xifró
Ya lo decía Sergi Fidalgo ayer (traducimos):
EL BUEN EMIGRANTESólo deberían tener derecho a voto los buenos emigrantes: los que hablan catalán, tienen carnet del Barça y creen que Ronaldinho es un héroe del pueblo catalán, tienen los hijos apuntados a una colla castellera, llevan en la cartera una fotografía de Jordi Pujol y Marta Ferrusola, participan activamente en la campaña "Dóna corda al català" ("Da cuerda al catalán") y regalan muñecos de la Queta (la mascota de la campaña, con forma de dentadura) entre los niños venidos de Ecuador o de la China, son socios protectores de Òmnium Cultural, suben dos veces al año al Canigó y al Puigsacalm, peregrinan cada tres meses al monasterio de Montserrat y encienden media docena de cirios para la futura independencia de Cataluña, sólo compran en los supermercados que etiquetan en catalán, tienen entre sus escritores preferidos a Vicenç Villatoro y Salvador Sostres, bailan sardanas cada domingo en la plaza del pueblo, comen canelones por San Esteban y paella cada jueves, sólo echan gasolina en Petrocat, van de turismo a el Alguer y a la Cataluña Norte, y encuentran la calva de Duran i Lleida muy erótica.
El resto, ni voto ni nada. No tienen ningún derecho a participar en la vida política del país por su falta de voluntad de integrarse como es debido. Duran, te necesitamos como líder, porque dices las verdades que nadie se atreve a decir. Mas, ¡deja paso al dirigente con más empuje de Cataluña!
Manuel Molares do Val, en su Crónica Bárbara de anoche:
Cuando el nuevo Estatuto de Cataluña pasó por el Senado, donde obtuvo solamente el 48 por ciento del apoyo, uno de los senadores, José María Mur, del Partido Aragonés (PAR), propuso una enmienda que evitaría su poca legitimidad moral si se producía una alta abstención en el referéndum que lo examinaba. Mur pidió que se retirara el nuevo Estatuto si no igualaba o mejoraba la aceptación popular del de 1979. Pero los nacionalistas y el PSOE, que en Aragón está aliado con el partido de Mur, rechazaron la enmienda. Temían la comparación entre la consulta de 1979, que logró casi el 60 por ciento de participación y el 88,15 por ciento de síes, con este otro, cargado de impugnaciones. Así fue: mientras Rodríguez Zapatero (RZ) y sus aliados aseguraban que el fragor popular reclamaba este Estatuto, el domingo no votaba ni el 50 por ciento de los convocados, y los síes eran solamente el 73,9 por ciento, quince puntos menos que en 1979. Ahora, tratan de convencer a catalanes y resto de los españoles de que ese referéndum fue un “triunfo histórico”, como afirmó RZ con cara inexpresiva para que no se notara que mentía, o porque quería mostrar su “optimismo antropológico”, expresión que en sí misma no significa nada, como tampoco dicen nada optimismo arqueológico, zoológico u odontológico. Este resultado permite repetir la frase que pronunció hace 70 años el rector de la Universidad de Salamanca, Miguel de Unamuno, ante el general Millán Astray, que se había alzado contra la República junto con otros militares entre los que estaba Franco: “Venceréis, pero no convenceréis”. Vencen, pero sus resultados a medio o a largo plazo serán dramáticos y poco pacíficos: así lo reconocen muchos socialistas, aunque pocos se atrevan a proclamarlo.
François Musseau, enviado especial en Barcelona del diario francés Liberation, escribía este lunes, 19/6/2006, un artículo dónde pone de manifiesto la esperpéntica situación lingüística en Cataluña.
La traducción, que transcribimos completa a continuación, se ha obtenido vía ¡Basta ya!:
En 1996, cuando emigró a España, a Barcelona, Patricia esperaba los sinsabores habituales de los sin-papeles, la precariedad, las chapuzas ingratas y mal pagadas (servicio doméstico, en su caso), la angustia antes de la hipotética regularización. No podía evitar todo eso. Pero lo que esta ecuatoriana de 42 años no se imaginaba es que tendría un conflicto lingüístico con sus propios hijos. “Mi hija adolescente habla catalán y está muy bien. Pero, obedeciendo a su profesora, ¡rehúsa dirigirme la palabra en español, su lengua materna!” Cecilia, siete años, está escolarizada en colegio público del Raval, un barrio popular de Barcelona donde los alumnos son, en una aplastante mayoría, hijos de emigrantes marroquíes, sudamericanos, rumanos. “Todo se hace exclusivamente en catalán, lamenta Patricia. Los profesores se dirigen a los padres de los alumnos en esta lengua y, cuando se le hace una pregunta en castellano, ¡nos mandan a paseo!”
Malestar.El caso de Patricia, lejos de ser aislado, es sintomático del malestar lingüístico en Cataluña. En la calle, en el trabajo, en familia, no hay nada de esto: el bilingüismo es la cosa más natural del mundo en la vida cotidiana (1). El contencioso es político. En esta región trabajada durante siglos por un fuerte sentimiento nacionalista, catalán y castellano son ambos idiomas oficiales. En la práctica, el catalán es declarado “prioritario”, empleado en exclusiva en la administración, la enseñanza o los medios de comunicación. Pero, apoyado por los independentistas de Esquerra (ERC) y los nacionalistas de Convergencia i Unio (CiU), la coalición de izquierda, en el poder regional, sueña una hegemonía del catalán “en todas las esferas de la actividad”. El nuevo Estatut de autonomía se hace eco de esta pretensión consagrando por primera vez “el deber de conocer el catalán”.
“Se vive bajo la opresión de censores que, so pretexto de defender el catalán, atacan al español. Aquí hay un intervencionismo lingüístico con acento autoritario.” Marita Rodríguez preside desde hace diez años la Asociación por la Tolerancia, que milita por la defensa del castellano en Barcelona. Para este profesora de ciencias físicas, la volunta de “imponer como sea” el catalán ha crecido netamente en los últimos dos años. En 2005, gracias a su iniciativa, 1800 quejas en ese sentido (contra sólo 7 en 2004) han sido depositada ante el “defensor del pueblo”, el mediador: “En los centros sanitarios, en la administración, la enseñanza o los museos, el español es tratado como una lengua extranjera. En numerosos entornos, como mi instituto, el inglés obtiene la misma preferencia.” Miembro de una plataforma de intelectuales antinacionalistas, Ciutadans de Catalunya, el profesor de derecho Francesc de Carreras estima que esta política tiene efectos negativos sobre el mercado de trabajo: “En Cataluña, esta obsesión de las autoridades por la lengua amenaza con perder la chaveta”.
Pero la discriminación positiva en favor del catalán se beneficia del apoyo de la opinión pública. “Tras cuarenta años de represión franquistas contra nuestra lengua, el catalán sigue todavía hoy en posición de inferioridad frente al castellano. Es normal que se recupere el terreno perdido”, resume Albert Rossith, profesor de literatura en la Universidad de Gerona. “Todo ciudadano debe poder vivir en catalán las 24 horas del día”, remacha Xisto Moral, secretario regional de política lingüística. Deplora que el español domine aun en el ocio, el audiovisual, la publicidad. “La gente debe ser consciente del carácter prioritario del catalán. En eso nos esforzamos.” Desde febrero de 2005, el ejecutivo regional ha inaugurado oficinas de garantías lingüísticas en Barcelona, Gerona, Tarragona, Lérida y Tortosa. Todo ciudadano catalanohablante es invitado a denunciar los restaurantes en los que la carta no está traducida, el comercio donde los productos están indicados en español o el funcionario que se expresa en esta lengua…
“Derechos lingüísticos”
Sus detractores los han bautizado “oficinas de delación lingüísticas”. Xisto Moral los considera, por su parte, un “buen instrumento” para asegurar la propagación de la lengua. Según la Generalitat, en 2005 se hicieron 839 reclamaciones de “lesa lengua catalana” y se depositaron 638 quejas. Los infractores tienen tres meses para corregir el tiro, falta por la que pueden ser multados con 1800 euros, según La Razón. La Generalitat calcula que, hasta ahora, se han pagado 169.500 euros por atentados contra los “derechos lingüísticos”. Se han ofrecido 50.000 cursos gratuitos de catalán a restauradores y a camareros. Antoni Puigvert, editorialista en La Vanguardia, se felicita por esta promoción del catalán, pero lamenta sus excesos: “Hay la tendencia a confundir la defensa de la lengua y la de la patria.”
(1) Se estima que el 94% de los catalanes comprenden la dos lenguas; el 50’1% prefiere el catalán, el 44’2% el castellano, el 4’7% se define perfectamente bilingüe.
Ayer, Urdaci, en MICROMEGA:
Se llama Carmelo. Se apellida González. Es catalán. Exige el derecho de su hija a ser escolarizada en español. Se lo niegan. Como en la Comunidad Vasca. La rebelión ha comenzado. La costra de mugre que cubre el miedo se ha roto. Hoy Carmelo hace huelga de hambre. Con hambre se reflexiona mejor, al menos hasta un cierto punto. Lo saben los ascetas. Le han intentado desalojar, y los mozos le han llevado un papel para firmar. Estaba en catalán, aceite de ricino de este nuevo fascismo, no la lengua, sino el papel monolingue. Se ha negado a firmar. Esto se anima
Enlaces relacionados:
CRITERIO / Carmelo González sólo pide que se cumpla la ley
Periodista Digital / Llaman «puto inmigrante español» al padre que pide escuela en castellano
Libertad Digital / Intentan desalojar a Carmelo González en su primera noche de huelga a favor del bilingüismo en Cataluña
La Ley dice: "Los niños tienen derecho a recibir la primera enseñanza en su lengua habitual, ya sea ésta el catalán o el castellano. La Administración ha de garantizar este derecho y poner los medios necesarios para hacerlo efectivo. Los padres o tutores lo pueden ejercer en nombre de sus hijos instando a que se aplique". Carmelo González sólo pide que se cumpla la ley.
Acabamos de recibir estas fotografías del inicio de huelga de hambre de Carmelo González en Barcelona:

Según las agencias de noticias no ha habido incidentes, pero sí han pasado por ahí miembros de Unitat Nacional Catalana, que portaban una estelada, una bandera del grupo radical separatsita y pegatinas del grupo:







Antes, los jóvenes, y no tan jóvenes, habían realizado un picnic en las inmediaciones de la plaza de San Jaime:


Y, por último, un regalo de modernidad y actualiadad:

¡Qué casualidad! ... y de repente dejaron de existir.
La primera imagen está tomada del chat de la web del Telenotícies, el informativo de TV3, este lunes 5 de junio. La sección está dedicada al Estatuto y en ella participan políticos en el chat.

Esta otra imagen está tomada hoy mismo, 9 de junio. El mismo chat de la web del Telenotícies. De repente, el logo de Ciutadans de Catalunya, la Plataforma 'Estaut, jo sí' y la Plataforma 'Tenim el dret a decidir' han desaparecido. La misma semana que, casualidades -¿seguro?-, han agredido a Arcadi Espada. De repente la ciudadanía catalana se ha quedado sin voz para este plebiscito. Sólo hablan los políticos.

Por si alguien tenía dudas de la gran diferencia entre los políticos y la ciudadanía en Cataluña, otra prueba más de partitocracia a la catalana. Ellos por un lado, nosotros por otro.
Carta de un subscriptor de La Vanguardia a cuento de los acontecimientos del pasado 25 de mayo en la Universidad Autónoma de Barcelona:
El 25 de mayo del 2006, en la Universitat Autònoma de Barcelona, se produjo un hecho que no por ser cada vez más habitual deja de ser gravísimo. Se pretendía dar una conferencia sobre el Estatut ( "És possible votar sí des de l´esquerra?") en la que, a partir del derecho a la libertad de expresión, se defendía, mediante el debate y la argumentación, el no al Estatut.Sin embargo, la exposición se vio quebrantada por el boicot de una cincuentena de nacionalistas radicales que imposibilitaron el ejercicio de un derecho fundamental. Anteriormente habían aparecido pintadas en contra de la asociación, inminente partido político, Ciutadans de Catalunya.
Me pregunto si en estos momentos los ciudadanos de Catalunya nos podemos expresar en libertad. ¿Qué hace posible, en nuestro entorno, que existan grupos organizados empeñados en imponer un pensamiento único? ¿A quién beneficia tal inquisición?
Mientras tanto, que no se equivoquen esos pocos, Ciutadans de Catalunya defenderá siempre la libertad de todos, incluida la suya.
Antonio-F. Ordóñez. Barcelona
Si la quema de periódicos bilingües que se distribuyen en la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) tiene un nombre y el progreso en la Universidad de Barcelona (UB) merece una renuncia al idioma propio, y oficial; ¿cómo podemos denominar el asalto y destrozo de una sede estudiantil ubicada en la Universidad Pomepu Fabra de Barcelona (UPF)?

Ayer asaltaron y destrozaron la sede de los Universitarios Liberal Demócratas y la Asociación de Estudiantes por Naciones Unidas, que comparten local, en la UPF de la Ciudadela de Barcelona. Estos grupos cuentan con el 20% de los votos en el Claustro de la misma UPF y son la fuerza estudiantil más votada en la Facultad de Derecho (6 de los 8 representantes).

La democracia en las aulas catalanas brilla por su ausencia. Ni en las escuelas se cumple la ley, ni se respeta la libertad de elección de idioma al alumnado, ni la libertad de elección al profesorado, ni... ¿Kale borroka catalana? ¿Agresiones en las universidades catalanas? ¿Normalidad universitaria?

¿Explicarán los medios de comunicación la intrahistoria de los centros del saber en Cataluña? Sí, como las otras veces. ¿Condenarán los órganos de gobierno de la UPF estos actos vandálicos? Y, las otras asociaciones estudiantiles ¿se solidarizarán? Sí, como las otras veces.


Es evidente que, en Cataluña, defender los valores constitucionales, el bilingüismo en las instituciones públicas y el 'No' en el referéndum del Estatuto supone un cierto riesgo material y físico. Eso defienden estos alumnos de la UPF. Y, por eso, fue asaltada anoche. Democrático, muy democrático todo.
Actualización:
ABC, edición Cataluña, publica la noticia: "Destrozan en la UPF la sede de una asociación estudiantil que promueve el «no» al nuevo Estatut".
Hispalibertas se hace eco de lo publicado en CRITERIO y ABC: "Ataque a una sede estudiantil de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona".
Las fotografías de este post son de finales del mes pasado, 26 de abril:


y el texto que les corresponde es el siguiente:
El sindicato estudiantil revolucionario Alternativa Estel ha quemado dos mil ejemplares de los diarios gratuitos Metro y ADN en la Universidad Autónoma para "denunciar la discriminación lingüística que practican estos dos medios, distribuidos diariamente en el centro..."Además, la quema también pretendía denunciar "la línea editorial que siguen estos dos diarios, de ámbito referencial español, objetivamente poco rigurosa y cualitativamente acrítica..."
Así es, en Cataluña se queman periódicos por presunta discriminación del catalán y por no estar de acuerdo con su línea editorial. ¿Qué genocida dictador austríaco, orgulloso de ser alemán, 'protestaba' con acciones similares en el siglo pasado? Continúan los boicots a la prensa: 29 de diembre de 2005 y 11 de marzo de 2006.
Por cierto, ambos diarios gratuitos son bilingües. Ni todo en catalán, ni todo en castellano. O, visto de otra manera, tanto en catalán, como en castellano. Esa es la auténtica realidad catalana, el bilingüismo, la posibilidad de escoger entre dos idiomas. Esto es lo que fastidia realmente a los radicales integristas lingüísticos de Cataluña.
Traducimos una carta de Ángel Escolano publicada ayer en e-noticies.com:
Dicen los políticos responsables de la creación de la política de inmersión lingüística en la escuela, que impone el catalán proscribiendo el castellano en las aulas, con medidas cada vez más fascistas, que han importado su modelo de Canadá. Nada más contrario a la verdad: como se demuestra en una entrevista a la comisaria de Lenguas Oficiales de Canadá colgada en la web encastellanotambien.com, el modelo que se aplica en Canadá no se parece nada al catalán. En cambio, el modelo sí es calcado al que impone el dictador Obiang en Guinea Ecuatorial, donde impone el francés como lengua de uso, proscribiendo también el castellano y las lenguas indígenas de Guinea. Pero los políticos catalanes no copian de la dictadura guineana sólo la política lingüística, sino que empiezan a copiar más cosas: la Mesa del Parlamento, ante la ILP que han presentado Convivencia Cívica y ULD, ha modificado los plazos legales establecidos mediante una disposición reglamentaria. Como en la dictadura guineana, en Cataluña se modifican leyes mediante reglamentos, pisoteando el principio de legalidad, uno de los rasgos básicos de toda democracia.
Enlace imprescindible:
Entrevista a Dyane Adam el 10/04/2006 en El País (vía encastellanotambien.com)
Otros enlaces relacionados:
CRITERIO: En castellano también
CRITERIO: El ejemplo de Canadá
Juan Varela, el 4/4/2006, en Periodistas 21:
El PP recurre ante el Tribunal Constitucional cincuenta artículos de la Ley Audiovisual de Cataluña. Lo sorprendente es que nadie más la recurra, como han pedido asociaciones profesionales, de periodistas y medios de distinta orientación que atisban bajo sus buenos propósitos un control orwelliano donde la información, la opinión y el entretenimiento pasan por el Newspeak para ser adaptados al entorno simbólico nacionalista. Esperábamos que las sociedades más avanzadas fortalecieran las libertades hasta la discrepancia. Pero la realidad concentra el poder bajo el paraguas de la identidad, el territorio y los símbolos. Noucentisme en un medievo político y comunicativo. El Partido Popular agrupa su recurso en tres áreas: la infracción de derechos fundamentales (sanciones y control de contenidos, Título VII), el régimen lingüístico (que obliga al catalán y al aranés a los medios privados, artículos 48, 52, 86) y la invasión de competencias estatales. En las tres áreas hay muchos derechos ciudadanos, individuales, colectivos y empresariales que defender. El texto de la Llei de la Comunicació Audiovisual de Catalunya (.doc) tiene correctísimos excesos regulatorios pero es terriblemente intervencionista y corre el peligro de limitar y condicionar la información, la opinión y hasta el entretenimiento dentro de un entorno simbólico y unas tradiciones con las que también debe existir el derecho a discrepar. Y no sólo en privado. Es una pena que sólo un partido defienda esos derechos mientras los demás sacrifican los de todos bajo la pesada losa del identitarismo comunicativo nacionalista. Y el Consell Audiovisual de Catalunya (CAC) con sus nuevas competencias ya se ha apresurado a ejercer su censura previa sobre la información del referendo del estatuto, sea cuando sea.
Carta de un lector de El País, corto y pego:
Según una información aparecida en este periódico, el Consejo del Audiovisual de Catalunya (CAC) ha elaborado un pliego de "directrices y recomendaciones" para asegurar que los medios actúen con "objetividad e imparcialidad" ante la próxima consulta sobre el Estatut. Un representante del CAC explicó ante el Parlament que "el texto se basa en dos principios: asegurar la libertad de información y de opinión y garantizar que los electores tengan una información plural y veraz". A este fin se establece un mecanismo de consulta previa acerca del "plan de cobertura informativa sobre el contenido del proyecto de Estatuto de Autonomía". Pues bien, los términos de esta normativa del CAC son los propios y muy bien conocidos de la política informativa de los regímenes totalitarios. Baste una cita de Gabriel Arias Salgado, ministro de Información de la dictadura franquista (Política española de la información, volumen II, Madrid, 1958, página 184): "El ejercicio y la facultad más delicados que un Estado católico como el español posee, en orden a conseguir una responsable libertad de información, como es la consulta previa, no tiene en última instancia más explicación que la de hacer compatible el bien común con la libertad de criterio de cualquier periodista". Es evidente que para los ideólogos del CAC "la libertad de divulgación está condicionada por el servicio y la sumisión a la verdad" (página 142). Ofrezco estos curiosos paralelos como una muestra más de la deriva totalitaria de la vida política catalana en estos últimos años.Josep Montserrat Torrents. Barcelona
Es difícil diagnosticar con más exactitud la peor de las enfermedades que padecemos en Cataluña.
Bitácora Almendrón (30/03/2006):
[...] la comparación entre lo que se merece Cataluña y el resto de regiones españolas denota claramente el surgimiento de un nacionalsocialismo de nuevo cuño. Al establecer la entidad colectiva —en lugar de la raza— como poseedora de un valor superior al individual, barren las libertades civiles que las instituciones democráticas deben proteger y destruyen las libertades políticas en las que se basa el gobierno democrático. Según estos totalistas [en referencia a Joan Puigcercós], el grado de autogobierno de una sociedad depende ahora de la “fuerza de la identidad” lo que reduce al individuo a un objeto accionado por una fuerza externa, la “identidad nacional”, privándole de su libertad individual. Por supuesto, allí donde no se ha desarrollado tal fuerza sus ciudadanos deben conformarse con estatutos de segunda clase. Por desgracia, David Hooson acertó en su predicción cuando escribió que «la última mitad del siglo XX pasará a la historia como una nueva era de multiplicación de nacionalismos desenfrenados de una naturaleza más duradera que las terribles tiranías que también han caracterizado nuestro siglo» (Geography and National Identity, 1994). Y más terrible, diría yo… si los permitimos y consentimos.
Federico Quevedo, ayer, en elconfidencial.com, analizaba el nuevo Estatuto de Autonomía de Cataluña que se está negociando en la Comisión Constitucional y sus consecuencias. Su conclusión es clara y certera:
Lo que se ha aprobado en la Ponencia y se va a probar, sin duda alguna, en la Comisión Constitucional, implica una perversión de nuestro sistema de valores, su sustitución por otro que acepta la colectividad como principio armonizador frente al individuo como sujeto de derechos y deberes, y que pone en manos de la Generalitat la capacidad de ordenar, influir, intervenir y controlar la actividad privada hasta un punto casi asfixiante. Si hay una norma que implica en sí misma un ataque frontal a la libertad individual, ésta es el Estatuto Catalán, tal y como va a salir del Congreso de los Diputados camino del Senado a finales de este mes. Y lo hará con el impulso del presidente Rodríguez, su máximo valedor y principal inspirador. Ése si es un peligro que los ciudadanos de Cataluña deben tener en cuenta, porque se trata de su libertad.
Las Nuevas Generaciones (NNGG) del PP de Castilla y León lanzaron hace un par de semanas una campaña para denunciar la discriminación lingüística que los jóvenes de Castilla y León sufrirían si se aprobase el nuevo Estatuto catalán, tal y como está redactado, en oposiciones a empleo público destinado a Cataluña.
Las críticas han llovido sobre las NNGG de Castilla y León, sobre todo por parte de los grupos nacionalistas (¡siempre tan moderados, ellos!). Pero nadie ha salido para negar lo que aseguran los jóvenes del PP: si no sabes catalán no puedes acceder a un empleo público para una parte de España.
Lo han publicado hoy El Periódico y El País, medios afines al tripartito catalán. Bien, toda esta persecución y 'vigilancia' de las esencias nacionalistas tiene un nombre. Hubo una época, no muy lejana en el tiempo, en la que en Alemania, en Italia y en España se hacían cosas como las que se hacen hoy día en Cataluña. Sí, hoy día también (aquí, aquí, aquí y aquí).
Esto es lo que hacía el partido -CiU- que ahora lidera el integrista lingüístico cuando controlaba el gobierno regional:




El País:
- El Gobierno de Pujol encargó informes sobre la orientación política de periodistas de TV-3
- Los papeles que salieron del armario
- El Ejecutivo dice que CiU no informó al Parlament sobre una treintena de encuestas
El Periódico:
- CiU tuvo informes confidenciales sobre los periodistas de TV-3
Este artículo, de ayer, de José García Domínguez, en Libertad Digital, nos recuerda a los más de 10.000 profesores (de primaria y secundaria, EGB y BUP entonces) que tuvieron que 'exiliarse' -éxodo forzoso- durante la década de los ochenta por no aceptar el reciclaje (menuda palabra) obligatorio en catalán -no, no, el problema lingüístico en Cataluña no es nuevo-. Ahora el turno es para los jueces, que vayan practicando...
Setze jutjes d´un jutjat mengen fetge d´un penjat (dieciséis jueces de un juzgado comen hígado de un ahorcado). Es una broma de niños, un antiguo trabalenguas vernáculo que los escolares de la región recitan en los patios de los colegios; un juego en el que, sin embargo, todos de los magistrados del Tribunal Supremo perderían. Porque ninguno de ellos sería capaz de recitar la letanía correctamente, sin trabucarse ni sucumbir en ese campo minado que para las laringes castellanas forman los sonidos intervocálicos del catalán. Setze jutjes, una gracia que, por el contrario, Pasqual Estivill sabe pronunciar con la mente en Suiza, la vista fija en un maletín y ocupando al tiempo ambas manos en extender sentencias al portador. Setze jutjes, la humorada que ahogaría en un océano de saliva el porvenir en Cataluña de los mejores juristas del país. Setze jutjes..., un inocuo chiste que, bien contado, habrá de demoler el tercer poder del Estado.
Más de doce mil profesores castellanohablantes acabaron marchándose de Cataluña por la bromita del fetge del penjat. Se dice rápido, más de doce mil; el mayor éxodo forzado de profesionales cualificados en la Europa contemporánea. Y ahora les ha llegado el turno a los jueces. Porque de eso es de lo que se trata: de que se vayan cuanto antes y dejen libres de una vez las preciadas sillas domésticas que hoy usurpan. He ahí el tinglado de la antigua farsa del patriotismo letraherido catalán: que absolutamente todos los resortes del poder civil, sin excluir el menor resquicio, recaigan en indígenas puros, con, eso sí, la minúscula cuota ornamental de rigor reservada a la mansa grey de los charnegos aculturizados. ¿O acaso algún ingenuo aún sigue creyendo que el furor gramatical que corroe las almas de nuestros nacionalistas nace de la prosa de Sagarra y la lírica de Foix?Y para alcanzar esa gran conquista histórica de las fuerzas del progreso, ZP está decidido no sólo a demoler la Carta Magna de 1978. Pues, con efectos retroactivos, el Estatuto catalán derogará de paso la Constitución isabelina de 1837, aquélla en la que por primera vez se blindó el derecho de todos los españoles a acceder a cualquier cargo público. Al fin, los vástagos hispanos de la Ilustración, los orgullosos hijos legítimos de Rousseau, Hegel, Marx, Gramsci, Sartre, Habermas, Enric Sopena y Maria Antonia Iglesias se abrazan con las partidas carlistas del general Cabrera. "Dios, Patria y Rey", manifiesto programático del Tigre del Maestrazgo dirigido a todos los carpetovetónicos nostálgicos de la gleba y el Medioevo plural: "España, para ser libre, necesita primero de todo tener un gobierno descentralizador, es necesario dar a las provincias la libertad que han menester para administrarse a sí mismas. Es necesario devolverles sus fueros y franquicias". Pues eso, a cantar todos juntos y en unión: Setze jutjes d´un jutjat mengen fetge...
... o más sobre el 'oasis catalán' y la libertad de expresión. ¡Si es que no quejamos por vicio!:
El editor de un semanario catalán le ha entregado al vicesecretario de la Conferencia Episcopal Tarraconense unos pliegos de firmas pidiendo que echen a Jiménez Losantos de la COPE. En siete meses han conseguido reunir 10.000 firmas, aproximadamente la quinta parte de las que el afectado reuniría en diez minutos si le apeteciera defender su causa por el mismo procedimiento. Lo han convertido (de nuevo) en la bestia negra de Cataluña desde que el Tripartito llegó al poder. Una de las primeras iniciativas de la nueva era fue dedicarle un programa muy cariñoso en TV3.Las presiones sobre la Iglesia coinciden con la difusión de una pieza musical (?) que invita a pegarle veinte tiros en la nuca a nuestro editor. Son cosas de jóvenes exaltados. Claro, claro, lo curioso es que aquí los jóvenes exaltados coincidan en filias y fobias con el establishment. Y luego dice Fornesa que el PP se ha echado al monte. Qué maldición de clase política y empresarial, si es que a ciertas organizaciones se les puede llamar empresas.
En la televisión pública catalana entrevistaron a Otegi con gran deferencia, sin que conste la protesta de ninguno de los partidos de la coalición gubernamental. Sin embargo, Marina Llansana, portavoz de ERC, sí que ha creído necesario protestar ante el presidente de la Corporació Catalana de Ràdio i Televisió por la presencia en el programa Àgora de personajes tan indeseables como yo.
Me ha llamado la atención la presencia de mi nombre entre los opinadores que ERC quiere proscribir; en primer lugar, por ser el mío; en segundo lugar, por ser el único catalán de su lista negra. Dice la señora Llansana que les faltamos al respeto. ¿A quién? Sospecho que la deliberada indeterminación quiere englobar a los catalanes en general. No suelo insultarme a mí mismo, aunque, evidentemente, para ella no soy catalán. ¿Cómo voy a ser catalán escribiendo en Libertad Digital?Tendré que informarme sobre las medidas a adoptar. Mis compañeros de lista negra –Casimiro García Abadillo, Ignacio Villa, MAR y Raúl Heras– no les caen tan a mano como yo. Señalado por ERC, quizá lo prudente sea llevar escolta. ¿Me la va a poner mi admirada Montserrat Tura igual que se la puso al tipo del Avui? Montse, ¿me vas a proteger de tus socios?
En fin, habrá que recordar las obviedades: la señora Llansana no es más catalana que yo (qué hastío); tengo el mismo derecho que cualquier otro ciudadano a participar en un debate en la televisión pública (empiezo a tener sueño); lo que los profesionales de TV3 entienden como natural no lo acepta el partido que ostenta la conselleria primera de la Generalidad (adiós). Sectarios, censores, totalitarios, comisarios políticos, maniqueos.Juan Carlos Girauta
Desde estas humildes líneas quiero dar la bienvenida al redil de la libertad de expresión a un miembro activo de las juventudes de ERC (JERC).
Ayer pedía desde su blog, acertadamente, el derecho a la libertad de expresión y se solidarizaba con el periódico danés que publicó las ya famosas viñetas de Mahoma, en concreto, y con toda Dinamarca, en general. ¡Bien! Pero...
... el Secretario de Comunicación e Imagen de las juventudes de ERC, Dani Casanovas, olvida esto, esto, esto, esto y esto:

Libertad de expresión. ¿Para todos señor Casanovas? ¿También para la Cadena COPE? ¿Libertad de elección, también, señor Casanovas? Libertad en definitva. Esa es la palabra que más duele a un nacionalista (tanto en la versión catalanista como en la versión independentista). Curiosa forma de ver y entender la libertad de expresión para algunos.
El editorial de El Mundo de ayer, 2/2/2006, toca un punto clave en los procesos judiciales relativos al respeto de los derechos individuales de los castellanohablantes en Cataluña:
Los ciudadanos que luchan por que en Cataluña se respete el derecho de sus hijos a ser escolarizados en castellano volvieron ayer a recibir el apoyo de la Justicia. El Tribunal Superior de Cataluña ha emitido un auto por el que obliga -por la vía fulminante de las medidas cautelares- a un colegio de Badalona a impartir la asignatura de Lengua Española. Este centro había eliminado dicha clase con la absurda estratagema de subsumirla en Gimnasia o Talleres, según denunció EL MUNDO. Asimismo, el Tribunal establece que el centro debe prestar al alumno cuyo padre presentó el recurso «atención y soporte individualizado» en castellano. Esta última es una victoria muy relativa, pues lo que este padre pedía es que su hijo pudiese recibir la enseñanza en su lengua habitual, el castellano, tal y como reconoce la Ley de Política Lingüística de 1998, y no que se le margine como a alguien incapaz de seguir las materias como el resto de sus compañeros.
La suya es la misma solicitud aún sin atender de Carmelo González, quien ayer en la Cope la resumía de forma contundente: «Pedimos algo tan sencillo como que nuestros hijos tengan el derecho de ser educados en la lengua de su país».Esta llamada de atención debería resonar en Zapatero, quien proclamaba el mismo día en Ceuta que «es un deber del Gobierno que todos los españoles tengan el mismo trato y consideración». Si no quiere dejar en evidencia que tal afirmación es pura retórica vacía de contenido, debería hacer del problema de estos padres una de sus prioridades.
Es ya evidente que no se trata, como él mismo aseguró, de «casos aislados». El Defensor del Pueblo ha recibido centenares de denuncias al respecto. De hecho, en el colegio de Badalona que ha sido objeto del auto más de un 90% del alumnado utiliza el castellano como lengua habitual, lo que hace aún más estrambótico que tengan que intervenir los tribunales para que su lengua no desaparezca de las aulas.
Es verdad que no todos los padres contrariados denuncian el problema, pero es que la Generalitat ha desarrollado una política sistemática de poner a quienes solicitan la enseñanza en castellano ante el terrible dilema de admitir que se despoje a sus hijos de un derecho o ser los culpables de su segregación; incluso se les ha llegado a amenazar con ponerlos en clases de alumnos con necesidades especiales. No es de extrañar que muchos opten por pasar por el aro y que incluso aquéllos que han decidido dar la cara se esfuercen al máximo por mantener el anonimato de sus hijos.
Que el colegio de Badalona se vea obligado por los tribunales a impartir clases de castellano es una buena noticia y es de esperar que anime a otros padres a denunciar la vulneración de sus derechos. Pero éstos sólo se verán realmente protegidos cuando el derecho de aprender en castellano sea entendido como la posibilidad de recibir clases en dicho idioma, y no como un refuerzo para aprender en catalán.
Cartas al Director de ABC, ayer:
Desde hace algunos años, 174 alcaldes de Cataluña, integrados en una plataforma nacionalista, se niegan a colocar la bandera española en sus Ayuntamientos, infringiendo así la legalidad vigente. A pesar de ser algo de conocimiento público, nunca han actuado ni el fiscal general del Estado ni el delegado del Gobierno en Cataluña. Son ciudadanos de a pie, agrupados en la asociación «Convivencia Cívica Catalana», los que están presentando recursos en los tribunales para que se coloque la bandera de España en los edificios públicos, tal como establece la Constitución.Resulta realmente grotesco que deban ser unos ciudadanos particulares, dedicando su tiempo y gastándose su dinero, los que tengan que defender los símbolos del Estado en Cataluña, mientras, lamentablemente, el Estado mira para otro lado y muestra una dejadez total de sus responsabilidades en nuestra comunidad autónoma.
José Martínez. Barcelona
Desde que López Burniol salió del armario, y puso fin a su trayecto loco de nacionalismo, solo intenta demostrar que las teorías nacional-socialistas de este gobierno tripartito, cuando no cuatripartito, no siempre son las mejores para los ciudadanos de Cataluña -el tan cacareado pueblo- y el resto de España -aquí no hay pueblo que valga, como pregonan las plataformas mediáticas nacional-socialistas constantemente-. Hoy deja caer un breve texto, en El Periódico, muy moderado y centrado. Pero da igual, tendrá respuesta no lo duden, y será dura, tampoco lo duden; lo que más duele a un separatista es ver como uno que ha sido de 'los nuestros' pasa a ser de 'ellos':
Stéphane Dion es un profesor quebequés de ciencia política cuyo paso por el Ministerio de Asuntos Intergubernamentales de Canadá culminó con la ley de clarificación (1995), según la cual la pregunta en un referendo de secesión debe ser clara y precisa, a fin de erradicar la ambigüedad del soberanismo asociado propio de los nacionalistas. Su defensa del federalismo canadiense parte de la constatación de que "Canadá es, en primer lugar y ante todo, un principio de ayuda mutua, uno de los mejores que el ser humano ha inventado", ya que "el hecho de estar juntos nos proporciona una de las mejores calidades de vida del mundo". Por ello, "lo que constituye la principal fuerza y la verdadera grandeza de Canadá es su capacidad de reunir poblaciones diferentes en torno a objetivos comunes".Es inútil buscar un pensamiento semejante --a un lado y otro del Ebro-- que, más allá de huecas invocaciones a la unidad de España y de vagos cantos a la España plural, defienda con ilusión la existencia de un proyecto compartido que redunde en aumentar el bienestar de todos los pueblos de España. Resulta por ello bizantino el debate sobre si habrá o no Estatut. Lo haya o no lo haya, la herida cerrará en falso y el debate se reabrirá más agrio, gracias a los recíprocos agravios. Hasta que llegue el día inexorable en que no quepa ya eludir la pregunta de si nos conviene o no seguir juntos. En el bien entendido de que --como agrega Dion-- "puede realizarse la secesión, pero no de forma unilateral, sino negociada, pues en una sociedad democrática un divorcio entre dos partes de un Estado no puede hacerse cogiendo las maletas y marchándose una de ellas, dejando a la que se queda con todos los problemas del hogar y de la familia".
Leemos en la web de la Cadena SER: "Zapatero recuerda, ante el congreso de Batasuna, que hay que respetar el derecho de reunión"
Pero, sobre todo, ¿alguien se acuerda de los que ya no se pueden reunir?
Revisando algunos artículos de estos últimos días, tropezamos con el de Pilar Rahola titulado "En defensa de la COPE" y publicado en El País el 31/12/2005.
En él, la "polemista", tras criticar a la COPE tildando a Jiménez Losantos de "radiopredicador cuyos dardos envenenados atacan directamente al corazón de la convivencia", y acusándole de usar la "gramática de la intolerancia" o de "confundir la libertad de expresión con la libertad de insulto", pasa a criticar el informe del Consejo Audiovisual de Cataluña sobre la citada emisora calificándolo de "solemne sandez", y al propio CAC de tener "aire de comisariado mediático" que le "resulta preocupante", puesto que "sin ser un organismo censor, tiene una naturaleza que se le parece".
Rahola argumenta su "defensa de la COPE" en que deben utilizarse las reglas de juego democráticas, respetarse el marco de la opinión libre, que el CAC no debe ser un tribunal que tutele a los tribunales, y que le gustaría vivir en un país donde ejercer el libre albedrío de apagar la radio cuando no le guste lo que oye.
Realmente, enternecedor. Sin embargo, ¡ay Rahola!, no es oro todo lo que reluce.
Si releemos su artículo de nuevo nos encontramos con su verdadero mensaje:
"Veamos. Si la Cope no nos gusta, lo mejor que podemos hacer es no escucharla. Si nos ofende, tenemos la opción de combatirla dialécticamente, y en eso estamos. Si creemos que vulnera el Código Penal, ahí está el susodicho para amparar los derechos de los sufrientes ciudadanos del reino. Y si el Código Penal la sentenciara, cosa que aún no ha pasado, habría que negarle la licencia no por antipática, sino por delictiva."
Ahí está su verdadera propuesta: cerremos la COPE, pero no por antipática, sino por delictiva. Es decir, si se condenara a Jiménez Losantos por haber faltado a la verdad en alguna de sus opiniones, o por haber sobrepasado en alguna ocasión los límites del honor, no bastaría con que cumpliera la sentencia estipulada en el Código Penal (en forma de multa, prisión o corrigiendo públicamente "lo condenable"), sino que ya tendríamos excusa para cancelar o no renovar las licencias de dicha emisora en Cataluña. Puesto que, si la cerramos "por antipática" se multiplica "el problema":
"Pero ahórrenme ustedes organismos censores, cuya eficacia es tan nula que no sólo no resuelve un problema, sino que lo multiplica. Con el informe del CAC, hoy la Cope es más fuerte, va más de víctima y probablemente tiene más oyentes."
Ésta sí es la Rahola que todos conocíamos. Y es que por el título de su artículo, me había despistado...
El catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Deusto, Fernando García de Cortázar, nos decía ayer en la tercera de ABC cosas como éstas:
[...] Hubo tiranos en la Antigüedad que soñaron con cegar a sus súbditos para acabar con los ojos que a hurtadillas vigilaban su impunidad. De la Inquisición y su forma de quemar hombres se ha escrito lo suficiente para saber cómo la existencia se convirtió bajo su gobierno en un ejercicio de representación colectiva, en el que nadie era lo que decía ser. Sobrevivir era el único objetivo. Recuérdese aquello que decía Moratín en el siglo XVIII: «No escribas, no imprimas, no hables, no bullas, no pienses, no te muevas y aún quiera Dios que con todo y con eso te dejen en paz».[...] Tampoco hoy, como recientemente ha demostrado el Parlamento catalán, ni siquiera en democracia, estamos a salvo de esta plaga histórica. Curiosa unanimidad -excepción hecha de Piqué y sus solitarios correligionarios- la de estos diputados que entregados a la construcción de una patria devuelven a sus ciudadanos a los tiempos de la mordaza.
[...] ¿Será que hemos condenado el franquismo para gratificar solamente nuestra conciencia con nuestra indignación y que cuanto más fuerte y petulante era nuestra indignación y más tranquila se mostraba la conciencia más nos parecíamos al aborrecido?
[...] Quizá de tanto aborrecer la España uniformista y dogmática del dictador, de tanto vituperar a los cortesanos del inquilino de El Pardo, los constructores de la nación catalana han terminado convirtiéndose en su caricatura. ¿De qué otra manera explicar si no el hecho de que hasta los representantes políticos que se llaman a sí mismos progresistas y republicanos hablen en Cataluña el mismo dialecto del falangista y su homónimo soviético?
A continuación, transcribimos el artículo entero.
... ¿Habrá que decir que en España el inquisidor ha cambiado de hábito, pero no de alma, que nuevas quimeras le sorben el seso, pero sigue medrando y ejerciendo según los totalitarios mandatos de la sangre y de la tierra?...Qué vulnerables han sido las palabras y los ojos. Qué vulnerables son ante el poder, legítimo o no. Siempre les han acechado peligros incontables y por su esencial fragilidad siempre han sido objeto de constantes ataques. Desde sellar a fuego la mirada hasta sepultar los labios con una buena cantidad de tierra, la historia ofrece una extensa gama de métodos eficaces para cegar y hacer callar a los que querían ver y decir algo. Hubo tiranos en la Antigüedad que soñaron con cegar a sus súbditos para acabar con los ojos que a hurtadillas vigilaban su impunidad. De la Inquisición y su forma de quemar hombres se ha escrito lo suficiente para saber cómo la existencia se convirtió bajo su gobierno en un ejercicio de representación colectiva, en el que nadie era lo que decía ser. Sobrevivir era el único objetivo. Recuérdese aquello que decía Moratín en el siglo XVIII:
«No escribas, no imprimas, no hables, no bullas, no pienses, no te muevas y aún quiera Dios que con todo y con eso te dejen en paz».
Convertir la voz en polvo. Hacer de la mirada piedra. Cualquiera que sea la época que visitemos siempre encontraremos furias revolviéndose contra la palabra y los ojos. Déspotas de Dios, generales y faraones comunistas han sido amigos de la indiferencia y desinterés de sus súbditos, de la palabra asfixiada y los ojos vacíos.
Cuántos inquisidores voluntarios y comisarios políticos entregados a pisar los talones del librepensador que quería hablar y escribir en nuestro pasado. ¿Cuántos en el horizonte, preparados para quemar papeles o hacérselos tragar a quien ose escribirlos? Tampoco hoy, como recientemente ha demostrado el Parlamento catalán, ni siquiera en democracia, estamos a salvo de esta plaga histórica. Curiosa unanimidad -excepción hecha de Piqué y sus solitarios correligionarios- la de estos diputados que entregados a la construcción de una patria devuelven a sus ciudadanos a los tiempos de la mordaza. Curiosas competencias las atribuidas al Consejo Audiovisual de Cataluña, que ponen al periodista y su libertad de ojo y de palabra bajo la vigilancia política de funcionarios partidistas, erigidos por ley en nuevos y celosos guardianes custodios de la verdad.
¿Será que hemos condenado el franquismo para gratificar solamente nuestra conciencia con nuestra indignación y que cuanto más fuerte y petulante era nuestra indignación y más tranquila se mostraba la conciencia más nos parecíamos al aborrecido? ¿Habrá que decir que en España el inquisidor ha cambiado de hábito, pero no de alma, que nuevas quimeras le sorben el seso, pero sigue medrando y ejerciendo según los totalitarios mandatos de la sangre y de la tierra? No en vano Nietzsche escribió: «No luches contra monstruos, pues te convertirás en uno. Cuando miras al abismo, el abismo también te mira a ti».
Quizá de tanto aborrecer la España uniformista y dogmática del dictador, de tanto vituperar a los cortesanos del inquilino de El Pardo, los constructores de la nación catalana han terminado convirtiéndose en su caricatura. ¿De qué otra manera explicar si no el hecho de que hasta los representantes políticos que se llaman a sí mismos progresistas y republicanos hablen en Cataluña el mismo dialecto del falangista y su homónimo soviético? ¿Será una deformación que les viene de cuando hacer política significaba conspirar entre unos pocos, rodeados por el enemigo, y proyectar un Estado en el que ellos mismos, en tanto poder único, definirían qué era lo democrático y qué no lo era? Cuando al primer comisario del pueblo para la Cultura de Stalin se le echó en cara haber instaurado un régimen de censura respondió también con las palabras que ahora repiten los diputados catalanes frente a quienes les reprochan su tic autoritario:
«¡Censura! ¡Qué palabra más horrible!»
Hay, sin embargo, varias razones para sentir estupor. Cuando éramos niños y nos daba miedo una película cerrábamos los ojos para no seguir viendo, pero los peligros latentes en el afán intervencionista y comisarial del tripartito catalán son demasiado reales para que se desvanezcan mediante ese remedio infantil. Hay pesadillas y formas de miedo que no se disipan tan fácilmente. Porque... ¿qué significa que un funcionariado político juzgará el contenido de las informaciones para decidir sin son veraces o no? ¿Supone que el periodista, como en la actual República de Turkmenistán, deberá atenerse a un voto nacional de lealtad? ¿Es decir, que antes de hablar habrá de avisarse silencio y repetirse...?:
«Que mi mano se paralice el día que la levante contra ti, oh Turkmenistán. Que mi lengua se deseque el día que hable mal de ti, oh mi patria querida. Que mi aliento se extinga el día que te traicione, oh Turkmenbashi -caudillo de los turcomanos», título éste que, como buen pachá moderno, se atribuyó el primer presidente de esta ex república soviética al derrumbarse el Imperio forjado por Stalin.
Porque... ¿qué quiere decir que el control sobre la veracidad y pluralidad de la información corresponde al Consejo Audiovisual de Cataluña? ¿Son verdad las famosas comisiones del tres por ciento? ¿Son verdad o falsedad las conversaciones del líder de Esquerra Republicana con ETA? Cuando los políticos se conceden a sí mismos la facultad para fijar qué es y no es cierto no sólo tapian esos dos glóbulos de materia blanda, de irisaciones delicadas pero de inquietante fijeza e insistencia que es la mirada ajena, condición necesaria para la existencia de la opinión pública y de una sociedad informada y capaz de controlar el ejercicio del poder político, sino que también se dotan de la capacidad para reescribir el pasado y manipular el presente a su conveniencia. Llegado el caso, si el líder político dice de tal hecho «eso no ocurrió», pues no ocurrió.
Hace poco Turquía nos ha dado un ejemplo de los riesgos que entraña conceder al funcionario nacionalista la potestad de fabricar verdades y certezas. El pasado mes de febrero el escritor Orhan Pamuk dijo que en Turquía habían muerto asesinados un millón de armenios y 30.000 kurdos. Entre los historiadores serios de todo el mundo es bien sabido que, en la época otomana, numerosos armenios fueron deportados, acusados de haber tomado partido contra el Imperio durante la Primera Guerra Mundial, y muchos fueron asesinados por el camino, pero los portavoces de Estambul siguen negando aquel genocidio. Tan pronto como desafió el tabú, Pamuk sufrió su furor. Varios periódicos emprendieron campañas de insultos contra el escritor, algunos columnistas llegaron a decir que había que silenciarle de una vez por todas, grupos extremistas organizaron concentraciones y manifestaciones para protestar contra la traición y, finalmente, un fiscal le abrió un proceso por haber denigrado públicamente la identidad turca.
Un caso extremo, se dirá. Pero quizá no tanto. Porque... ¿qué lógica guía a unos representantes políticos que se quejan de que sus enemigos de Madrid difunden por el mundo informaciones falsas de Cataluña, mientras a las voces críticas del interior responden con un nacionalismo violento e intolerante? Cuando pienso en la reacción airada que provocó aquel grupo de intelectuales catalanes con su manifiesto por Un nuevo partido en Cataluña o en la profesora de la Universidad del País Vasco a la que se impidió dar una conferencia porque su pertenencia al Foro de Ermua y sus ideas sobre el nacionalismo la invalidaban como testigo complaciente, imagino a Pla y a Gaziel carcajeándose del espíritu democrático de sus paisanos.
¡Tan difícil les resulta comprender a los parlamentarios catalanes de izquierdas y derechas que privamos de su humanidad a quienes negamos la palabra, que los dejamos indefensos y absurdos! Contra lo que piensan los ingenuos también en democracia se puede asfixiar la libertad, pues ésta y aquélla no son términos equivalentes sino complementarios. Sin libertad la democracia es despotismo, sin democracia la libertad es quimera. Logro precario y frágil es y ha sido la unión de ambas, pues la libertad resulta preciosa como el agua y, como ella, si no la guardamos, se derrama, se nos escapa y se disipa. De ahí que se vuelva tiranía en cuanto pretendemos imponerla a los otros. De ahí que la libertad de opinión sea siempre la libertad de aquél que no piensa como nosotros. Su libertad, hecha de palabra y de ojo, es condición de la mía. De ahí que en su isla Robinson no sea realmente libre, pues aunque no sufre voluntad ajena y nadie le constriñe, su libertad se despliega en el vacío. Como la del déspota, está poblada de espectros. Como Cataluña, está poblada de déspotas. He ahí nuestro drama. Sus gobernantes anhelan súbditos como el Edipo que camina con los ojos arrancados para no ver la realidad que lo circunda.
Resulta que Josep Maria Carbonell (Presidente actual del CAC y ex parlamentario del PSC) en 1999, y según Daniel Sirera (del PP), defendió a la COPE en el Parlamento regional ante las amenazas que el Gobierno nacionalista de Jordi Pujol ejercía sobre la cadena radiofónica y su posible cierre del panorama catalán. Xavier Trias, de CiU, entonces consejero de Presidencia, defendía la postura del Gobierno autonómico. Carbonell respondía así al, por aquellas fechas, consejero:
"La calumnia y la difamación son un delito. Si alguien cree que dice mentiras debe ir a los tribunales. Dígame, señor consejero, ¿quién es un gobierno para decidir qué es mentira y qué es verdad? En ningún sitio consta que un gobierno tenga estas atribuciones. De pronto, el presidente de la Generalitat se convierte en un censor y, además, en un censor ejecutivo. Hoy es la COPE, mañana puede ser cualquier otra emisora que no guste. Estas afirmaciones cambian la lógica de nuestro sistema democrático al introducir una forma de censura que no está prevista ni en la Constitución ni en ninguna de nuestras leyes. En Cataluña hace falta más libertad, más pluralidad en los medios de comunicación públicos y privados. Debemos romper silencios y favores que podrían pudrir las aguas del oasis. Nosotros queremos un país de puertas abiertas, un país que quiere ser más libre y aireado y para serlo necesitamos más libertad y pluralismo en los medios de comunicación. Esto, Consejero, es lo que está en juego".
Desde CRITERIO hemos intentado acceder al Diario de Sesiones del Parlamento de Cataluña del día de la intervención del señor Carbonell (19 de mayo de 1999) pero la web de la institución pública no ofrece este servicio en la legislatura correspondiente.
(gracias Mario)