Felip Puig, portavoz de CiU en el Parlamento de Cataluña, el pasado 13/02/2006:

"El nacionalismo de CiU es hoy -nuevamente- garantía de tranquilidad, y sobre todo de centralidad y moderación, entre un PSOE que por su errática política exterior o sus medidas poco consensuadas en el ámbito educativo o social -por poner sólo algunos ejemplos- corre el riesgo de perderla por anclarse excesivamente a la izquierda y un PP a trote desbocado hacia el callejón sin salida de la extrema derecha más anticatalana que nunca."
Recordemos la centralidad y moderación de CiU:
Jordi Pujol: "El mestizaje será el final de Cataluña" / Los informes de CiU / Bajo las alfombras de Pujol
Artur Mas: "Que monten un colegio privado en castellano para el que lo quiera pagar, igual que se montó uno en japonés en su momento" / CiU exige que los organismos estatales no usen el término nacional en Cataluña
Jordi Pujol: Insaciable y sin remordimientos
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::1:: Publicado por: Dodgson [Virgulilla] a las Mayo 28, 2006 03:30 PM[comentario eliminado, en esta web no se permiten este tipo de descalificaciones]
::2:: Publicado por: Dogson falso [Virgulilla] a las Mayo 28, 2006 03:57 PM[comentario eliminado, en esta web no se permiten este tipo de descalificaciones]
::3:: Publicado por: Bobson [Virgulilla] a las Mayo 28, 2006 04:23 PMEn las sociedades del “Ancien Régime”, el titular de la soberanía era una persona –rey, duque, conde, etc.- y el ente político del que era soberano –reino, ducado, condado, etc.- era patrimonio suyo. En aquellas circunstancias, era necesario que el soberano conociera todos los idiomas de sus súbditos. Carlos V, por ejemplo, como Duque de Borgoña tenía que conocer el francés; como Rey de Castilla, el castellano; como Emperador del Sacro Imperio, el alemán; como Rey de Nápoles, el italiano. En la Europa Central, esta situación se prolongó hasta la Primera Guerra Mundial, en el Imperio Austro-Húngaro. La familia titular del Imperio, los Habsburgo, son aún ahora, ochenta y siete años después de extinguido aquél, capaces de identificarse y representar a las distintas naciones en que el Imperio se dividió. Así, Otto de Habsburgo ha sido elegido diputado al Parlamento Europeo por Baviera; su hijo Karl lo ha sido por Austria; su otro hijo Georg ha sido representante de Hungría ante la Unión Europea.
Pero con el advenimiento de la democracia liberal, esto cambió. El titular de la soberanía es ahora el pueblo. Y la gestión política, que antes era asunto de la corte, es ahora asunto de todo el pueblo, y se basa en la discusión pública, abierta a todos los ciudadanos.
Ahora bien, es evidente que para que la discusión sea posible tiene que existir un idioma común que sea vehículo de la misma. Cada nación necesita, por tanto, un idioma que todos hablen y todos entiendan. En otro caso, la discusión pública es sencillamente imposible. Un Parlamento, como el Europeo, puede funcionar con la parafernalia de la traducción simultánea, pero la vida política de una nación no se reduce a su Parlamento. El Parlamento es el resultado de todo un proceso público, que incluye la campaña electoral, los debates electorales, la selección de candidaturas, los debates en la prensa y otros medios de difusión, y, en la base de todo, las discusiones directas entre las personas, las tertulias, los foros de debate en Internet, etc. Nada de esto es posible si no hay un idioma común, un idioma que sea común a todos los que participan en este proceso.
En España había un idioma común, el castellano o español. Pero parece que ya no lo hay, o estamos muy cerca de que ya no lo haya. En Cataluña, las nuevas generaciones ya no tienen el castellano como lengua propia. Lo conocen como segunda lengua, estudiada en el colegio como asignatura, al mismo nivel que el inglés. Y con este nivel de conocimiento no es posible participar en el debate político, debate que consiste en una discusión pública continua y permanente. Y, en efecto, vemos que en Cataluña se ha generado un espacio propio de debate, un espacio cuyo vehículo lingüístico es el idioma catalán, un espacio distinto y separado del español. Cataluña es ya, en la base de su vida política, una sociedad separada de España. Podrán las leyes seguir diciendo lo contrario durante unos años, pero la realidad se impondrá, inexorable, por su propio peso. Tarde o temprano, la ley tendrá que reconocer que Cataluña y España –lo que quede de ella- son dos naciones distintas y separadas, cada una con su idioma, cada una con su espacio propio de discusión pública, y su idioma propio que es su vehículo.
La secesión lingüística de Cataluña, que está ya casi consumada, ha sido obra deliberada de los gobiernos de CiU. A la luz de este hecho, la pregunta de si CiU es o no es separatista debe plantearse bajo una nueva perspectiva. CiU nunca ha propugnado el separatismo político, pero siempre ha propugnado –y ejecutado- el separatismo lingüístico. Es posible que algunos, o muchos, de CiU, no fueran conscientes de que éste implica forzosamente aquél, como hemos visto. En todo caso, la secesión es un hecho y pronto será irreversible.
::4:: Publicado por: Salvador Ferrer-Bonsoms a las Mayo 28, 2006 08:34 PMDespues de leer esta perorata hay que recordar qua ya estamos en la UE, com muchas lenguas pero tres basicas de trabajo: Ingles, Frances y Aleman. Aqui tendran que plantearse algunos ser bilingues y los bilingues trilingues, y la globalizacion y la cultura haran el resto. ¿Les van a proponer a ,holandeses, fineses, malteses, griegos. Etc que se olviden de sus respectivos idiomas minoritarios,- como proponen hacerlo con el catalan - y se abracen solo a los de los grandes?. Ya estan de nuevo elucubrando sus ideas de imperio
::5:: Publicado por: rodri a las Mayo 29, 2006 03:10 AM
¿Les van a proponer a ,holandeses, fineses, malteses, griegos. Etc que se olviden de sus respectivos idiomas minoritarios,- como proponen hacerlo con el catalan - y se abracen solo a los de los grandes?. Ya estan de nuevo elucubrando sus ideas de imperio
::5:: Publicado por: rodri a las Mayo 29, 2006 03:10 AM
Nadie en España a propuesto que se olvide el catalan, al contrario se ha fomentado al maximo su enseñanza.
En este caso lo que has escrito es mentira como siempre. Y las elucubraciones las haces tú. Por lo tanto ¡ falso, que eres un falso !
::6:: Publicado por: JUAN a las Mayo 29, 2006 10:58 AMLamentablemente el "Apostol" no puede expresar un minimo pensamiento de respuesta , sin soltar alguna de sus "puyas", insultos o desconsideraciones, ensuciando permanentemente el foro. "España y yo somos asi señora" que decia el poeta
::7:: Publicado por: rodri a las Mayo 29, 2006 12:24 PM
Si te pararas un poco a meditar lo que escribes, si repasaras tus escritos, quizas vieras que a insultos y desconsideraciones, tu eres el campeon, eso si, con "estilo propio muy especial"
¿ O es que decir - como tu dices - que aqui se propone, que se olvide el catalan, no es falso ?
Si es falso y tú dices lo contrario, ¡ es logico, tu eres un falso ! y no se esta insultando a nadie, se está constatando una realidad.
::9:: Publicado por: JUAN a las Mayo 29, 2006 12:54 PMEl planteamiento de Salvador Ferrer me he parecido muy interesante. Además, sólo se tiene que asistir a una sesión en el parlamento catalán, a cualquiera de ellas, para constatar el hecho de que la política se hace única y exclusivamente en catalán.
Pero también es cierto que la mayoría de la gente que vive en Cataluña, mejor o peor, entiende el catalán y el castellano. Creo que ambos se hablan regular y se escriben peor, pero entendernos nos entendemos y eso, posibilita el debate en la calle y en los distintos foros.
Por eso creo que la secesión lingüistica sólo es un hecho en la política y la administración. No en la sociedad.
En cuanto a la secesión política, creo que sucede exactamente igual en todas las comunidades autónomas. Cuando tienen que dirigirse al conjunto del Estado, lo hacen en castellano y cuando su política se circunscribe a su comunidad, lo hacen en su otra lengua oficial, la que ellos denominan "propia".
Coincido en el pensamiento de que algunos de CIU no han sido conscientes de los resultados de una política nacionalista sumamente intervencionista.
Para terminar, no creo que la secesión de Cataluña sea un hecho irreversible.
Como he dicho antes, la sociedad está completamente dividida y el debate más vivo que nunca.
Veremos si alguna opción no nacionalista es capaz de transmitir sus ideas con claridad y no ser tachada de fascista, cosa habitual aquí en Cataluña cuando no se es nacionalista.
Y para terminar, dicirle a Rodri que ya podría escribir el "peroratas" como la escrita en el comentario #4, en lugar de repetir siempre lo mismo. No conoces la vergüenza.....
::10:: Publicado por: Andriu a las Mayo 29, 2006 05:55 PM¿Les van a proponer a ,holandeses, fineses, malteses, griegos. Etc que se olviden de sus respectivos idiomas minoritarios,- como proponen hacerlo con el catalan - y se abracen solo a los de los grandes?. Ya estan de nuevo elucubrando sus ideas de imperio
::5:: Publicado por: rodri a las Mayo 29, 2006 03:10 AM
¡ Por cierto, Rodri !
Holanda, Finlandia, Malta y Grecia, son NACIONES.
Cataluña por mucho que os pese a los fanaticos-separatistas, es una Comunidad de España.
¿ ves la diferencia, entre otras cosas ?
::11:: Publicado por: JUAN a las Mayo 29, 2006 06:46 PMToma ya Rodri, tragate esa que te ha enviado JUAN.
Si es que no aprendes. Eres mas inculto que Bush.
Los de CiU son separatistas lingüísticos. Esto no creo que ninguno de ellos lo niegue. Lo que dirá, si acaso, es que no cree que el idioma común sea imprescindible para que exista una nación, y hasta pondrá el ejemplo de Suiza. Pero el ejemplo es vano. Suiza no es una nación, ni ha pretendido nunca serlo. Es una confederación de pequeños estados, que social y culturalmente viven adheridos a las tres grandes naciones de las que son fronterizos: Francia, Italia y Alemania. Social y culturalmente, Ginebra es una ciudad francesa, como Zurich es una ciudad alemana y Lugano es una ciudad italiana. Los ginebrinos conviven mucho más intensamente con los franceses que con los de Zurich, sus teóricos compatriotas.
En cuanto al ejemplo de Bélgica, su proceso de desintegración es lento pero inexorable. En cuanto al Quebec, el primer referéndum separatista se perdió por abultada diferencia; el segundo se perdió por los pelos. Seguramente, a la tercera irá la vencida.