Francesc de Carreras, hoy en La Vanguardia
"El abuso de ciertas palabras pervierte el lenguaje. Ello sucede con las palabras finalizadas en ista, en relación con el sentido de pertenencia a un país determinado. En la Catalunya oficial, por ejemplo, declararse catalanista es imprescindible para hacer política y ser europeísta también. Es más, parece una ofensa que a alguien se le considere anticatalanista o antieuropeísta. En cambio, el término españolista sólo se usa en tono de desprecio, para atacar y descalificar a alguien. Nadie quiere ser considerado españolista. ¿Por qué?"
"En realidad, si acudimos, con las prevenciones que se quieran, a la verdad sociológica que nos suministran las encuestas de opinión, la mitad de los ciudadanos de Catalunya se sienten tan catalanes como españoles y, otra buena parte, se sienten más catalanes que españoles o a la inversa, pero, a la postre, también españoles. ¿Qué pasa entonces? ¿Cuál es la razón por la cual uno puede tener un natural sentido de pertenencia a España y a Catalunya y, en cambio, debe manifestarse siempre como catalanista y nunca como españolista? No me negarán que suena raro, bastante raro. Tampoco me negarán, sin embargo, que ello es así y que lo aceptamos, sin discutirlo, como algo lógico y normal. ¿Por qué?Publicado por Virgulilla a las Julio 14, 2005 02:05 PMDecía al principio que el abuso de ciertas palabras pervierte el lenguaje. Nos encontramos ante un supuesto en el que ello se ve claro: ¿por qué un ciudadano de este país que se considere catalán, español y europeo a la vez, no puede considerarse, en la misma medida, catalanista, españolista y europeísta? No veo razón para esta aparente inconsecuencia, a menos que el ista de españolista connote a esta palabra de un modo distinto a como lo hace con las otras dos, convierta ese término, el término españolista, en algo de naturaleza distinta, respecto a los sentimientos de pertenencia, que el de catalanista y europeísta.
Efectivamente, ahí está la cuestión. Mientras ser catalanista se tiene como algo natural y, por tanto, obligado, y ser europeísta significa algo tan evidente como que uno no es asiático, australiano, americano o africano, ser españolista significa que eres enemigo de tu propio país, de Catalunya o, por lo menos, que no eres ni te comportas como buen catalán. Naturalmente, para ello se fuerza el lenguaje, se le utiliza desde una determinada ideología, la ideología nacionalista, según la cual ser españolista excluye ser catalanista.
Así, el sentido de las palabras se transforma. Desde esta ideología, ser ista de un determinado país es incompatible con serlo de otro, aunque en su acepción más natural y primera de la palabra, ello no sea así. En efecto, desde esta acepción, ser catalanista, por ejemplo, es tener una natural tendencia a estimar Catalunya, el país en el que vives, a sentirtem iembro de él y considerar que está definido por algunos rasgos propios pero también por otros muchos comunes a España, a Europa y, más allá, a la especie humana misma. De idéntica forma, ello puede decirse también de términos como españolista, europeísta o cualquier otro semejante.
Sin embargo, en la apropiación que el nacionalismo ha hecho de estas palabras, españolista y catalanista son incompatibles porque pretenden representar identidades colectivas y concepciones del mundo distintas y opuestas. Desde este punto de vista, ser catalanista es, ante todo, no sentirte español y hacer una política catalanista significa hacer una política diferente a la española. Ser españolista, por su parte, es lo mismo contemplado desde la otra parte. El fomento de la diferencia, la acentuación de las diferencias, es el objetivo principal de las políticas nacionalistas.
Lo expresó muy gráficamente Juan Benet en su obra Madrid hacia 1950 cuando contaba que haciendo el servicio militar comprendió el significado de la palabra patria. "¿Qué es la patria?", preguntaba el sargento a un Benet desconcertado y balbuceante. "La patria es tu madre", le aclaraba el sargento que, al ver la cara de incredulidad del soldado, precisó el concepto con las siguientes palabras: "¿Verdad que cuando ves a un francés te da rabia? Pues bien, eso es la patria".
Así sucede también con el buen catalanista en la concepción nacionalista: "¿Verdad que cuando ves a un español te da rabia? Pues bien, eso es ser catalán, eso es tener sentimiento de país, de Catalunya". Así se explica, por ejemplo, la alegría de algunos por el hecho de que Madrid no haya sido elegida como ciudad olímpica o, en sentido inverso, eso explica el boicot al cava por parte de españolistas, en el sentido nacionalista del término, que confunden la rabia contra Carod-Rovira con la rabia a los catalanes en su conjunto. Desgraciadamente, estamos en una fase de rabia, ese sentimiento que debe evitarse a toda costa en las relaciones entre las personas y entre los pueblos.
Debemos retornar a la sensatez, a utilizar estas peligrosas palabras en el sentido primigenio y no conflictivo. Les confieso que me siento catalán, español, europeo y, ante todo, me siento ser humano. Pero también ampurdanés, barcelonés, mediterráneo y quizás algunas cosas más. En realidad, estos sentimientos no son algo muy importante en mi vida aunque forman parte de ella y, desde luego, no definen mi identidad, aunque también son parte de ella. Más la definen, y más importantes son, mi familia, mi profesión, mis amigos, mis ideas y mis valores.
Y no tengo ningún problema en decir que, entre otras cosas para mí de mayor interés, soy catalanista, españolista y europeísta. Todo a la vez. Precisamente porque no soy nacionalista."
Estoy de acuerdo en todo lo que se dice en el artículo, excepto en el hecho de que el sentido negativo de las palabras sea obra del nacionalismo.
También hay otra expresión, "ser catalanista, por ejemplo, es tener una natural tendencia a estimar Catalunya, el país en el que vives, a sentirte miembro de él y considerar que está definido por algunos rasgos propios pero también por otros muchos comunes a España, a Europa y, más allá, a la especie humana misma" que creo que también es una manera de forzar el lenguaje. De eso nadie se salva, porque aquí gusta más hablar que hacer, y hay muchos que creen que con dominar el verbo ya son superiores o mejores. Y no todo en la vida es retórica.
::1:: Publicado por: Fran a las Julio 14, 2005 02:25 PMUn simple apunte: yo NO ME SIENTO español ni catalán, ni tarraconense.
Simplemente SOY español, catalán, tarraconense. Son los condicionantes de mi nacimiento, mis raíces familiares y el ENTORNO donde transcurre mi vida habitual.
Pero, sobre todo, SOY PERSONA, con MIS DERECHOS y DEBERES, los cuales no pueden ser minusvalorados y/o despreciados por la SUBLIMACION DE TALES SENTIMIENTOS por parte de tantos: los nacionalistas catalanes, cuyas prácticas e idelogías padecemos el resto.
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"Detrás del atentado terrorista, detrás del suicida no hay un desesperado, sino una tupida red logística, económica e ideológica que vampiriza causas legítimas, fanatiza hasta el puro nihilismo a sus seguidores y usa sus anuladas mentes para el objetivo superior de la revolución islámica."
EL RELOJ La pérdida de la virginidad, por Pilar Rahola
http://www.elreloj.com/print.php?id=12183
Cambiando unas palabras del texto anterior obra de Pilar Rahola sobre el terrorismo islamista, podemos leer:
"Detrás del nacionalismo excluyente catalán, detrás del activista independentista no hay un alocado, sino una tupida red logística, económica e ideológica que vampiriza causas legítimas (la IGUALDAD del castellano/español con el catalán), fanatiza hasta la pura la agresividad física y/o verbal a sus seguidores y usa sus perturbadas mentes para el objetivo superior de la nación/estado catalán."
Cambio: mentes perturbadas -> mentes adoctrinadas desde su más tierna infancia
::3:: Publicado por: maty a las Julio 14, 2005 05:29 PMPero, sobre todo, SOY PERSONA
Maty
Yo soy persona, tío
El nen
Dos grandes pensadores...
::4:: Publicado por: Fran a las Julio 14, 2005 05:35 PM¿No es el nacionalismo excluyente catalán un producto del españolismo separador?.
Como catalán me encantaría la igualdad idiomática castellano/catalán, en ámbitos como el laboral, la justicia, la seguridad del estado,y no tener que aguantar en mi propia tierra el clásico :" , "Habléme en español" ,o, "No entiendo lo que me dice" o el transnochado "No me da la gana de hablar catalán".
Lo dicho , voto por la igualdad lingüistica.
Yo soy una gran pensadora!!!
la mas lista de todaaaaaaaaaaaaas! pk lo digo yo!!!
y puntoooo!!! ala pensadores inferiores a mi! k sus den x el ojete! ;)
Disponemos de 50 años de lucidez por vida, montados en este planeta en medio de un sidral infinito de estrellas y espacio ¿vamos a ponernos a discutir por marcar patéticas fronteras en los trozos de tierra que emergen del mar? (en serio)
::7:: Publicado por: gvk a las Diciembre 2, 2007 10:10 AM