Fernando Sánchez Dragó, el pasado 3/7/2007, en El Mundo, nos hablaba de la paradójica relación entre los toros y el mundo nacionalista:
[...] Y ni siquiera, para colmo, hay unanimidad taurofóbica, ni mucho menos, en las filas de los partidos que desean y plantean la proscripción y erradicación de los festejos taurinos. Recuérdese, sin ir más lejos, el rubor que tiñó el rostro de los dirigentes de Herri Batasuna cuando alguien, no recuerdo quién, los citó de frente recordándoles la exitosa carrera como novillero de Ion Idígoras, que alcanzó cierto cartel en las plazas de Vasconia y del resto de España bajo el apodo de El Niño de Arrasate.El otro día, en la Monumental, había, sobre todo, barceloneses, muchos de ellos catalanistas, de igual modo que en la Semana Grande de Bilbao llenan el coso los de izquierdas y los de derechas, los vasquistas y los españolistas, bilbaínos, eso sí, en su mayor parte, los unos y los otros.
[...] No sé si me resta espacio para una última consideración entre las muchas que cabría formular. Es ésta: confundir taurinismo con españolismo, y no digamos con francofascismo, equivale a no discernir entre las témporas y el culo. Mucho antes de que Isabel y Fernando casaran sus coronas ya se corrían toros de Creus a Finisterre, de Peña Tú a las columnas de Hércules. Y hay que ser muy ignorante para no saber que en la querella de los taurinos y antitaurinos -no es de hoy, siempre la hubo- fue el pueblo llano quien una y otra vez, sin traicionarla nunca, se colocó al lado de la Fiesta y la respaldó con cañas o con lanzas, cuando fue preciso. La historia de la lidia, desde que existen datos, ha sido siempre, con alguna que otra excepción aúlica o eclesiástica de escurrida presencia y poco trapío, la de los de abajo contra los de arriba, y no, nunca, ni por asomo, al revés. Si el pueblo no la hubiese hecho suya, hace ya mucho que la Fiesta -rito arcaico, sacramental, sexual, dionisíaco, pánico y mistérico que sobrevive, con bravura, a contrapelo de la modernidad- habría desaparecido.
[...] La izquierda española y también la -por nacionalista- antiespañola tendrán que retocar y afeitar orwellianamente los pitones y atributos de su historia si insisten en el empeño de forjarse un pasado antitaurino. Allá ellas si tal hacen: los cadáveres de sus padres fundadores y de sus antepasados y combatientes darán un respingo en sus tumbas, las abuchearán y gritarán ¡al corral! ¿Memoria histórica, señores? Pues empiecen por dar ejemplo y bébanse un frasco de tan contundente purga.
Si hace unos días constatábamos las primeras medidas que el nuevo Gobierno balear (PSOE, Unió Mallorquina, Eivissa pel Canvi y el Bloc) iba a tomar contra el uso del castellano en la educación y en la televisión pública regional, hoy conocemos el siguiente objetivo.
Esta misma semana, la nacionalista Nanda Ramon (Bloc per Mallorca), nueva concejal de Cultura, Patrimonio y Política Lingüística del Ayuntamiento de Palma, ha anunciado que los premios literarios Ciudad de Palma, instituidos en 1977 para obras en catalán y ampliados en 2005 con galardones también para obras en castellano, vuelven a la normalidad. Por supuesto, a su normalidad. Es decir, se suprimirá de las bases la posibilidad de presentar novelas o poesías en castellano.
De la entrevista en Última Hora (4/7/2007):
-Pregunta: ¿Qué pasará con los Ciutat de Palma?
-Nanda Ramon: Nuestro compromiso es regresar a una situación de normalidad, es decir, que sean unos galardones sólo en catalán, la opción más lógica. Se trata de un tema de protagonismo, no de un enfrentamiento entre dos lenguas.-Pregunta: ¿Los próximos Ciutat de Palma serán sólo en catalán?
-Nanda Ramon: Sí. Se trata de una de las primeras decisiones de esta legislatura, que no procede en ningún caso de la improvisación. Tenemos un idioma propio, por eso apostamos por unos Ciutat de Palma en catalán y por crear nuevas categorías.
Albert Branchadell, hoy, en El Periódico (PDF):
El pasado 17 de enero el conseller de la Vicepresidència de la Generalitat, Josep Lluís Carod-Rovira, compareció ante el Parlament para exponer, entre otras cosas, las intenciones de su departamento en materia de política lingüística. Fue en esa comparecencia donde Carod-Rovira proclamó sin ambages una realidad "que todos debemos asumir": "El castellano se ha convertido en un elemento estructural de la sociedad catalana prácticamente desde los inicios del siglo XX y forma parte de la realidad catalana de principios del siglo XXI". Poco después, el conseller de Cultura de la Generalitat, Joan Manuel Tresserras, se sinceraba con un periodista del diario El Mundo. A la previsible pregunta de qué es la cultura catalana, Tresserras respondía con imprevisible claridad: "Cultura catalana es la que hace quien vive en Catalunya". Según este principio, a Tresserras no le cabía la menor duda de que la rumba, por ejemplo, es cultura catalana. El periodista quiso asegurarse: ¿eso incluye la rumba cantada en castellano? Nueva respuesta inequívoca del conseller: "Sí, porque está hecha aquí".Ante estos cristalinos precedentes, había razones para pensar que la representación oficial de la Generalitat en la Feria del Libro de Fráncfort incluiría a los escritores que utilizan como herramienta de trabajo ese elemento estructural de la sociedad catalana llamado castellano, es decir, a los escritores que, por el hecho de vivir en Catalunya (como era el caso del añorado Vázquez Montalbán), no pueden hacer otra cosa que cultura catalana. La realidad, sin embargo, no será así: tal como anunció el pasado día 13 Josep Bargalló, la Generalitat no llevará a Fráncfort ni a uno solo de esos escritores. Bargalló quiso justificar tan sonora ausencia con una treta tahuresca. A diferencia de don Vito Corleone, que solo hacía ofertas que los demás no podían rechazar, a Bargalló se le ocurrió inicialmente invitar a los escritores catalanes que se expresan en castellano no a hablar de su obra literaria, sino de la de sus colegas que se expresan en catalán. Menuda idea: ¡es como si en una feria de bebidas carbónicas a alguien se le ocurriera invitar a los ejecutivos de Coca-Cola para que hicieran propaganda de Pepsi! Cuando intentó rectificar, ya era demasiado tarde.
Al parecer, lo que Carod-Rovira y Tresserras tejen en el Parlament y en los medios de comunicación enemigos, Bargalló y ciertos dirigentes de ERC se lo destejen desde los despachos de la calle de la Diputació (sede del Institut Ramon Llull) o directamente de la calle de Calàbria (sede del partido). Esto vale para la Feria de Fráncfort y también para la consigna de "marcar perfil" que ha lanzado el partido después de su fracaso relativo en el 27-M, una consigna que está llamada a arruinar los buenos propósitos de Carod en materia de política lingüística y más concretamente su idea de despolitizar la lengua. En el caso de la Feria de Fráncfort el resultado es obvio: el reconocimiento efectivo de la catalanidad de la creación cultural en castellano queda pospuesto sine die; los catalanes que escriben en castellano seguirán sintiéndose desamparados por las instituciones catalanas, y ese desamparo va a seguir alimentando formas de disidencia política que no benefician precisamente a la creación cultural en catalán ni al catalán en general. Hay quien cree que la posición de Bargalló es intachable, porque la literatura se define por criterios lingüísticos y la literatura catalana no es otra que la literatura en catalán. Tal creencia es literalmente errónea: el invitado de honor de la Feria de Fráncfort no es la literatura catalana sino la cultura catalana, es decir, la que hace quien vive en Catalunya. Y en todo caso ya sería hora de desarrollar un concepto territorial también de la literatura. En inglés tienen dos adjetivos para lo catalán: Catalan (catalán) y Catalonian (de Catalunya); no estaría mal copiarse la idea y empezar a hablar de literatura cataluñesa, del mismo modo que hablamos de literatura suiza (Wikipedia lo tiene claro: la literatura suiza es una literatura escrita en Suiza. Punto).Pero en el asunto de la lista de Fráncfort, Bargalló y Esquerra no son los únicos que se han lucido. Convergència i Unió ha llegado al extremo de quejarse de la mera invitación de Bargalló a los autores que escriben en castellano. Según la diputada Maria Carme Vidal, permitir que Javier Cercas, por decir algo, hablara de la literatura en catalán en Fráncfort sería "una manera de someterse a la cultura hegemónica, la española". ¿Y el PSC? El PSC ha optado por un pudoroso silencio, acaso para ocultar un resignado cambio de criterio en aras de la estabilidad del Gobierno. El 3 de julio del 2006 el entonces ministro José Montilla explicaba a los periodistas que "aunque la defensa de la lengua catalana sea una prioridad, no se puede marginar a los creadores catalanes que se expresan en castellano, porque representan también la diversidad y vitalidad de nuestra cultura". ¿Antes no se podía y ahora sí?
En la conferencia de prensa del día 13, Bargalló dijo que la cultura catalana, por su carácter periférico, complejo y creativo, es un modelo para Europa. La cultura catalana, puede que sí. ¿Pero cómo va a ser un modelo para Europa (léase también para España) la actuación del Gobierno catalán, incapaz de asumir con todas sus consecuencias el bilingüismo estructural de la sociedad catalana?
Imprescindible artículo de Antonio Robles en Libertad Digital, titulado El Oasis excluyente y la Feria de Frankfurt, en el que repasa los últimos acontecimientos político-lingüísticos referentes a la designación de autores para la Feria del Libro de Frankfurt.
Unos recortes:
Ningún escritor catalán cuya obra esté escrita en castellano representará a la cultura catalana en la Feria del Libro de Frankfurt. Podrá ser vergonzoso, pero no es una excepción, sólo un acontecimiento que los dueños de la masía no han podido ocultar ni maquillar. Es la consecuencia intelectual de la degeneración política irreversible en que nos ha enfangado el nacionalismo. [...][...] "L’organització de la Fira del Llibre de Frankfurt designa cada any un Estat o un país o una cultura… Enguany, la cultura convidada és la cultura catalana", declaró el vicepresidente de la Generalitat, Sr. Carod Rovira, en el Parlament el pasado 30 de mayo. O sea, que el invitado es la cultura catalana, no la lengua.
Estamos acostumbrados a ver cómo el nacional-catalanismo exige a España que respete el pluralismo existente en su territorio y cómo torna la exigencia en reproche cuando alguien reclama que se respete el pluralismo en Cataluña. En cuanto a la Feria del Libro de Frankfurt, la diputada de CiU Carme Vidal i Huguet ha declarado: "De cultura catalana només n’hi ha una, i… la llengua de la cultura catalana escrita és el català".
¿Qué diferencia hay entre ese argumento y quienes piensan que Cataluña será cristiana o no será? ¿Qué diferencia hay entre ese argumento y el que impuso Franco durante cuarenta años de dictadura? [...][...] Detrás de todas estas sentencias excluyentes enseña la patita la obsesiva nación romántica pura, con una sola lengua y una sola cultura. El propio vicepresidente de la Generalitat y líder de ERC ha extendido la invitación a la feria de marras a escritores del ámbito de los "Païssos Catalans"; mientras, han ninguneado a los catalanes que tienen la odiosa manía de crear en castellano. [...]
[...] Puede uno haber nacido aquí, haberse construido aquí como persona, haber vivido aquí de manera permanente, haberse sumergido en dimensiones sociales, psicológicas, políticas, históricas o geográficas de aquí. Puede, incluso, ser uno de los autores más leídos aquí, haber ayudado a otros a descubrir infinidad de matices de la existencia, a abrirse a otros mundos, a estimular su pensamiento crítico o, simplemente, a disfrutar. Da igual: si no ha utilizado el idioma catalán, todo esto no tiene ningún valor. No es un escritor catalán. O, cuanto menos, no es un escritor que merezca ser mostrado al público internacional, no sea que vaya éste a pensar que la lengua en que se expresa tiene algo que ver con Cataluña. [...]
[...] Actuaciones como la del Institut Ramon Llull me traen a la memoria aquella frase de Atila: "Por donde pasa mi caballo no vuelve a crecer la hierba". Que dicha institución, presidida por Josep Bargalló, lleve el nombre del filósofo mallorquín es tan alucinante como si el Instituto de Medio Ambiente llevara el del rey de los hunos.
Algunos de los mejores escritores en lengua catalana no irán a la Feria del Libro de Frankfurt, invitados por la Generalidad de Cataluña, porque esta institución no lo considera oportuno. Da la casualidad que dos de los tres nombres que están sonando en las últimas horas también escriben en castellano y el otro nombre, Maria de la Pau Janer, se presentó en las listas del PP en las pasadas elecciones autonómicas en las Islas Baleares.
Los tres nombres que están sonando son el de la ya citada Janer, el del artículista de ABC Valentí Puig y el de la novelista Olga Xirinacs, estos dos últimos escritores han desarrollado casi toda su obra en catalán, pero también han producido en castellano originalmente.
Antoni Castells, consejero de Economía del Gobierno regional, ha ejercido hoy de portavoz del Gobierno que presdie José Montilla y ha confirmado que esos tres escritores no están en la lista confeccionada por el Instituto Ramón Llull (IRL) para la Feria de Frankfurt, y que aunque "merecen estar en Frankfurt", la lista que se ha realizado "no es excluyente, sino integradora" y que no sabe los motivos por los que estos tres novelistas no están en la lista que representará a la cultura catalana.
Así pues, Xirinacs, ganadora de los certámenes más importantes de la literatura en lengua catalana, entre ellos el Sant Jordi, Sant Joan, Josep Pla, Ramón Llull, Carles Riba y dos Premios de la Crítica, entre otros; Puig, con el Josep Pla, Ramón Llull, de la Crítica y el Sant Joan, entre otros varios; y Janer, con el Sant Jordi y el Carlomagno, y finalista del Planeta; estos tres, decimos, no son representantes de la cultura catalana tampoco para el señor Josep Bargalló, director del IRL, y la Generalidad de Cataluña.
Parece ser que la representación oficial de la cultura catalana en la Feria de Frankfurt no será tal y sí una representación de los escritores buenos desde el punto de vista político.
La doctrina nacionalista en estado puro.
Y así todos los días.
CRITERIO / Cataluña, coja en Frankfurt
CRITERIO / El presidente del Instituto de Estudios Catalanes considera "horroroso" que autores en lengua castellana no vayan a Frankfurt
CRITERIO / 130 invitados, ninguno en español
El presidente del Instituto de Estudios Catalanes (IEC), Salvador Giner, ha señalado que le parecería "horroroso que los escritores que no escriben en catalán y que viven en Cataluña no vayan" a la Feria del Libro de Frankfurt, ya que la sociedad catalana debe ser "abierta".
Giner ha considerado, en un coloquio pronunciado en Barcelona, que la Feria de Frankfurt es "una oportunidad espléndida" para la literatura hecha en Cataluña.
Sin embargo, ha remarcado que Frankfurt se trata de "una feria comercial de libreros y editores", y cree que la proyección internacional de Cataluña "no depende de las ferias".
CRITERIO / Con o sin barretina
CRITERIO / 130 invitados, ninguno en español
CRITERIO / 'Frankfurter Allgemeine': "los escritores catalanes sólo estarán presentes en la Feria con un equipo de reserva"
Ayer, aprovechando la vuelta del torero José Tomás a los ruedos en Barcelona, hubo una sonada manifestación antitaurina que llegó hasta la puerta de la Monumental.
¿Antitaurina?






En la Feria del Libro de Frankfurt no estará representada toda la cultura catalana invitada por la Generalidad. Los escritores que lo hacen en español tendrán que ir convocados por las editoriales, según ha anunciado hoy Josep Bargalló, director del Instituto Ramon Llull.
Pere Gimferrer, Baltasar Porcel, Quim Monzó, Joan Francesc Mira y Carme Riera encabezan una lista de 130 autores que estarán presentes Feria de Frankfurt invitados por el Gobierno regional.
Según Bargalló, los escritores catalanes que escriben en castellano como Eduardo Mendoza, Juan Marsé, Javier Cercas, Enrique Vila-Matas o Carlos Ruiz Zafón, no figuran en la lista "por decisión propia".
Una vez más, catalanes de primera y catalanes de segunda.
Un diario alemán, el Frankfurter Allgemeine, considera que los escritores que acudirán a la Feria del Libro de Frankfurt son del "equipo de reserva". Y es que es normal. Desde el principio se ha intentado mezclar política con cultura y los frutos empiezan a llegar.
El Frankfurter Allgemeine publica hoy un artículo en sus páginas culturales en el que se afirma que "por primera vez no es un país sino una región el invitado especial a la Feria de Frankfurt. Pero parece ser que los escritores catalanes sólo estarán presentes en la Feria con un equipo de reserva".
A Josep Bargalló, director del Instituto Ramon Llull, encargado de confeccionar la lista de autores que acuden invitados por la Generalidad de Cataluña a la Feria, lo tildan de radical por excluir a los autores que escriben en español. Nada nuevo.
Según parece, los alemanes ya se están arrepintiendo de dejar a las instituciones regionales de Cataluña todo el poder de decisión -aunque en el contrato se establece que deben estar representadas las diversidades culturales de la región- a la hora de gestionar al país invitado: Cataluña.
Los Marsé, Mendoza, Cercas, Vila-Matas o Ruiz Zafón podrán acudir pero invitados por las editoriales, que no por la Generalidad, por lo que se vuelve a producir el agravio institucional con los autores catalanes -o que pertenecen a la cultura catalana- que escriben en español. La interferencia política.
Y en el momento que la política prima sobre la literatura, autores en catalán como Pàmies han decidido no acudir a la Feria. Al menos invitados por la Generalidad. Otros, como Sánchez Piñol han sido casi obligados: "preferiría no ir, pero tendremos que ir", ha manifestado este último recientemente.
Así las cosas, la representación de Cataluña (que no de la cultura o literatura catalanas) no caerá en manos del "equipo de reserva", sino que es mucho peor: está en manos de integristas lingüísticos.
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CRITERIO / Catalanes castellanohablantes, catalanes de segunda
Brillante artículo de Antonio Robles publicado este domingo en El Mundo:
"Transcorreguts més de vint-i-cinc anys desde la recuperació de les llibertats democrátiques i de la restauració de les seves institucions nacionals, la cultura contribueix a crear l'imaginari col·lectiu que tenen els pobles, i és un element bàsic d'identitat, d'exercici de la diversitat i de cohesió social. Per això, l'objete del Consell de la Cultura i de les Arts de Catalunya és la cultura catalana".Han leído correctamente. Es uno de los párrafos que engalanan la exposición de motivos o sea, los objetivos finales del "Projecte de llei del consell de la cultura i de les arts de Catalunya" que ha entrado en el pleno del Parlament de Cataluña el pasado 18 de abril.
En un solo párrafo nos dan una receta completa de lo que no somos y a la vez, de lo que debemos ser para conseguir convertir en verdad la mentira anterior. No hemos restaurado ninguna institución nacional, sólo nos hemos dotado a través de la Constitución española de una institución autonómica. Mientras no se demuestre lo contrario, somos una Comunidad Autónoma. ¡Ya está bien de pensar y querer actuar como Estado cuando somos una Comunidad Autónoma!
A continuación se pontifican varias afirmaciones sin pudor alguno amparadas en la persecución de un fin excluyente: ¿Cómo puede ser el objetivo final de un Consell de la Cultura y las artes, la cultura catalana? ("cultura catalana" para los que han presentado el proyecto de ley es la cultura catalanista hecha en catalán y "lengua catalana" que es la única lengua propia de Cataluña).La cultura no puede ser un instrumento de ingeniería social para fabricar una identidad al gusto de un grupo ideológico determinado. El arte, la cultura, son libre creación, cuyos resultados a lo largo del tiempo nos conforman momentáneamente, no nos fijan como si fuéramos piedras. El imaginario colectivo no es único, ni fijo, ni eterno ni puede ser construido. Es plural, sujeto al cambio y, por lo mismo, perecedero. Crear una ley de Cultura y arte para fabricar ese imaginario, para potenciar alguno de los existentes en Cataluña o excluir a otros es una barbaridad propia de los regímenes totalitarios.
¿Cómo se puede dar a entender sin ruborizarse que solo a través de la cultura catalanista -que eso es lo quiere decir la cultura catalana en el contexto de este proyecto de ley- se puede llegar a la cohesión social?
"Alhora, en els àmbits en que la llengua dóna forma a l'expressió cultural, el Consell tindrà especial cura envers la cultura que s'expressa en llengua catalana i vetllarà per unes relacions preferents amb els actors culturals de la resta de territoris de parla catalana".
¿Quiere esto decir que los que no tengan a la lengua catalana como forma de expresión artística, no podrán participar de la cultura catalana? Porque si es así, la lengua se convierte en un instrumento de exclusión.
Es inaudito, esto ya no es sólo una imprudencia política, es un error conceptual: No se puede confundir la ideología de la cultura nacional/catalanista con la cultura catalana. Respetable, pero una entre otras. La cultura catalana somos todos: Los que van al Liceo y los que prefieren a Estopa, los que hablan una lengua u otra, los que son aficionados al Barça, al Espanyol o al Nàstic.., los que hacen graffiti en los muros de la marginación y la gauche divine que aún no ha salido de Bocacio, los que leen a Félix de Azúa o prefieren a Clara Simó, los que bailan sardanas, levantan castells o los que viven la feria de abril con finos y sevillanas
Es paradójico además que no incluyan a la mitad de la población de Cataluña, pero se vayan a violentar a millones de ciudadanos fuera de ella en nombre de esa entelequia que llaman "Els païssos catalans".
La frivolidad política de las generaciones nacionalistas nacidas al amparo de Jordi Pujol han convertido al Parlamento catalán en un Estado virtual independiente.
Poco importa la realidad, la atmósfera mental permite pensar como si fuéramos Estado aunque en la realidad haya que legislar como una Comunidad Autónoma. De ahí la eterna insatisfacción.
De ella, los intentos sistemáticos de llevar proposiciones y proyectos de ley a la cámara con el sello inconfundible de la construcción nacional. Sean de lo que sean: La marca de la lengua propia y la identidad nacional sirven para limitar el perímetro nacional de cualquier ley. El ex presidente Pasqual Maragall lo ha dejado por escrito: "Erramos al impulsar la reforma del Estatut en lugar de la de la Constitución".
Es un despropósito. El mejor destino de la cultura es dejarla en paz y no enlatarla en leyes. Al menos en tiempos donde el pensamiento político ha reducido todo a la construcción nacional.
La alicantina Isabel-Clara Simó empieza a recoger los frutos por los servicios prestados. Con motivo del próximo San Jorge o Sant Jordi, el 23 de abril, el departamento de Cultura y Medios de Comunicación de la Generalidad de Cataluña, que dirige el consejero de ERC Joan Manuel Tresserras, ha decidido editar una tirada de 30.000 ejemplares de un libro de la columnista del diario más subvencionado, y menos leído, de Cataluña, el Avui.
El libro: Missatges a la Biblioteca, escrito en catalán, y que la Generalidad no ha traducido, se regalará en 300 bibliotecas públicas especialmente el próximo 23 de abril.
¿Cuál ha sido el baremo por el que se ha escogido a esta escritora? ¿No es el Día del Libro suficiente motivo para la Generalidad para promocionar una obra en catalán y otra en castellano, lenguas propias de los ciudadanos de Cataluña y ambas oficiales de la región?
Ayer se inauguró la XXXVI Feria del Libro de Londres en la que España es la invitada de honor. Como no podía ser de otra manera, la cultura catalana está presente en esta ventana internacional, previa a la Feria de Frankfurt.
Con un gran expositor de 130 metros cuadrados, Cultura Catalana Singular i Universal, proyecto liderado por el Institut Ramon Llull, cuyo director es el ex-consejero de la Generalidad de Cataluña, Josep Bargalló, se ha instalado en el centro del salón de la London Book Fair, que tiene a España como invitada de honor. Como no podía ser de otra manera.
¿Podrán decir lo mismo los representantes catalanes en la Feria de Frankfurt? ¿Por qué se subvenciona, desde la administración regional, solo a unos catalanes, según la lengua que utilicen en sus obras?
CRITERIO / La cultura catalana, sin una de sus lenguas
CRITERIO / Espera, que ahora te lo explico
CRITERIO / Catalanes castellanohablantes, catalanes de segunda
CRITERIO / La policía lingüística aconseja
CRITERIO / Agudeza visual...
...leyendo solo en catalán.
El próximo domingo volverá a mezclarse deporte y política, esta vez con la literatura solo en catalán, por parte del Fútbol Club Barcelona. La Generalidad de Cataluña promocionará -y subvencionará- en el campo de FC Barcelona, durante el partido que le enfrenta al RCD Mallorca de la próxima jornada, obras de escritores catalanes... solo en catalán.
La campaña que recibe el título de "Lletres al camp" ("Letras en el campo") trata de acercar la obra en catalán de escritores a los aficionados al fútbol. Y no sería una mala iniciativa, si no fuera porque también existen escritores catalanes que publican en español, lengua propia y oficial, también, de Cataluña, que se ven, una vez más, apartados de la promoción con dinero público por parte de las instituciones de nuestra región.
100.000 ejemplares del folleto propagandístico ha dispuesto el departamento de Cultura que dirige Joan Manel Tresserras, de ERC, que con esta es la tercera edición de la campaña que pretende "aprovechar la capacidad de atracción y la fuerza movilizadora del Barça para acercar el mundo de la literatura [exclusivamente en catalán] a un público multitudinario", según ha afirmado el mismo Tresserras.
Los escritores, subvencionados de esta manera indirectamente y promocionados directamente, serán: Vicenç Altaió, Hilari de Cara, Josep Maria Fonalleras, Miquel Maria Gilbert, Joan Margarit, Biel Mesquida, Eduard Márquez, Imma Monsó, Sergi Pàmies, Ponç Pons y Albert Sánchez Piñol.
Apenas tres años después de que el Ayuntamiento de Barcelona declarase a la ciudad como "contraria a las corridas de toros y en favor de los derechos de los animales" mediante una declaración institucional solemne -como vemos, el consistorio siempre dedicándose a lo que más interesa a los ciudadanos-, José Tomás, considerado como uno de los mejores toreros de la historia de la tauromaquia, ha conseguido colgar el cartel de no hay billetes en la Monumental catalana, que tiene un aforo para 20.000 personas, y que fue construída en 1914, para el próximo 17 de junio que tendrá lugar su vuelta a los ruedos. En Barcelona. Como mandan los cánones taurinos. En una plaza grande. En Cataluña. Donde existe una de las plazas de toros más antiguas de todo el mundo, como es la de Olot, que se construyó en 1859.
Si no fuera porque el asunto de 'ciudad antitaurina' huele a nacionalismo rancio, seguramente este movimiento tendría más adeptos. ¿Qué dicen los antitaurinos de los correbous, típicamente catalanes? ¿Esta actividad taurina no es declarada antinatural por los concejales barceloneses? Que no lo hagan...
Una prueba más de la sintonía entre los políticos y la ciudadanía, agravada por el nacionalismo obtuso y decimonónico catalán.
¡Suerte, maestro!
Josep Bargalló, director del Institut Ramon Llull (IRL), ayer en el Parlamento de Cataluña en referencia a la Feria de Francfort:
"Los protagonistas serán los [escritores] que se expresan en catalán; si los invitamos nosotros, los autores en castellano vendrán sólo para los diálogos y para hablar de literatura catalana. [...] Queremos explicar nuestra realidad tal como es y sí, somos plurilingües, pero lo que nos hace distintos de los demás es la lengua catalana; sin ella no habría cultura catalana en Francfort"
CRITERIO / Catalanes castellanohablantes, catalanes de segunda
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CRITERIO / Espera, que ahora te lo explico
Félix De Azúa, hoy, en El Periódico, reflexiona sobre los efectos del nacionalismo provinciano que sufrimos en nuestra Comunidad:
MIRA QUE OS LO TENGO DICHOUno de los pocos directores de orquesta que nuestra cantera ha dado al mundo es Josep Pons, actual batuta de la Orquesta Nacional de España. Antes de conquistar ese podio fundó una de las formaciones musicales más notables de la música actual: la Orquesta del Teatre Lliure. Por desgracia, tuvieron un gran impacto en Europa, se interesaron por ellos músicos serios de países civilizados, grabaron discos elogiados por la crítica internacional, ganaron premios- y eso supuso su inmediata destrucción por parte de las autoridades catalanas.
En una interesante entrevista publicada el miércoles pasado por el diario de la burguesía barcelonesa, decía Josep Pons: "Barcelona está cada vez más cerrada en sí misma en lo cultural; solo se conoce e importa lo que pasa aquí. Se presta poca atención a lo que ocurre fuera, sobre todo en el resto de España, y, al tiempo, lo que sucede aquí tiene cada vez menos trascendencia, menos repercusión exterior. Barcelona ha perdido irradiación cultural."
Os lo vengo diciendo desde hace muchos años. El amor a lo regional no debería eliminar el interés por lo universal. A menos de que no sea amor, sino lucha de las cabezas de ganado por un rincón en el abrevadero. ¡Es tan pequeñito! Y cada vez será más pequeñito, porque cada vez son más las cabezas que se rompen la crisma por un trago. En vista de lo cual, las mejores cabezas se largan en busca de abrevaderos más cómodos. Y a fe que los encuentran al instante, porque solo los audaces, los menos sumisos y mediocres, renuncian a la limosna, la pereza y el enchufe.
Hace unos días se anunciaba el paso de Ferran Mascarell a la empresa privada. Hasta sus peores enemigos han reconocido que con él se va la única persona que tenía alguna idea del significado de la palabra "cultura" en el poder catalán, o sea en el PSC-ERC-ICV. Una testuz muy necesitada le dio tamaño cabezazo que lo dejó a la intemperie. Sin duda, Mascarell encontrará de inmediato un lugar más adecuado para su talento que ese abrevadero en el que han convertido la cultura de nuestro país. Y las testuces, tan contentas.
Loquillo y Sabino Méndez vuelven a colaborar en un disco tras años de separación. El País publicó ayer una entrevista a los dos rockeros:
Pregunta: Ambos son iconos de Barcelona, pero Sabino vive en Madrid y Loquillo en San Sebastián.Loquillo: Me jode que la cultura castellana no sea bien vista en Cataluña. En los 70 el catalán sobrevivió en los barrios, cuando muchos nacionalistas se pasaban el día hablando en castellano.
Sabino: Prefiero que mi hijo crezca en el desorden y apertura de Madrid que en un mundo de realidades oficiales irreales como el de Barcelona. Yo quiero que TV3 se vea en Madrid, pero que también se vea Telemadrid en Cataluña. De eso hablo en mi próximo libro, Historia del hambre y la sed.
Amando de Miguel, el pasado 20/12/2006 en Libertad Digital:
Francesc Camprubí se rebela contra mi expresión "el valenciano de Elche". Se pregunta: "¿Por qué si llama al catalán que se habla en Valencia valenciano, no llama al español que se habla en Perú peruano?". Muy sencillo. Porque los de Elche llaman "valenciano" a su idioma particular (cuando no es el castellano o español). De igual manera los del Perú llaman "español" a su idioma característico (cuando no es el quechua). Si los peruanos dijeran "peruano" para referirse al español, yo así lo llamaría. Esto de los idiomas es esencialmente democrático.
Marina Llansana, portavoz de Esquerra (ERC) y diputada en el Parlamento de Cataluña, el pasado 21/11/2006:
"[La cultura es] un elemento de construcción nacional. [...] Tenemos claro que no toda la cultura que se hace en Catalunya en un momento determinado es cultura catalana. No las podemos tratar igual y por eso aplicaremos políticas de excepción cultural. [...] ERC no quiere ni cuotas obligatorias ni marginaciones, sino políticas de excepción cultural, las habituales de los estados en defensa de sus culturas."
Los socios del PSC nos avisan de lo que se avecina.
Félix De Azúa, hoy, en El Periódico:
Leí hace poco la entrevista que el director del Institut Ramon Llull, Josep Bargalló, concedió al diario de las clases acomodadas barcelonesas. Era muy interesante. Yo creía que el Llull nació como fotocopia del Instituto Cervantes, pero me equivocaba. Dice Bargalló que el Llull es "el instrumento para que el mundo reconozca la existencia de un país". Es de agradecer. Tal y como está el mundo le vendrá bien conocer la existencia de un país satisfecho de sí mismo. Servirá de ejemplo.El problema es que no será fácil que lo reconozcan si atendemos a las explicaciones de su director, porque luego dice: "Hay un proyecto de país por parte del catalanismo político", y añade: "Un país primero necesita serlo y, después, ser reconocido". De modo que el mundo primero debe reconocernos como proyecto y luego reconocernos. ¿Con qué méritos cuenta Bargalló para lograrlo?: "Mi experiencia de acuerdos con el Gobierno del PP en Baleares, el alcalde de Perpinyà, el partido liberal de Andorra y el alcalde de l'Alguer", dice. "Con Valencia, no", añade compungido. Por algún sitio hay que empezar.
Quizás el problema mayor es que tampoco está claro el proyecto de país que el mundo debe reconocer porque ante las preguntas sobre quién se va a llevar la pasta en la Feria de Fráncfort, Bargalló se arma un lío fenomenal. Será difícil que lo entiendan los suecos o los coreanos.
Primero dice que "Vázquez Montalbán es cultura catalana, pero pertenece a la literatura castellana" (no hay pasta), Pere Calders cuando escribe en castellano "es cultura mexicana", toma castaña, pero pertenece a la literatura catalana (hay pasta), y naturalmente Vila-Matas o Mendoza se quedan sin la pasta.
No es esto lo más lioso de explicar a un japonés, sino lo de la "cultura", porque Bargalló asegura que lleva a Fráncfort el cuadro flamenco de Miguel Poveda "sin complejos de ningún tipo". No queda claro si los complejos los tiene él o Poveda, pero quienes los tendrán seguro son los rusos que traten de entender el proyecto de país que propone Bargalló.
Leemos en el blog de Arsenio Escolar:
ETO'O AYUDA A DIVULGAR EL CASTELLANONo sé qué tal le irá a Samuel Eto'o en el aprendizaje del catalán, que le recomendó hace unas semanas el Barça, pero veo que gracias a él está creciendo el estudio del castellano en su país, Camerún.
Allí, el francés y el inglés son lenguas obligatorias en el sistema educativo, pero la demanda del español, con más de 63.000 estudiantes, ha superado a la del alemán. Los éxitos futbolísticos de Eto'o han contribuido a ello, según se asegura en la Enciclopedia del español en el mundo, elaborada por el Instituto Cervantes y presentada hoy en Madrid.
Y es que, como dice un comentarista en dicho post:
"¡A ver si le va a echar otra bronca Artur Mas por esto!"
CRITERIO / Integración a golpe de contrato
Copio y pego uno de los editoriales de El Mundo de hoy:
La Generalitat tenía previsto hacer pública ayer la relación de escritores invitados a la Feria del Libro de Fráncfort de 2007, edición que tendrá como invitada de honor a Cataluña. Sin embargo, el conseller de Cultura, Ferran Mascarell, dio un paso atrás y no facilitó el listado de autores, sin duda por cálculos electorales. A menos de un mes de los comicios autonómicos, lo que menos interesa al PSC es entrar en polémicas que puedan restarle votos entre los ciudadanos castellanohablantes. De las manifestaciones de Mascarell, remarcando que la literatura catalana «es aquélla que se escribe en catalán», cabe deducir que el propósito de la Generalitat es excluir las obras de autores catalanes en español o, a lo sumo, reducir su presencia a la anécdota. Sin embargo, el certamen invita a la cultura catalana, no a la lengua catalana. De hecho, habrá presencia de otras manifestaciones (artes plásticas, danza o cómic, entre otras) al margen de la literatura. Por lo demás, la representación catalana en Fráncfort fue generosamente subvencionada con seis millones de euros por el Ministerio de Industria -cuando aún lo dirigía Montilla- con la premisa de que el castellano no quedara excluido en la feria. Es lamentable que lo que podría ser un ejemplo de riqueza cultural y de convivencia pueda acabar mostrando una realidad mutilada de Cataluña, en cuanto que bilingüe y española.
CRITERIO / Otros regímenes
CRITERIO / Catalanes castellanohablantes, catalanes de segunda
CRITERIO / La policía lingüística aconseja
CRITERIO / Francfort y la cultura catalana
http://www.criterio.es/2006/10/paranoia-nacionalista-obsesiva.html
Manuel Molares do Val, en su crónica bárbara de hoy, pone el acento en otro disparate -uno más- que nos deja la absurda carrera nacionalista en que se ha convertido la renovación de los estatutos de autonomía:
PETRÓLEO AUTONÓMICOPor fin un estatuto autonómico ha identificado y aprehendido el alma Nacional para darle utilidad, valor económico y autoestima al pueblo que representa.
El artículo 67 del futuro Estatuto de Autonomía de Andalucía dice que “corresponde a la comunidad autónoma la competencia exclusiva en materia de conocimiento, conservación, investigación, formación, promoción y difusión del flamenco, como elemento singular del patrimonio cultural andaluz”.
Competencia exclusiva. Formación. Promoción y difusión. Flamenco. El alma de Andalucía. Propiedad de la Junta. Y si alguien ajeno quiere usarlo cometerá ilegalidad si no abona, se supone, los derechos de propiedad correspondientes. Usted baila una sevillana, y debe pagarle a Manuel Chávez, aquí y en Japón.
Esta propuesta abre inesperadas perspectivas económicas a las futuras Naciones. Puro petróleo. Piense usted en las paellas valencianas que se hacen en cada instante por el mundo: pues el señor Camps a cobrar los derechos establecidos.
Airear la sardana, la barretina y el caganer sin abonarle lo suyo a la Generalitat catalana, a Maragall y sus Segadors, podrá ser ilegal, y qué decir de la muiñeira y del pulpo a feira gallego, que ya lo ponen en el menú de los restaurantes chinos, en China, o de las papas arrugás y las folías canarias y de multitud de otras muestras de las almas autonómicas.
Sólo puede aparecer el problema de qué CC.AA. cobrará si hay muestras espirituales coincidentes en varios territorios. Así, por ejemplo, la jota más conocida es la aragonesa, pero la navarra también tiene su aquél. Por eso, deberán evitarse guerras inter-Naciones, como las que provocará el control de los ríos cuya propiedad y cauce están muy compartidos.
Lo importante: por fin las Naciones tendrán su propio petróleo gracias a los derechos espirituales, y todo ello por genial propuesta de un prócer, Manuel Cháves, no Hugo Chávez, que ese es el prócer petrolero venezolano.
El pasado 17/05/2006, Vilaweb-El Punt publicó una entrevista a José Manuel Lara Bosch, propietario y presidente del Grupo Planeta (que incluye, entre otros, La Razón, Avui, Antena 3, y el diario gratuito ADN):
-Planeta té inversions importants a Antena 3 i en tres rotatius: La Razón, l’ADN i l’Avui. Hi ha projectes de futur?-«L’edició catalana de l’ADN es catalanitzarà. Serà bilingüe, amb planes en català i en castellà; aquestes últimes seran compartides amb les edicions de la resta de l’Estat. És molt important que aquestes planes es facin des d’a quí, perquè ens convé a Catalunya tenir un mitjà amb veu a tot l’Estat. No hi ha cap altre diari a Catalunya amb aquesta projecció estatal. Hi ha La Vanguardia, que és un diari de prestigi a l’Estat, però la difusió és local, és aquí».
Desde CRITERIO nos parece muy bien que un empresario de los medios de comunicación (privados, no lo olvidemos) utilice libremente el idioma (o idiomas) que crea conveniente. De hecho, el uso normal y voluntario de las dos lenguas oficiales en Cataluña es algo que no debería molestar a nadie (salvo a los nacionalistas, por supuesto).
Sin embargo, nos hacemos una pregunta: ¿habrá tenido algo que ver en su decisión acciones como ésta?

Álex Salmon, hoy, en la edición catalana de El Mundo (€):
John Irving se pasea por Barcelona. Lo hace de la mano de su nuevo libro Hasta que te encuentre. Parece tener conocimiento en política catalana. Dice: «las novelas tienen que ser más creíbles que la vida, que es increíble». Pienso: éste sabe de que va esto de por aquí. Me informo e intuyo que de lo que habla es sólo de literatura. Alguien tendrá que escribir la historia del tripartito.Irving sería un buen relatista. Sus novelas tienen ese estilo de estar siempre entre lo fantástico y lo real. Como en El mundo de Garp, donde madre e hijo viven la vida como les da la gana.Eso suena a maragallada. Sólo hay algo que no coincide. Irving, como Agatha Christie, comienza sus libros por el final. Si el autor estadounidense hubiera escrito las divertidas aventuras de un Estatut en apuros, la ruptura entre Carod y Maragall habría sido más divertida. O, en todo caso, más apasionante. A Irving, el Estatut le debe sonar a sueco, pero seguro que tendría sentido en sus manos. Sería hacer creíble lo que es increíble.
Carta al director de ABC publicada este sábado pasado:
Al tripartito catalán no le gusta que los turistas compren flamencas y toritos en Cataluña, pues, parece ser, no representan la cultura catalana. Tampoco la Feria de Abril de Barcelona que, para disgusto de la clase política local, es año tras año el acontecimiento cultural con mayor afluencia de público de los celebrados en Cataluña, razón por la cual es difícil arremeter contra ella. Aún así, intentos no han faltado, incluso mediante «infiltrados» como el colectivo «Els Altres Andalusos», que no entiende que no se bailen sardanas en una fiesta celebrada en Cataluña (¿pedirán que los colectivos andaluces de Madrid bailen flamenco con trajes de chulapa?).Detrás de todo esto se esconde la voluntad uniformadora inherente al nacionalismo, radicalmente opuesta a esa España «plural» de la que tanto habla Maragall. Yo me alegro de ser español y de poder comprar en Barcelona un buen jamón de bellota de Huelva o Salamanca, aunque no sean precisamente manifestaciones de la cultura gastronómica catalana. Pero respeto profundamente que en casa del consejero Huguet sólo entren el fuet y la butifarra. ¡Faltaría más!
David Miranda Riera. Barcelona
En La Razón de hoy domingo podemos leer esta Carta al Director:
Es cada vez más insultante el comprobar ciertos modos de libertad de expresión que se suelen ver en la Televisión Autonómica Catalana, en concreto en el programa «El Club». Durante el pasado viernes pude comprobar cómo este programa se ha convertido en un referente del insulto a todo lo español y castellano. Después de que un titiritero de cuyo nombre no quiero ni acordarme y su presentador acabaran en una denuncia por los famosos insultos a España, ahora se le ocurrió a su presentador y sus secuaces hacer un reportaje sobre la Feria de Abril donde intentaban en todo momento despreciar e insultar todo lo castellano, andaluz o español que se iban encontrando. Sigue «el club de los fanáticos» en directo despreciando a todos los que tenemos un mayor o menor sentimiento de lo español.Marcos Gómez. Tarragona
Libertad Digital: Huguet quiere quitar las flamencas y los toros de las tiendas de las Ramblas porque no son estrictamente catalanes


Pinceladas sobre Josep Huguet, Consejero de Comercio, Consumo y Turismo de la Generalidad de Cataluña y militante de Esquerra (el partido del exterrorista Vendrell):
Guerra Civil si el Estatuto falla
Boicots buenos, boicots malos
Con la libertad, por convicción
Multas por usar el castellano
Es sólo una declaración de intenciones, pero suena bien. Tal y como está el patio regional no se puede esperar mucho más. Ferran Mascarell, recientemente nombrado consejero de Cultura de la Generalidad catalana, se expresó en estos términos ayer, en referencia a la futura presencia de la cultura catalana en Frankfurt:
"Explicaremos de manera rotunda y precisa la literatura catalana, pero también el país literariamente tal y como es. No soy partidario de esconder nada, porque implica tener un complejo que yo no tengo.Habrá una vindicación de la literatura catalana, pero tenemos que mostrar el país tal y como es, con su diversidad lingüística"
Sin complejos. El que fuera concejal de Cultura de Barcelona, siempre en el PSC, nunca ha sido el ejemplo a seguir por los sectarios nacionalistas culturales. Sobre la 'Ley del cine', que propone (más) sanciones y cuotas para imponer el cine en catalán, en lugar de dar libertad a los empresaios y espectadores, ha pedido que se le dé tiempo para revisar el borrador.
Mascarell (repito, del PSC), nunca ha sido del agrado de los radicales independentistas. Entre muchas otras razones porque combina, en la mayoría de los casos, el bilingüismo en lo dependiente al Ayuntamiento en materia cultural: museos, salas de exposiciones... ¿Será Mascarell el camino a seguir? Es pronto, pero no suena como los últimos 26 años.
El bilingüismo en las instituciones catalanas es posible. Así, sí. Si existe el bilingüismo en la calle, en toda Cataluña ¿por qué no en las instituciones catalanas?
Joan Manuel Serrat, el pasado 15/3/2006, en la ceremonia de su investidura como doctor "honoris causa" por la Universidad Complutense de Madrid:
«Cuando me preguntan en qué idioma me expreso mejor, siempre digo lo mismo: en aquél que me prohiban hablar»
Entendemos que Serrat, si hoy fuera alumno en cualquier escuela de Cataluña, se expresaría mejor en castellano.
Harold Bloom dio una lección magistral en torno al poeta mallorquín Ramon Llull el sábado pasado en la biblioteca Poets House de Nueva York, dicen las crónicas. Añaden que el prestigioso crítico literario estadounidense afirmó en un momento de la clase que "si fuera catalán, desearía que mi país fuera independiente de España".
Pero, claro, no dijo sólo eso el señor Bloom. Justo a continuación de esa frase tan esperada, durante más de diez siglos por los independentistas, añadíó: "... aunque sé que sería económicamente inviable" (sentimiento vs. realidad). Parece que Harold Bloom es un gran conocedor de Cataluña... ¡pues no! Con 75 años ha visitado Barcelona... dos veces. Eso es amor, lo demás tonterías. Si lo hubiera dicho en catalán se prepararía una plataforma desde Cataluña para nombrarlo hijo predilecto de cualquier pueblo catalán. ¡Venga Harold, ya queda menos!
Antonio Gala, hoy, en El Mundo:
En ese tema, aquí, no se acaba de dar en la tecla. Y es que hay que dar a la vez en todo el teclado. En esto no se improvisa. El camino es larguísimo. O no, según se den las cosas. Pero lo cierto es que en él no caben funcionarios. Y los menos políticos posibles. El acierto científico no es un tren que se coge: es un monte de altísima cima, al que se asciende no por una proeza sino por un impulso duradero. Se necesita, como para todo, dinero; pero también paciencia, independencia, una universidad civil y desburocratizada y la acogida de los científicos extranjeros y de los buenos hijos dispersos por el exterior. Y una adaptabilidad flexible a lo que suceda en cualquier momento y lugar. Y un entusiasmo y una fe inalterables. Pero si además los científicos tienen que hablar catalán...
Lluís Maria Todó, ganador del XXXVIII Premio Josep Pla de prosa en lengua catalana, no tiene pelos en la lengua a la hora de denunciar la realidad catalana:
«Barcelona ha pasado de ser la ciudad políglota y polifónica que fue en el 69 a ostentar un discurso monolítico y sin disidencias.»«El triunfo de los gobiernos catalanes consiste en haber convertido el nacionalismo en una religión», explicó el escritor, «lo presentan como si fuera una tierra prometida, un paraíso perdido al que llegaremos si nos portamos bien».
A continuación, la transcripción de la noticia publicada en El Mundo (enlace de pago) el 8/1/2006:
POLEMICA LITERARIA / «Barcelona ha pasado de políglota a monolítica», opina Lluís Maria Todó / «Han convertido el patriotismo en religión en una especie de tierra prometida», asegura el autor de 'El mal francès'EL GANADOR DEL PREMIO JOSEP PLA CARGA CONTRA EL NACIONALISMO CATALÁN - Llucia Ramis
BARCELONA.- «Barcelona ha pasado de ser la ciudad políglota y polifónica que fue en el 69 a ostentar un discurso monolítico y sin disidencias», dice Lluís Maria Todó. Con El mal francès, novela ganadora del 38º Premio Josep Pla, el escritor barcelonés intenta llamar la atención sobre un fenómeno que considera «extraño y alarmante»: el que convierte al catalán no nacionalista en españolista.
«Es como decir que quien no es católico es protestante, ¿qué pasa con los que nos consideramos ateos?», se cuestionaba ayer el autor, quien lamenta que, por el mero hecho de haber nacido en Cataluña, «ya estás catalogado para siempre». Para Todó, la diferencia es contraria a la normalidad. Como ejemplo, apunta que «nadie presupone que un italiano es patriota sólo porque ha nacido en aquel país en cuestión».
«El triunfo de los gobiernos catalanes consiste en haber convertido el nacionalismo en una religión», explicó el escritor, «lo presentan como si fuera una tierra prometida, un paraíso perdido al que llegaremos si nos portamos bien». En este sentido, el ganador del Josep Pla cree que las organizaciones tanto institucionales como culturales necesitan una mayor autocrítica.
El libro de Todó explica la historia de un hombre que se ve incapacitado para abordar la que debería convertirse en su sexta novela. Frustrado por esta falta de inspiración, remueve viejos cajones, en los que encuentra los cuadernos que escribió mientras estudiaba en Francia. Así, determina la diferencia entre dos ciudades -la Barcelona de entonces y la Barcelona de nuestros días-, y también entre dos personas. Fue en Francia donde el narrador, tras dejar embarazada a una mujer, descubrió su propia homosexualidad.
Según el ganador del Premio Josep Pla, «dos terceras partes del libro son rigurosamente autobiográficas», mientras que la otra le permite poner en boca de los personajes de ficción sus «opiniones más críticas, contundentes» y severas. En este sentido, Todó se siente influido tanto por el Stendhal más intimista como por el mismo Josep Pla, autor que le merece una «admiración sin límites».
«Sus diarios son de una intensidad y una profundidad que se encuentran a la altura de los más grandes», dice. «Creo que todavía no ha sido lo suficientemente leído». No hay que olvidar que Pla fue un autor marginado por un sector de la cultura catalana, que lo consideraba franquista y poco implicado en la causa ideológica.
También Todó se ha sentido marginado por la literatura, y asegura que no puede encontrarse «más arrinconado de lo que me han tenido hasta ahora. Por fortuna, mi vida familiar y la de profesor en la Facultad de Traducción de la Universidad Pompeu Fabra funcionan a la perfección», especificó el autor.
Además de señalar a Stendhal y Pla entre sus referentes, el autor añade, en cierto modo, a Terenci Moix, alguien que «nunca tuvo problemas para oponerse al pujolismo de un modo radical». Todó no se considera ni catalanista ni españolista, y se queja de que Barcelona se haya quedado «con una única voz».
El mal francès no sólo critica el nacionalismo catalán sino que, como otras obras anteriores de este autor, propone la «trivialización» de la homosexualidad. «Sólo así se tratará con naturalidad», dijo.
El novio de Todó, su ex mujer y sus hijas asistieron a la entrega de premios, que se celebró el viernes por la noche en el hotel Palace de Barcelona. «He tenido mucha suerte en este aspecto», comentó, «pero olvidamos demasiado a menudo que el 10% de la población es gay o lesbiana; los demás no tienen derecho a prejuiciarlos».Según el escritor, la costumbre de preguntarle a un niño «¿qué niña de tu clase te gusta?», por ejemplo, provoca que ese niño tome su posible homosexualidad «como un desorden moral y no como una característica genética».
Un total de 27 novelas concurrieron este año al Premio Josep Pla, lo que a Todó le parece «una buena señal de que la literatura catalana goza de cierta salud». El año pasado, sólo se presentaron 14 originales. En cualquier caso, el autor echa de menos la excelente creación literaria que, «paradójicamente para el discurso nacionalista», se dio en el ámbito catalán durante el franquismo. Se refiere a autores como Llorenç Villalonga, Salvador Espriu o Mercè Rodoreda, que enriquecieron la cultura durante los años 60.
En 1993, Todó se presentó al Sant Jordi sin preseudónimo, «como una gamberrada», para provocar a aquellos que le advertían de que no lo ganaría. Se lo llevó Isabel-Clara Simó. El quedó finalista con El joc del mentider. Desde entonces, y hasta su reconocimiento como nuevo Premio Josep Pla, se ha considerado a sí mismo un marginado de la literatura catalana.
Ricard Salvat se ha convertido hoy (enlace de pago) en el cuarto entrevistado por Enrique Murillo, en El Mundo, en la serie 'La controversia del Estatut'. Cree, Salvat, que el proyecto de nuevo Estatuto para Cataluña era necesario y que la Constitución debe ser modificada. Nos descubre el ya típico -y detestable- ¡contra Franco vivíamos mejor! cuando recuerda los años 60 y el teatro en Madrid: "Allí [Madrid] cada vez se es menos proclive a escuchar teatro en catalán, muy al contrario de lo que ocurría en los años 60. Yo fui con la compañía Adrià Gual, y ya entonces se demostró que no es fácil, pero se puede hacer...".
El escritor, profesor universitario y director teatral se da cuenta, aunque no lo reconoce, que Cataluña es diferente. ¿Ha notado el teatro el cambio político en Cataluña (CiU/Tripartito)? "¿Cómo es posible que en todas partes haya habido cambios, alegría... mientras que en Cataluña no cambia nada?" Yo se lo explico señor Salvat. En Cataluña no hay alternativas posibles, y menos si hablamos de cultura -el teatro lo es ¿no?-, se es nacionalista o no se existe. Este es el problema. No puede haber cambios. ¿De qué se extraña?
Por favor, tomen notas señores. Lean con calma las siguientes líneas. Pausadamente. Relájense. Disfruten. Gocen, si pueden y saben:
Nací en Zaragoza y estudié Derecho en la Universitat Pompeu Fabra, en Barcelona, pero aprendí catalán en Alemania. Muchos catalanes ni se lo creen; otros tantos aragoneses no lo acaban de entender.Habiendo estudiado la mayor parte de mi carrera en catalán, he aprendido, además de Derecho catalán y Derecho en catalán, mucho sobre el catalán en la justicia, advirtiendo sus debilidades en el ámbito jurídico. Entre ellas destaco la más obvia y dañina: la falta de precisión. Por poner un ejemplo, en catalán, termini hace referencia tanto al "plazo" como al "término" del mismo, lo cual puede suponer una gran diferencia en según qué casos. Si tenemos claro que la justicia es un mecanismo estatal de uso legítimo de la violencia sobre las personas, deberíamos poner más en el desarrollo de las lenguas minoritarias y no tanto en su imposición o "normalización". Mientras unos se aferran a las formas, yo prefiero centrarme en el contenido. Es por ello por lo que yo personalmente exijo que la justicia sea ejercida de forma precisa, exacta y con la calidad suficiente como para defender mis derechos ante el ejercicio legítimo de la coerción por el Estado. Me es indiferente que sea en catalán o en castellano, lo que me importan son mis derechos.
Así, cuando leo cómo Albert Branchadel, profesor de la Facultad de traducción de la Universidad de Barcelona, recuerda uno de los puntos focales de la Carta europea de las Lenguas Minoritarias como es el de la garantía de que los tribunales puedan llevar a cabo todo el procedimiento judicial en la lengua minoritaria, yo me permito recordarle: en primer lugar, que el Comité de las Regiones de la Unión Europea debe guiarse por los objetivos de "promoción y calidad de las lenguas regionales y minoritaria" (Dictamen del Comité de las Regiones del 13 de junio de 2001); y en segundo lugar, una premisa fundamental que como lingüista y catalán no puede obviar: la lengua es un medio de comunicación, no un objetivo en sí mismo.Dejemos a un lado el catalanismo y apostemos por un mejor catalán.
Renata Delgado Schenk - Santiago de Chile
Publicada, ayer 25 en Barcelona y hoy 26 en el resto de España, en la edición de El País.
Noticia aparecida en La Vanguardia hoy:
La editorial Funambulista es uno de los jóvenes sellos independientes que han llevado aire fresco a los estantes de las librerías españolas. Propiedad de Max Lacruz - hijo del editor barcelonés Mario Lacruz (1929-2000)- y de Enrique Rendel, sus traducciones de clásicos como Proust, Henry James o Kafka, y su apuesta por autores actuales europeos, les han hecho ganarse un público fiel que, en su primer año de vida, les permite ya hablar de beneficios económicos. Desde el principio, dedican su colección Lletraferits a publicar exclusivamente obras en catalán. Como, hasta el momento, todas ellas son traducciones, los editores se interesaron por las ayudas al respecto que ofrece la Institució de les Lletres Catalanes (ILC), organismo dependiente de la Conselleria de Cultura de la Generalitat. La ILC, que dirige Jaume Subirana, les respondió que, lamentándolo mucho, no podían optar a las ayudas "por tener la sede de su empresa en Madrid".
Rendel no ve más que una anécdota en todo ello, e incluso apunta que "las personas con quienes hablamos nos manifestaron una gran simpatía e intentaron encontrar un resquicio para ayudarnos... pero, apenadas, nos dijeron que no podían saltarse las bases a la torera". El resultado es que "tal vez la única editorial madrileña que publica en catalán una colección de narrativa de manera continuada" está discriminada en relación con las editoriales catalanas, que sí pueden solicitar esas ayudas. Fuentes de la ILC apuntan que "el traductor de esos libros, como persona física, puede solicitar otras ayudas, pero no la empresa".
Tras dos títulos de Mario Lacruz (el primero, Gaudí, ya agotado) y uno de Pablo d´Ors - nieto del Pentarca-, la editorial proyecta que la próxima primavera salga en Lletraferits la novela Kiffe kiffe demain,de la francesa Faïza Guène, la historia de una emigrante argelina en París, que será a su vez publicada por Salamandra en castellano.
En Barcelona, este fin de semana pasado, se celebró -organizado por la Asociación por la Tolerancia- un homenaje a Juan Ramón Lodares, fallecido el pasado mes de abril en accidente de tráfico. Curiosamente la prensa del 'Estatuto' ha ignorado por completo el ciclo homenaje. Claro, no es 'estatutariamente correcto'; será eso.
Gracias por el enlace Daniel
"¿Potser els investigadors van prendre nota que el ciutadà català de l'època s'identificava amb el género chico espanyol i consumia obres de teatre com ara Echar la llave, Noticia fresca o Vivir para ver? ¿Potser els investigadors van deixar escrit que als pobles de Catalunya les cobles combinaven la sardana amb el paso-doble i que ambdós balls eren vistos com a propis? ¿Potser es reconeix que una bona part dels ciutadans navien pres partit pel que de forma pejorativa s'anomenarà el flamenquisme? ¿Per què les corridas, d'amplia acceptació popular, es menyspreen en aquests estudis? ¿Potser els renaixentistes es van adonar que una part significativa dels ciutadans tenien l'espanyol com a llengua pròpia? Doncs bé, tot això va ser depurat. La pluralitat cultural de Catalunya i els catalans va ser negada."
"A la crema catalana hay que añadir ahora la broma catalana. Y, puestos a sacar conclusiones, Cataluña no debería definirse por su lengua, historia, manera de ser y lo que se quiera con la condición de que sea propio, sino por el sentido del humor de una clase política que ha convertido la broma en una auténtica seña de identidad nacional..."
Seguir leyendo La broma catalana de Miquel Porta Perales en ABC
Hay ciertos profesionales, como los periodistas, los políticos o los profesores (desde la enseñanza primaria a la universidad) que deberían tener un poco más de pudor a la hora de escribir y hablar en público. La profesión lo exige.
Una radio, de ámbito regional catalán, busca redactores para su emisora local de Gerona. Para evitar suspicacias no tengo ningún inconveniente en citar las empresas: Ona Catalana y Gironina de Ràdio, S.A.
Copio y pego la oferta de empleo que me han hecho llegar, ustedes juzgarán:
"redactor y locutor de informativos a nivel local. redacción, produccción i locución de los informativos locales de Ona Empordà en Figueres.
Seguimiento de les noticias de ambito local. generar i producir los informativos locales.
Locutar i presentar informativo y progrmación local a nivel de Figueres i comarca
residir en Figueres o comarca. disponer de la licenciatura de ciencias de la informacion o estudios equevalentes.
audiovisuales..
tener un minimo de experiencia como redactor/ra.
imprescindible hablar i pronunciar correctamente el catalan. imprescindible superar prueva de voz."
Lo más lamentable -que lo es, y mucho- no son las faltas de ortografía, errores de puntuación y mala redacción del anuncio, sino que nos hemos acostumbrado a esta práctica tan deficiente de utilizar la lengua, tanto escrita como oral.
La LOGSE y la educación en España / Atalaya