Junio 13, 2007

Plataforma Pro cuenta ya con más de 1.000 adheridos

El movimiento ciudadano promovido por Fernando Savater, Carlos Martínez Gorriarán y Rosa Díez, entre otros, llamado Plataforma Pro, ya tiene más de 1.000 personas adheridas al proyecto para crear un nuevo partido político en toda España que pueda hacer de bisagra entre el PP y el PSOE, y que estos no estén siempre atados a las imposiciones de los partidos nacionalistas.

Los debates internos ya han empezado y el próximo otoño "siempre que encontremos una base social que lo sustente a lo largo de los próximos meses", según los promotores, será la fecha en la que se anunciará si se pone en marcha el partido político o se mantiene la plataforma como asociación cívica.

Publicado por Virgulilla a las Junio 13, 2007 11:36 AM
Comentarios


Mil unions incestuoses

::1:: Publicado por: Jordi a las Junio 13, 2007 11:41 AM

Es veritat Jordi. Guaita si som incestuosos que a "la reproducciò sexual" no es pensa en LA SANG I LA PURESA, això del incest feste'l mirar perque de tant cercar la endogamia pot portar problemes de degeneracions biològiques.

::2:: Publicado por: Irene a las Junio 13, 2007 12:12 PM

Me alegro de que el proyecto siga de momento adelante. Es de salud democrática que nuevas propuestas y partidos salgan adelante basados en la concordia, unión de los demócratas y reformas necesarias de la Constitución o la Ley Electoral.

::3:: Publicado por: Butzer a las Junio 13, 2007 01:40 PM

¡Arriba la ilustración y el raciocínio pragmático!
Abajo el nacionalismo bananero y tribal que tiene la misma base histórica y sociocultural que la de reclamar EuroDisney terrotorio independiente dentro de la UE, incluso hasta tiene su propio castillo...

::4:: Publicado por: andaque a las Junio 13, 2007 01:53 PM

Això què és? Un BLog ultradretà?
Sincerament, no m'agrada veure com Catalunya rep per totes bandes pel simple fet de tenir un idioma diferent, que total, no el parla quasi bé ningú, encara que per sort, les institucions si que el mantenen.

Visca Catalunya!

Puta espanya penjada d'una canya si la canya es cau, espanya adeu siau! Espanya fotuda és espanya caiguda i ara alcem les mans... i visca Els Catalans!

Independència Països Catalans!

Canya contra espanya!

::5:: Publicado por: Uri a las Junio 13, 2007 02:09 PM

Uri, pero que dices, de ultraderecha eres tú con ese lenguaje de la caña y todas las majaderías y chocheces de turno...

Y dejad de decir que los países catalanes y Cataluña son lo mismo, dejad en paz a los demás que no quieren saber nada de vosotros. Que no hay cosa más de ultraderecha que el nacionalismo imperialista y las anexiones a la carta...

::6:: Publicado por: urinario a las Junio 13, 2007 02:18 PM

Uri:

Oi i tant que es ultra-dretà!!!! Hi ha molta gent com tu que campa per aquí.

::7:: Publicado por: Irene a las Junio 13, 2007 02:19 PM

La ultradera a Catalunya és en Heribert Barrera, Arturu Mas, na Marta Ferrusola, en Jospe Huguet, Anglada

::8:: Publicado por: Bensoussan a las Junio 13, 2007 03:58 PM

Espero que triunfe la plataforma de Savater, una de las mentes mejor amuebladas de España.

::9:: Publicado por: Pantumaq a las Junio 13, 2007 06:20 PM

¿Si este proyecto cristaliza que va a ser de ciutadans?. ¿Se convertirá en la delegación catalana del nuevo partido o se conformará con su implantación en Catalunya y se dedicará en exclusiva a la defensa de la españolidad?

::10:: Publicado por: eloi a las Junio 13, 2007 06:36 PM

El Uri este, es el típico subproducto del lavado de meninges del "régimen"

Es muy fácil hacer un perfil de su sicología.
Sexo masculino, de entre 15 y 18 años, el nombre Oriol típico de la hornada de hiperintegracion de las clases mediobajas, de finales de los ochenta que junto con el nonbre femenino Laia forman el dúo perfecto.
Le han hecho creer que en Cataluña siempre se ha hablado catalán que es el único y propio idioma del terreno, solo los "fachas" hablan castellano y como tantos otros de su ralea, en vez de estar dando por Detroit en los foros de su cuerda, viene a ver que se cuece en los sitios donde se encuentran las gentes con Criterio.

::11:: Publicado por: Pantumaq a las Junio 13, 2007 06:45 PM

UCE (Unificación Comunista de España) publica lo siguiente:

NACIONAL
Miembros de BASTA YA anuncian la creación de un nuevo partido de izquierdas

Por fin. Por fin han comenzado a cristalizar las corrientes patrióticas y democráticas que, como hemos venido repitiendo insistentemente desde estas mismas páginas, existen en la izquierda.
Un destacado contingente de miembros de la rebelión democrática vasca –encabezados por Fernando Savater, Rosa Díez y el portavoz de Basta Ya, Carlos Martínez Gorriarán– hacían pública su decisión el pasado lunes de iniciar la andadura que puede llevarles a crear, en el curso de unos pocos meses, un nuevo partido de izquierdas de ámbito nacional, firme ante el terrorismo y los chantajes e imposiciones de los nacionalismos excluyentes, decidido a poner fin al permanente zarandeo y cuarteamiento de la unidad de España y dispuesto a luchar por la regeneración democrática de la vida política y las instituciones.
No hay mejor prueba de la necesidad real de un partido así que el mismo hecho de que nada más conocerse, el anuncio recorriera el país de uno a otro extremo como un reguero de pólvora y se convirtiera en la noticia del día, eclipsando completamente a la campaña electoral y ocupando la parte más destacada de noticieros, comentarios y tertulias políticas.
Pero no hay tampoco mejor prueba de su oportunidad que la misma reacción del “país oficial”: desde el “no es un asunto que vaya con nosotros” del PSOE, hasta el llamamiento de los portavoces políticos y mediáticos del PP a que “hagan como en Francia”, y si están en desacuerdo con Zapatero voten a su particular “Sarkozy-Rajoy”, pasando por la infinidad de comentaristas, tertulianos y columnistas que, cargados de sesudas razones y paternalistas recomendaciones, aconsejan encarecidamente a “intelectuales que tanto apreciamos” que no se metan en “aventuras políticas de incierto resultado”.
¿Por qué esta coincidencia? ¿Qué es lo que provoca tanto recelo y prevención hacia un partido todavía nonnato? ¿Quién y por qué teme tanto al proyecto de Savater y compañía?

La envergadura de la propuesta
Inevitablemente, el anuncio de la formación del nuevo partido ha traído a la memoria la reciente formación de Ciutadans y su inesperado y espectacular éxito en las pasadas elecciones autonómicas catalanas. Pero aunque, en efecto, la creación y el éxito de Ciutadans haya sido probablemente la “chispa” que ha permitido catalizar el proyecto, lo cierto es que el partido anunciado estos días por los miembros de Basta Ya va todavía mucho más lejos en su calado y envergadura.
En primer lugar, por su ámbito de actuación. De forma expresa, los promotores anuncian que, a diferencia de Ciutadans, el nuevo partido pretende poner en marcha un proyecto que interese a personas de un amplio espectro democrático de toda España. No es, por tanto, la respuesta a una intolerable situación particular de asfixia provocada por los excesos del nacionalismo en cualquier nacionalidad. Sino una respuesta de conjunto, de ámbito inequívocamente nacional, un proyecto que quiere dar respuesta no a los síntomas particulares en que se manifiesta la enfermedad en tal o cual región, sino a las causas generales, nacionales, que están en el origen de la enfermedad misma.
En segundo lugar, por la misma composición de sus promotores, el proyecto de nuevo partido nace con una vocación inequívocamente de izquierdas. Como decía el propio Fernando Savater en un artículo publicado el mismo día que se anunciaba el nuevo partido: “Yo quisiera votar a un partido socialista con una firme posición de rechazo tanto ante el terrorismo de ETA (...), un partido socialista que se atuviese al espíritu y la letra del Pacto Antiterrorista (...), un partido socialista que buscara en este punto político fundamental el apoyo del resto de los constitucionalistas y que no debilitara el diseño unitario del Estado de Derecho para conseguir apoyos de los nacionalistas periféricos que no creen en él (...)”. Se puede decir más alto, pero no más claro.
Pero en tercer lugar, y esto es lo más importante, el programa que proponen como columna vertebral del nuevo partido, llevado hasta sus últimas consecuencias, significa, nada más y nada menos, que un auténtico cambio del régimen político vigente desde la Transición.
Al poner como puntos centrales de su programa de lucha política una reforma constitucional dirigida a crear un modelo federal cerrado, donde todas las comunidades tengan idénticas competencias dentro de un Estado sólido igualitario, una reforma de la Ley Electoral que impida expresamente el peso excesivo de los nacionalismos periféricos y las distorsiones que imponen al sistema constitucional y a la voluntad ciudadana expresada en las elecciones y una regeneración de la vida política que pase en primer lugar por la democratización de los partidos políticos, con listas abiertas, obligación de primarias y reformas profundas en su sistema de financiación; los promotores del nuevo partido están cuestionando el contenido y los términos de los pactos que dieron origen al actual régimen político al inicio de la Transición.
Pactos con las burguesías periféricas y sus representantes políticos que han dado lugar a un interminable proceso de desarticulación política y fraccionamiento del Estado, mientras la insaciable voracidad de las autonomías conducen a la helvetización del país.
Pactos con los partidos nacionalistas que otorgan, a través de una injusta y desproporcionada ley electoral, un papel decisivo a las fuerzas periféricas en la formación de mayorías parlamentarias, distorsionando de tal manera la voluntad nacional que hace que partidos nacionalistas con menos de la mitad de votos que un partido de ámbito nacional, tengan sin embargo el doble de diputados en el parlamento de la nación.
Pactos de las cúpulas de los partidos políticos, que han dado lugar a la consolidación de una auténtica casta política endogámica, cerrada sobre sí misma, dotada de un poder omnímodo sobre el conjunto de las instituciones del Estado, sin necesidad de responder ante los ciudadanos por su actuación y dispuestos a asumir toda clase de hipotecas territoriales y clientelares con tal de conservar el poder nacional, regional o local.
Al poner en cuestión este conjunto de pactos sobre los que descansa el régimen político surgido de la transición, los promotores del nuevo partido están poniendo sobre la mesa la necesidad de su liquidación. Y no de una forma maquiavélica y torticera como Zapatero, sino de una forma franca, abierta y democrática. Esta gente ha manoseado tanto la transición, que han acabado por liquidar lo que fue el espíritu que le dio origen. Se trata, pues, de establecer un nuevo marco, de levantar un nuevo régimen político que ponga fin, a través de la regeneración democrática de la vida política, a los errores y excesos en que ha derivado el modelo de la transición. Esta es la envergadura y el calado objetivo que tiene lo que proponen los promotores del nuevo partido.

Dificultades y recursos
El que un proyecto de esta hondura, alcance y dimensión haya podido surgir en el enrarecido panorama político español obedece a varios factores.
En primer lugar, sin duda, a los nuevos vientos que vienen de Europa, con la ruptura del eje franco-alemán y la “hibernación” por tiempo indefinido (pero previsiblemente largo) del proyecto bávaro de la “Europa de los pueblos”. Algo que Imaz y Durán Lleida ya habían visto venir y de ahí su rápida disposición a abandonar aventuras soberanistas y volver al redil de los pactos con la partitocracia nacional.
Pero también, la cristalización de este proyecto –si es que finalmente llega a cuajar– es consecuencia de la reacción de los sectores más decididos y consecuentes de la izquierda patriótica y democrática, empeñados desde hace tiempo en una infatigable lucha contra la deriva nacionalista de las fuerzas de izquierdas, la claudicación ante el terrorismo o la connivencia con el nacionalismo excluyente. Reacción ante el proceso de fragmentación, cuarteamiento y helvetización de la unidad de España, de concesiones sin fin a las burguesías burocráticas regionales hechas además en nombre del “progresismo” y de los valores de la izquierda. Reacción ante la imposibilidad de cambiar, desde dentro mismo del actual régimen y los actuales partidos políticos mayoritarios, la dirección de este proceso.
Por la misma naturaleza de su proyecto, los promotores del nuevo partido van a encontrarse, aunque quizás todavía no sean plenamente conscientes de ello, con múltiples dificultades y oposiciones. En primer lugar, desde luego, la de todo el “país oficial”, es decir, el conjunto de castas políticas (mediáticas, académicas, burocráticas, etc.) tanto nacionales como regionales y locales que han hecho del actual régimen político su particular modo de vida. Pero en segundo lugar, y esto es más decisivo, si los promotores del nuevo partido quieren tener éxito en su proyecto, deberán también ser conscientes de la actitud que ante él va a tomar la clase dominante, los llamados poderes fácticos tanto de dentro como de fuera de nuestras fronteras, a los que el actual régimen político ha permitido a lo largo de más de treinta años conservar incólume (cuando no ampliar y fortalecer) el poder de que disponen. No incluir esta incógnita en la ecuación, sólo puede llevar a conclusiones erróneas.
Sin embargo, la misma expectación despertada por el anuncio del proyecto de formación del nuevo partido, es indicativo, al mismo tiempo, de los inmensos recursos que una alternativa de este tipo dispone. Si la helvetización de España o la negociación con ETA y los nacionalismos excluyentes no ha podido llegar más lejos todavía, es precisamente porque uno de los puntos más débiles del proyecto de Zapatero reside en la resistencia y el rechazo que un proyecto de esta naturaleza levanta en su propia base social y electoral. Movilizar y unir a toda esta poderosa corriente patriótica y democrática que existe en la mayoría social de izquierdas de nuestro país es el difícil pero ambicioso reto al que nos enfrenta el valiente paso adelante dado por Savater y compañía.
En el camino por hacerlo realidad, encontrarán, desde luego, nuestro más decidido, sincero y desinteresado apoyo y nuestra más entusiasta colaboración.

::12:: Publicado por: Malcolm K a las Junio 13, 2007 06:54 PM

mIENTRAS NO SE MODIFIQUE LA LEY ELECTORAL PARA QUE SÓLO LOS PARTIDOS DE ÁMBITO NACIONAL ENTREN EN LAS CORTES ESPAÑOLAS , TODO LO DEMÁS ES INÚTIL

sI ALGÚN PARTIDO HACE ESTA PROPUESTA YO ESTARÉ CON ÉL.

::13:: Publicado por: españa -sí a las Junio 14, 2007 12:29 PM

Con comunistas así da gusto tratar. Con los de UCE. No entiendo bien porque se siguen llamando comunistas cuando hacen análisis tan inteligentes y abiertos (no sectarios) y tan empapados de espíritu democrático.

Lo que menos me recuerda ese texto es a los correosamente plúmbeos (o los hipócritamente almibarados) de la orweliana lengua de palo ("langue de bois") usual del comunismo realmente existente (?), o sea, el estalinismo.

Me gustaría que estos comunistas lo fueran en un sentido más laxo que ortodoxo, o incluso platónico, pues Platón fue el inventor de la palabra comunismo (koinonía). Lo que prueba que la teoría comunista (o socialista) es anterior a la capitalista.

Su apoyo y su ofrecimiento de colaboración a Plataforma Pro y a la promoción de un 'tercer partido' en España, de "izquierda democrática y patriótica" (nada nacionalista), me permite esperar que se conviertan en uno de los factores de promoción de ese proyecto tan necesario y tan digno de apoyo. Y -por qué no decirlo- tan necesitado del mismo debido a los muchos obstáculos que encontrará en su avance.

Pienso que Ciudadanos, Plataforma Pro y UCE (su sustancia más que su nombre) pertenecen a la misma horma política y deben impulsar el mismo proyecto. Espero un trasvase importante de miembros de UCE (incluso si pervive esa sigla) al nuevo partido de izquierda democrática de España.

Gracias, Malcolm K, por la selección y ofrecimiento de ese texto.

::14:: Publicado por: LeoW a las Junio 14, 2007 01:46 PM

Continúo expresando mi parecer sobre el partido Ciudadanos y reitero lo que ya he indicado en una ocasión anterior, es decir, que no lo hago en la condición de afiliado o militante del mismo pues no lo soy de ese partido ni de ninguno otro. Lo hago como ciudadano y por ello interesado por los asuntos de mi comunidad política. O, si se trata de precisar más, como politólogo. Entendiendo ese título en el sentido de estudioso (que se implica en la realidad para conocerla, según el significado etimológico) de tales asuntos.

El mejor nombre para el nuevo partido nacional ("tercer partido", dicho con humildad metodológica que facilita la comprensión de su carácter) de izquierda democrática es sin lugar a duda el de Ciudadanos-Partido de la Ciudadanía (CPC).

Ese es un nombre de oro, un acierto de valor incalculable. Una fuerza en sí mismo. Sugerente porque recuerda que toda política democrática se tiene que basar en el reconocimiento de las personas en tanto que ciudadanos, esto es, primariamente sujetos de los derechos esenciales de la ciudadanía que son la libertad y la igualdad.

Además -al no figurar en el título del partido, ni la marca liberal, ni la marca socialista- facilita que sus miembros se sientan antes que nada como miembros de un partido de izquierda democrática. Más allá de la controversia sobre si es liberal o socialista.

Sin duda tendrá un ala liberalizante y un ala socializante, compatibles siempre que ambas se asuman como 'izquierda democrática'. Recordaba recientemente Harum que en su planteamiento ideológico inicial Ciudadanos se reconocía heredero de dos tradiciones políticas, la liberalprogresista y la socialdemócrata. El partido no tiene ninguna necesidad de alterar ese planteamiento.

::15:: Publicado por: LeoW a las Junio 14, 2007 02:59 PM

Leo W: Koinonia significa "comunión", no "comunismo", creo. Saludos.


LA JUGADA LIBERAL-LOSANTIANA:


Los partidos de izquierda no tienen ningun inconveniente en declararse socialdemócratas o socialistas.Los que se declaran transversales (en medio de acusaciones de ser ultras) no parecen muy de izquierdas: o bien indican que son de centro, o que realmente son ultras del tipo Pim Fortuny. C's será de izquierdas cuando abandone ambigüedades de ese tipo y se declare socialista (socialdemocracia europea). Pero no lo hará, tranquilo... Quizá lo haga el partido que surja de Plataforma Pro, pero mucho me temo que la COPE, Losantos y la Conferencia Episcopal se carguen la idea otra vez y consigan que ese nuevo partido se defina "transversal" (como Mussolini).

Si ya nos tienen acostumbrados. La jugada está clara, la explico:

1. Ahora, Plataforma Pro se declara de izquierdas.

2. Pronto se le unirán liberales a mansalva.

3. Cuando celebren el primer congreso del nuevo partido, 4500 afiliados liberales impondrán su ideología a 500 izquierdistas. Se declararán de centro, transversales, o siderales, pero no socialdemócratas.

4. Una vez más, no llegará a existir nunca ese partido de izquierdas que Plataforma Pro demanda.

5. En otro lugar, alguien creará una nueva plataforma de izquierdas.

6. Vuelvan al punto 2 y continuen en este bucle. Ad aeternum.


Cagoenlaleshe!!!


¿Alguien va a acabar con este tipo de usurpaciones?

Ojalá.


Viva Plataforma Pro, tal como es ahora, que no la transformen en liberal. Para que nada cambie, aconsejo que no cometan el error que cometió Ciutadans: No debe decidirse en un congreso la ideología del partido. Lo que debe hacerse es decir bien claro que si quieres afiliarte lo estás haciendo a iniciativa socialdemócrata queno variará su etiqueta "socialista" tras ningún congreso.

Es la única forma que veo de solucionar este secuestro de la idea por parte de liberales losantianos.

::16:: Publicado por: Malcolm K a las Junio 19, 2007 01:10 PM

Hace mucho que era necesario, hay que acabar con la dictadura de las minorias.

::17:: Publicado por: Roberto a las Agosto 30, 2007 03:05 PM

Creo que la posibilidad de crear un marco politico para personas que hace quince o veinte años que no somos capaces de votar , ante la desverguenza y el sectarismo de los grandes partidos nacionales, y ante el fascismo galopante y no disimulado de los partidos nacionalistas, supone un poco de viento fresco en nuestras achuchadas inquietudes sociales. Si además ese nuevo marco, es de izquierdas y progresista, estoy seguro que tendrá exito, aunque la figura del Sr. Sabater yo la dejaria a un lado, porque desmerece con su verborrea dogmatica ejemplos de actividad coherente y eficaz, como los de Rosa Díez.

::18:: Publicado por: itzal a las Septiembre 7, 2007 11:08 AM

Me parece estupendo dada la, de sobra demostrada, "
capacidad" que tiene el PSOE para llegar a acuerdos con quién sea. Es un proyecto muy difícil por el enorme poderío de los dos grandes partidos aunque deseo fervientemente que salga bien. Hasta donde yo sé parece ser que tiene muchos puntos en común con Ciudadanos: antinacionalismo e ideario de izquierdas, por tanto sería buena una unión con ellos. Enhorabuena por el coraje demostrado y ¡¡¡¡suerte!!!!

::19:: Publicado por: Gonzalo Fernández de Córdoba López a las Septiembre 8, 2007 07:41 PM
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