Rosa es, naturalmente, Rosa Díez.
Ha dicho Rosa (y ha dicho muy bien): "Es duro resistir frente al totalitarismo, pero es infinitamente más duro saberte traicionado por los tuyos (...) Es duro descubrir que mientras íbamos a los funerales de nuestros amigos y compañeros, nuestros representantes estaban negociando sobre el conflicto político con ETA".
Una nueva prueba de la sincera valentía de la eurodiputada del PSOE. Gracias, Rosa.