Desde Nueva York, la periodista Anna Grau (ABC, 09/09/2007), y con este mismo título, nos regala una brillante crónica sobre la tentación política de los actores norteamericanos, citando los casos de figuras muy conocidas de la gran pantalla.
Como el asunto, cambiando lo cambiable, es muy similar al de otras latitudes (y longitudes) del planeta, he querido "congelar" este texto como posible referencia ulterior, dada la parigual inclinación (¿mimética?) de la comparsa titiritera hispana.