Ciutadans, el joven partido no nacionalista catalán que tantas esperanzas despertó hace unos meses, se descompone. A la escisión de la plataforma "Regeneración Democrática", surgida tras el traumático segundo congreso del partido de Rivera, se une ahora una nueva escisión: la de la asociación "Alternativa Ciudadana Progresista", integrada como la anterior por un minúsculo número de integrantes.
La nueva plataforma -integrada por el ala izquierdista del partido- centrará su actividad en el ámbito cultural y ciudadano, y está dispuesta a apoyar a Basta Ya para que la nueva formación vasca logre implantarse en Cataluña.
Se da la circunstancia de que la anterior escisión -liderada por Luis Bouza-Brey, y secundada por intelectuales como Boadella, Pericay, Espada o Giménez Barbat- plantó cara a Rivera en el cónclave precisamente haciendo bandera de la fusión con Basta Ya.
La actual dirección de Ciutadans, empeñada en mantener la marca en Cataluña, se niega a una fusión con el nuevo partido, "Plataforma Pro", aunque sí apuesta por una coalición electoral.