"Decía Alexis Tocqueville que la democracia crea resentimiento porque alienta las esperanzas y las más grandes expectativas de todos los ciudadanos, pero pocas veces las satisface, de ahí que fomente la envidia, el rencor y la rabia de la mayoría, de aquellos que no han visto satisfechas sus ambiciones." (Vallvey, Ángela, en "Quiero ser como Beckam", La Razón, 09/09/2007).