Disfrutar de un partido de corfbol entre Cataluña y Aruba, ver un combate de taekwondo entre la selección catalana y la de las Islas Caimán o emocionarse con un encuentro de icestock Cataluña-Zanzíbar no son placeres baratos.
La Generalitat acordó ayer subvencionar con 1,2 millones de euros a la Plataforma Proselecciones Deportivas Catalanas, una asociación privada, aunque presidida por un militante de Esquerra, Xavier Vinyals, cuyo objetivo es lograr «el derecho de los deportistas catalanes a competir internacionalmente bajo los colores de su bandera».
Esta ayuda, que se suma a otros 2,6 millones que esta entidad ha recibido del Govern en los últimos dos años, se destinará a «colaborar con la promoción del deporte catalán, organizar campañas de promoción, conferencias y exposiciones itinerantes para dar a conocer las selecciones catalanas a toda la población», según explicó ayer el conseller Joaquim Nadal.
En su afán por difundir el deporte catalán, esta plataforma gastó el año pasado parte de la subvención pública en la realización de un anuncio televisivo que despertó las iras del PP. En el spot se veía cómo un grupo de niños con camiseta roja impedían a otro que vestía la de la selección catalana participar en un encuentro de fútbol. Los populares pidieron su retirada al considerar que no se debería mezclar a los menores con la política.
Estas acciones a favor del reconocimiento del deporte catalán se intercalan con las que realiza el Govern de forma directa. El vicepresidente de la Generalitat, Carod-Rovira, propuso el pasado marzo al presidente del Comité Olímpico Internacional, Jacques Rogge, crear una unos juegos deportivos para países sin Estado en los que, además de Cataluña, hubieran podido participar Quebec, Palestina, Hawai o Curaçao. Rogge rechazó el proyecto.
Nadal eludió ayer explicar si la Generalitat tiene un plan b para conseguir el reconocimiento de las selecciones en el ámbito internacional tras el fracaso de la iniciativa de Carod. Sin embargo, la plataforma podría anunciar en breve el reconocimiento de la selección catalana de algún otro deporte -por ahora ya son 13, entre los que destacan el pitch and putt, el twirling, el fútbol australiano o el fisioculturismo- para justificar las elevadas ayudas que recibe de la Generalitat.
Unas subvenciones que podrían acabarse muy pronto. Según explico ayer Nadal, el artículo 134 del Estatuto dispone que es la propia Generalitat quien debe encargarse de promocionar la participación de las selecciones deportivas catalanas en las competiciones internacionales.
Por el momento, y para evitar suspicacias, Nadal prometió que la Generalitat extremará «el seguimiento» de la subvención y realizará «un control muy puntual» sobre los millones que ha entregado a esta plataforma.
Por otra parte, la secretaria de Deportes, Anna Pruna, celebró que en Cataluña haya campeones, pero lamentó que éstos «ni hablan catalán ni llevan la senyera». Pruna hizo estas declaraciones en la presentación del programa de promoción de jóvenes pilotos de automovilismo, según publicó el diario digital e-noticies.