Octubre 16, 2004

Companys y la libertad

No entiendo la obsesión que vivimos en España por remover y recuperar la mierda de nuestro pasado. Es evidente que en la historia de las personas hay cosas deleznables. En todas. En la historia de los pueblos -¿quién me define un pueblo?- las atrocidades se multiplican, ya que en nombre del dicho ente se cometen atropellos contra la individualidad del ser para conseguir el fin colectivo. ¡Qué bonito! ¿Verdad?

Bien, pues no sé por qué se tiene que hacer un homenaje a Lluís Companys cuando se cumple el 64 aniversario de su muerte o fusilamiento. Sí, fue un fusilamiento, eso nadie lo duda. Pero es que estábamos -¡qué bonito eso de retrotraernos en el tiempo, ahora en 1714, ahora con los Reyes Católicos...!- en una dictadura. ¿O es que esto se olvida? ¿Cómo vamos a pedir perdón viviendo en una democracia -¿seguro?- por los actos cometidos hace más de 60 años en una dictadura? Pensé que todo esto ya estaba olvidado con la tan llamada Transición española años atrás.

Pues bien, Companys se alzó contra la República establecida -¿legalmente?- y proclamó una pseudo-independencia de un Estado catalán en una República Federal española. Fue condenado a 30 años de reclusión por alzarse en armas, y no estamos hablando ahora de juicios sumarísimos de la dictadura y sí de tribunales republicanos.

Como dice Martín Ferrand hoy en ABC: "Companys, visto con ojos del siglo XXI, nunca debió morir tras un juicio sumarísimo, en la indefensión y frente a un pelotón de ejecución; pero no debe olvidarse, y no cabe explicarlo desde el separatismo, que fue un conspirador crónico. Conspiró contra Primo de Rivera, enredó como ministro de Marina en la presidencia de Manuel Azaña y remató su vocación golpista, el 6 de octubre de 1934, con la proclamación del Estado Catalán, que, dicho sea de paso, le costó una condena, por los tribunales de la República, de treinta años de cárcel. Un «defensor de la República» capaz de alzarse en contra de la Constitución republicana podrá ser, puestos a ser generosos, un buen catalán; pero es impresentable como paladín de las libertades. Especialmente por quienes descalifican a Francisco Franco, precisamente, por su deslealtad con la II República."

¿Es esto renconciliación?

Publicado por Virgulilla a las Octubre 16, 2004 01:40 PM
Comentarios


pueblo.
(Del lat. popŭlus).
1. m. Ciudad o villa.
2. m. Población de menor categoría.
3. m. Conjunto de personas de un lugar, región o país.
4. m. Gente común y humilde de una población.
5. m. País con gobierno independiente.

Virgulilla has leído el artículo apologético de Mayayo en el periodico de ayer? Companys parece Ecce Homo
Saludos

::1:: Publicado por: von a las Octubre 16, 2004 05:17 PM