Análisis del proceso de transferencias Estado-Comunidad Autónoma con ejemplos concretos. Publicado en El País, hoy:
Los defensores del Estatuto catalán nos presentan la transferencia de competencias del Estado a la Generalitat como si fuera una especie de receta mágica que resuelve todos los males. Hay que recordar que el desastre del Carmelo, el olvido de los miles de afectados por el derrumbe, la desatención en casos de maltratos a menores como Alba o la corrupción generalizada del 3% han sido en materias gestionadas por el Gobierno catalán. En muchos casos, la Generalitat ha demostrado que es la administración que peor gestiona y la que más dinero público despilfarra. Al final, de tantas transferencias de competencias sólo se beneficia una reducida élite de políticos autonómicos que están acumulando más poder político y económico que nunca, pero el ciudadano no gana absolutamente nada.Publicado por Virgulilla a las Abril 24, 2006 08:56 PMCarmen B. Fernández. Barcelona
No existe cultura, sociedad, civilización o tribu que haya sobrevivido a una corrupción masiva, a una inmoralidad generalizada, a un atocinamiento mental, como lo que estamos viendo en Ex-paña.
::1:: Publicado por: El Cerrajero a las Abril 24, 2006 10:04 PM
Hablando en general, la abdicación del poder del estado que estamos practicando en los últimos lustros, no es a favor de una mayor libertad de los ciudadanos, sino para que los facultades que pierde el gobierno de España se traspasen a otros gobiernos, sean autonómicos o de Bruselas. Los individuos no ganan nada en libertad de acción por estas renuncias del estado español, sino que pasan a mantener las mismas dependencias que los subordinaban al gobierno de la nación, respecto de otros poderes que sustituyen al que aquí se desmonta.
Se aducirá, con mayor o menor ingenuidad, que el proceso autonómico (o el europeo, para el caso) no-tiene-por-qué suponer incremento de presión sobre los ciudadanos, puesto que se trata de que el Estado transfiera potestades a unos u otras esferas. La suma de todos los poderes tras la desintegración debería ser igual al poder anterior a su fraccionamiento.
Sin embargo, en la práctica, consecuencia lógica de la naturaleza humana, no es así.
En 1980, el ciudadano todavía español (no estepaisano ni pluritaifal ni andalusí) estaba sometido al poder normativo único del Estado, que ejercía tanto la función legislativa como la reglamentaria. Hoy, ese mismo ciudadano ha de obedecer a tres (3) poderes legislativos y reglamentarios, el autonómico, el fascista y el europeo. Y aunque los tres se han repartido un poder anteriormente único, la realidad es que quienes ahora tienen o comparten la facultad de dictar normas básicas, tienden a promulgar más normas básicas que las que antes se producían.; y lo mismo quien ahora tiene la potestad de dictar “leyes de desarrollo” o reglamentos: precisamente por tener un ámbito competencial más reducido, la ejerce más.
El poder es expansivo; el político, como las madres, siempre piensa que puede hacer más y mejores cosas, y las hace mientras su capacidad personal no queda agotada; por eso, cuando una competencia se reparte entre tres personas o niveles, el ejercicio de la misma se potencia, porque las capacidades operativas de tres son mayores que las de uno solo.
…Declaraba Rodríguez meses ha que su España, la España de él y los suyos, tenía grandes posibilidades ¡todavía! para permitir más autogobierno y ceder más competencias a las Comunidades Autónomas, a condición de que el Estado español mantuviese “el núcleo duro”.
¿Qué cogno es eso del “núcleo duro”? Sea lo que sea, para Rodríguez no incluye el Poder Judicial. Y en ese caso no está defendiendo un modelo federal para España, ya que en los Estados Federales el “núcelo duro” está en los tres Poderes clásicos, Ejecutivo, Legislativo y Judicial.
¿Qué se propone Rodríguez que no nos puede contar?¿Cuál es el modelo de Estado del PSOE? ¿Aspiran a mantener una patria, o consideran como tales a las poltronas que ocupan? Recapitulemos:
Si al proceso de reducción de facultades que el Estado ya ha ido sufriendo en beneficio de las CCAA, cumpliendo e incumpliendo la Constitución, le sumamos el que queda por recorrer también a favor de las administraciones autonómicas a causa del agravio comparativo creado por Rodríguez y los catalanes; y a todo ello aún debemos adicionarle los adelgazamientos importantísimos que ha debido experimentar para engordar a la UE (que se lava las manos ante la invasión migratoria que padece nuestro país mientras financia a organizaciones armadas que pretenden “recuperar” Sevilla, para el Islam se entiende); y por otra, los que en años próximos va a seguir teniendo en la misma dirección a causa de la “constitución europea”, orgullo de la clase política española (ya volveré sobre eso), más los derivados de la política de “estado mínimo” liberal del último decenio, comprenderemos que el Estado español y para entendernos, el gobierno nacional y los ministerios, carecen de capacidad para ejercer supremacía y liderazgo dentro de España y saben, aunque no lo reconozcan, que el poder efectivo está situado en las comunidades periféricas, que en tal medida son soberanas y por lo tanto naciones autodeterminables (y no precisamente en “sentido cultural”….)
La “jibarización” del Estado, al venir por múltiples vías, deja de tener la posible razonabilidad aislada de cada una de ellas, para convertirse en un grave debilitamiento, absoluto y relativo. El Estado (el nuestro, no el de los amigotes de Perpignan) está perdiendo su capacidad operativa, emparedado por otros poderes notablemente superiores. El conjunto de las funciones del gobierno español en este 2006 es minúsculo en comparación con las que tenía a comienzos de los 80. Con una secuencia de debilitamiento ininterrumpida. Y no llegamos a mayo.
El PSOE ha pactado que el Estado español deje de actuar directamente sobre los españoles de Cataluña y realmente, con la evolución que seguimos, en algún momento, éste se verá reducido a ocuparse de cuestiones de intendencia respecto de servicios e instituciones cuyas decisiones de utilización se toman fuera de nuestras fronteras, como será el caso de las FFAA, más las de coordinación de CCAA y prestación de servicios concertados a dichas comunidades y sus correspondientes hechos diferenciales (“nosotros inventamos el cocido”).; es decir, se dedicará tan sólo a administrar medios puestos al servicio de políticas ajenas; será un “Secretariado Ejecutivo de las Comunidades Autónomas” y, quizá, de la UE; y hoy caminamos con este sentido de marcha, y todos los de la comisión constitucional del Congreso lo saben y como no pueden argumentar en contra de lo que acabo de escribir: procurarán que nadie se entere.
Finalmente, y pidiendo disculpas por la extensión, deseo pegar una noticia de hace semanas. No hay enlace directo, lo siento:
"Una de las «líneas rojas» de la política del PP ha sido siempre la defensa del armazón del Estado, especialmente en lo que afecta a las competencias exclusivas que la Constitución le reconoce en el artículo 149. Con la llegada al poder en 1996, José María Aznar aplicó esta máxima sorteando como pudo el margen que le dejaba su necesidad de apoyo parlamentario; y tras la reelección en 2000 por mayoría absoluta, liberado de compromisos, los conflictos entre la Administración central y las comunidades autónomas, por posibles invasiones de competencias, aumentaron considerablemente: en el primer año de su segunda legislatura, por ejemplo, se presentaron 53 recursos ante el Tribunal Constitucional (TC), y en 2001 fueron 47.
Desde la toma de posesión de José Luis Rodríguez Zapatero, según una respuesta escrita del Ministerio de Administraciones Públicas al grupo parlamentario popular, se han acordado en reuniones del Consejo de Ministros hasta 30 «desistimientos», es decir, renuncias por parte del Ejecutivo a seguir adelante con los recursos interpuestos en la etapa de mandato «popular» ante el Alto Tribunal, por considerar afectada la capacidad para dictar legislación básica. Esto coincide con el proceso de reformas estatutarias inaugurado después de las elecciones del 14-M, con el Estatut en el centro de la polémica por establecer una redefinición de las competencias de Cataluña que jibariza las facultades del Gobierno en ese territorio, y con la voz de alarma desde el principal partido de la oposición, pero también desde distintos ámbitos jurídicos, sobre el peligro de propiciar una «desarticulación» del Estado que lo vacíe de autoridad e incluso de recursos para garantizar la eficacia, la solidaridad y la igualdad interterritorial. Una argumentación, que ligada al hecho de que la Administración central controla ya hoy en día sólo el 20 por ciento del gasto público (descontada la Seguridad Social), y a que el autogobierno de las comunidades españolas alcanza, e incluso supera, el que existe en otros países de la Unión Europea, fundamenta al PP para dar por prácticamente cerrado el desarrollo del modelo autonómico.
«Calmar» a las autonomías. A la treintena de recursos de inconstitucionalidad contra normas invasoras de las facultades del Estado que han sido retirados en estos dos años de legislatura, hay que sumar otros 60 desistimientos por parte de las comunidades sobre reclamaciones suyas ante el TC: en este último caso, el trámite habitual para «calmar» a las autonomías exige de un cambio por parte del Ejecutivo en alguna disposición normativa que para ellas suponía una intromisión en sus potestades, aunque a veces son simplemente motivos políticos, es decir, que en La Moncloa esté el PSOE y no el PP, los que explican la reducción de la conflictividad. El grupo popular, a través de la diputada Ana Torme, requirió el pasado 20 de febrero la última petición de información al Gobierno sobre este asunto, confiando en que en el plazo de un mes pueda por fin disponer de todos los datos que lleva reclamando, al amparo del Reglamento del Congreso, desde el pasado 23 de septiembre. De la relación de litigios ante el TC retirados por el Gobierno destacan, especialmente, los siete que afectan a Cataluña, ya que en varios hay cesiones en facultades exclusivas del Estado, como la justicia o las relaciones internacionales, que luego el nuevo Estatut ha circunscrito al ámbito competencial de la Generalitat.
El recurso contra la Ley de la Carta Municipal de Barcelona, desistido por acuerdo del Consejo de Ministros de mayo de 2005, se interpuso por infringir la competencia exclusiva del Estado en materia de telecomunicaciones (art. 149.1.21 de la Constitución) y, en concreto, la ley 11/1998 General de Telecomunicaciones. Los referidos a la regulación en accesión y ocupación, en derechos reales de garantía y a la Primera Ley del Código Civil de Cataluña tuvieron su origen en una misma causa, la invasión de la competencia exclusiva del Estado en materia civil (art. 149.1.8 de la Carta Magna): el Estatuto de 1979 atribuye a la Generalitat competencia exclusiva sobre conservación, modificación y desarrollo del derecho civil catalán, pero no la faculta para crearlo, como así hace a través de las tres citadas normas, que responden a la reivindicación nacionalista -recogida en el Estatut- de disponer de un marco jurídico propio.
Con esto enlaza otro de los desistimientos por parte del Gobierno ante el TC, el que afecta al decreto de la Generalitat por el que en su día se crearon las Comisiones de Secretarios Judiciales de Cataluña.
En el caso del Decreto 156/2003, de 10 de junio, de regulación de las oficinas de la Generalitat en el exterior, las potestades exclusivas vulneradas, según se consideró en su día, eran relaciones internacionales e inmigración -precisamente, esta última es una de las grandes políticas en la que la letra del pacto Rodríguez Zapatero-Mas otorgaba a la Generalitat capacidad de codecisión junto con el Estado-.
Dentro del listado de desistimientos reconocidos por el Gobierno destacan otros recursos afectados como, por ejemplo, el planteado contra la Ley de Andalucía 15/1999, de 16 de diciembre, de Cajas de Ahorro. La iniciativa se adoptó por entender que interfería en la normativa básica que recoge la Ley 31/1985 de Órganos Rectores de las Cajas de Ahorros, al restringir de manera indebida los supuestos de incompatibilidades y ampliar la capacidad de acceso del personal de cajas de ahorro a los órganos de gobierno. Entre las competencias exclusivas que, por su invasión, fundamentaron la interposición de los litigios jurídicos retirados en esta legislatura figuran: legislación civil, inmigración, medio ambiente, planificación económica, administración de justicia, legislación básica y régimen económico de la Seguridad Social... Cataluña y los feudos socialistas han sido los más beneficiados."
Perdón una vez más por el rollo.
::4:: Publicado por: H. a las Abril 24, 2006 11:00 PMno pasa nada H. ... queda claro que los beneficiados son los de siempre, y todo a costa del contribuyente. cuando todo se infle y explote veremos quien era socialista y se lleno los bolsillos y quien era liberal y acabo hasta el cuello.
::5:: Publicado por: alex a las Abril 25, 2006 12:42 AMSocialista, liberal, nacionalista periferico, "marbellí", etc.
Ya hace tiempo q pienso que a un partido hay q votarle por su "modelo de estado", ya q opino q, aunque quedandose dinero publico, el modelo de estado al menos lo defenderán. Derechas, izquierdas, centros, en las altas esferas son practicamente todos iguales, a pocos políticos salvaria de la quema.
::6:: Publicado por: a las Abril 25, 2006 09:36 AMEl centralismo es un mal historico, instalado en el mas puro sentido nacionalista español. Todo lo dicho por "H" es consecuencia de esta herencia historica. En el momento de empezar a tener que soltar poder para transferirlo por arriba hacia Bruselas y por abajo a las comunidades, se nota que estan nerviosos. Su "Estado/nacion", la España eterna y de siempre esta cambiando, y mas que va a cambiar. Son los nuevos tiempos, pero de viejas glorias no se puede vivir eternamente. No lo aceptan y ya tienen 4 millones de firmas para oponerse al inicio de estos cambios
::7:: Publicado por: rodri a las Abril 25, 2006 12:43 PMEl centralismo es un mal historico, instalado en el mas puro sentido nacionalista español. Todo lo dicho por "H" es consecuencia de esta herencia historica. En el momento de empezar a tener que soltar poder para transferirlo por arriba hacia Bruselas y por abajo a las comunidades, se nota que estan nerviosos. Su "Estado/nacion", la España eterna y de siempre esta cambiando, y mas que va a cambiar. Son los nuevos tiempos, pero de viejas glorias no se puede vivir eternamente. No lo aceptan y ya tienen 4 millones de firmas para oponerse al inicio de estos cambios
por que? por que es un mal historico? ... dime, en que va a diferenciar tu vida respecto a si la gestionan las adm centrales o perifericas? hay gente que apoya la idea de que cuanto mas perifericas mas cercanas a los problemas reales. el problema es que esas adm perifericas no se estan centrando en sus problemas, sino en reclamar que lo suyo es suyo y de nadie más, y los problemas del ciudadano quedan al descubierto. fijate en los escandalos de hace poco tiempo fruto del descontrol de las adm. perifericas por el central:
a) catalunya: el carmelo, 3%, informes nacionalistas (animales, etc.), estudios de uso de las lenguas.
b) valencia: caso fabra, orihuela, ...
c) la mancha: incendio de guadalajara ...
no se puede ignorar que nuestro pasado, aunque distinto hasta hace 5 siglos, nos une por proximidad geografica, y no podemos dejar que las ansias de poder o el orgullo de los politicos les hagan caer en el abandono de los deberes hacia el ciudadano. como ejemplo, te dire una cosa que escuche en su momento en la tele: "las ayudas que rechazo en su dia la mancha contra el incendio (siendo del mismo pais valencia y cataluña) son las mismas que hubiera aceptado portugal (siendo un pais distinto)."
el centralismo es malo, reunir el poder en una sola adm central corrompe ... pero es que la ausencia de un poder que vigile las competencias que a delegado a las autonomias tambien corrompe a estas.
::8:: Publicado por: alex a las Abril 25, 2006 02:39 PMVivo en un extremo de España donde nombrarla es sospechoso. No me pregunten por qué o sospechoso de qué. Por mi parte sólo puedo alegar que hoy España es la garantía constitucional de la igualdad de todos los ciudadanos ante la ley. Me explicaré: la desorientación de la izquierda después de la caída del Muro de Berlín ha encontrado sosiego en conceptos e ideas propios del pensamiento débil, convirtiéndolos en dogmas de fe. No se sabe bien por qué "descentralizar" es siempre bueno y "centralizar" malo. Acercar al ciudadano la gestión de determinados problemas sociales puede ser bueno, pero de otros muchos muy malo. ¿Ha sido bueno descentralizar políticamente las competencias sobre incendios? No. Los acontecimientos de Guadalajara demuestran que el celo político de una autonomía impidió que otras, o el Estado, actuaran coordinadas y de inmediato. Resultado, 11 muertos. Fíjense en Marbella: cuanto más pequeña llegue a ser la gestión política, más probabilidades hay de corrupción endogámica.
Descentralizar la gestión puede ser bueno casi siempre, pero descentralizar la autoridad política sobre la gestión es casi siempre malo. La razón es a la vez comercial, porque ahorra costos y aumenta la eficacia, y científica, porque la evaluación de una hipótesis exige tener la totalidad de los datos para comprobar su veracidad o conveniencia. Y también es más cómoda: ¿quién prefiere una Seguridad Social troceada que obligue al ciudadano a papelear permisos para poder ser atendido cada vez que sale de su comunidad de vacaciones? ¿Qué ganaríamos si mañana hubiéramos de enseñar el pasaporte en la frontera del Ebro cada vez que quisiéramos visitar nuestro pueblo?
Otro concepto es el de "pluralidad". Puede ser bueno para respetar diversas ideas, pero puede ser muy malo si su existencia exige trocear los criterios comunes que garanticen los derechos jurídicos universales de una comunidad. Es el caso de los tribunales de Justicia. Para qué creen ustedes que los nacionalistas catalanes quieren tribunales de Justicia propios, ¿para acercar la justicia a los ciudadanos? La mano de la ley, cuanto más lejos esté del entorno familiar y étnico, mejor. Y si no, recuerden cómo actúan determinados tribunales en el País Vasco en determinados casos, con determinada gente. O fíjense en el Fiscal General de Estado, Conde Pumpido, cuánta independencia judicial muestra frente al Gobierno. La connivencia entre el poder político y los jueces se impide mejor cuanto más alejado esté el uno del otro.
La lista de conceptos es interminable, pero todos tienen una característica común, si caen en el ámbito del Estado son malísimo por el mero hecho de ser Estado y buenísimos si pertenecen al de las autonomías, nacionalidades y naciones. Por ejemplo, el catalanismo es un pozo de virtudes, el españolismo un nido de fachas; Cataluña, Galicia o Euskadi son palabras hermosas para llevarlas cerca del corazón y España, exabrupto propio de inquisidores y centralistas cutres, casposos, lolailos y clericales; el toro, símbolo imperialista, el burro, dócil y abnegado, laborioso y víctima, como el pueblo catalán. Adivinen ustedes quién le explota y le maltrata.
Dice Pascal que el corazón tiene razones que no conoce la razón. Muchos ciudadanos españoles exiliados en nuestra propia patria compaginan corazón y razón. Intuimos con el corazón lo que la lógica de la razón nos asegura constantemente: Sólo el defensor del pueblo español nos puede proteger contra las reglas feudales del Sindic de Greuges (defensor del pueblo catalán), sólo el Tribunal Supremo y el Constitucional nos puede defender de las artimañas étnicas de tribunales y sistemas educativos reducidos a extensiones políticas de los nacionalistas. Sabemos que en determinadas autonomías seremos ciudadanos de segunda, súbditos incluso cuando de lengua y cultura se trate, y sólo la patria grande, la constitucional, la que no reconoce particularidad ni privilegio en ninguno de sus ciudadanos será la que nos garantice la igualdad efectiva. Lo mínimo que se le puede pedir a un Estado de Derecho es igualdad entre todos sus ciudadanos.
Hoy, sólo España nos garantiza de verdad ser ciudadanos iguales ante la ley. Por eso, lo más progresista, lo más moderno, lo más igualitario, lo más de izquierdas ( si se pudiera recuperar su concepto ilustrado) y a la vez lo más liberal es la reivindicación de España.
¡Ciudadanos de España, uníos! Parece ingenuo; no se equivoquen, no va dirigido a vuestros corazones, sino a vuestra razón y a vuestros intereses; juntos podríamos impedir el saqueo interesado del Estado de Derecho por parte de castas predemocráticas llamadas nacionalistas. Cuatro ideas predemocráticas, casi feudales, se han implantado por la tozudez y la determinación de cuatro iluminados; demasiada autonomía, más la manipulación escolar y mediática, y el terror en el caso del País Vasco, han triunfado en un tiempo histórico con hombres de Estado faltos de carácter y excesivo complejo de españoles.
Creo que hay que volver a armarse de conceptos intelectuales que nos ayuden a desenmascarar esta infantilización de la política. Y reivindicar España.
::9:: Publicado por: Antonio Robles a las Abril 26, 2006 01:25 AMComparto, prácticamente al 100%, el comentario de Antonio Robles.Me parece una muestra estupenda de sentido común, pensado y bien desarrollado.
::10:: Publicado por: Andriu a las Abril 26, 2006 09:48 AMAhora, salvando algunas diferencias, puedes cambiar "España" por "Catalunya" y os saaldrá un discurso de nacionalista catalán. Reflexionad sobre esto, pq el nacionalismo periferico busca exactamente lo mismo, pero aplicado en un marco territorial mas reducido. Q no discuto los planteamientos, también podria firmar gran parte de lo escrito.
Por cierto Antonio, al menos a mi forma de ver, integrarse, reduce a 0 el "ser un ciudadano de segunda", pero claro, no me considero racista.
::11:: Publicado por: Y a las Abril 26, 2006 11:10 AM