Diciembre 11, 2006

Pinochet: el fin de un golpista. La influencia en la región

Publicado a las Diciembre 11, 2006 12:01 AM

Con este título publica La Vanguardia de hoy un artículo firmado por Joaquín Ibarz, correponsal en México:

"Un paradójico legado para América Latina"

"Fue el símbolo de las dictaduras fascistas del continente, pero la izquierda chilena ha seguido su política económica"

"La dura dictadura pinochetista marcó a toda la generación de progresistas en la América Latina de los setenta. Sin embargo, las políticas económicas del equipo de Pinochet triunfan ahora en los nuevos gobiernos de izquierda.

Años setenta

En Latinoamérica, el golpe de Pinochet sacudió a toda una generación.

Economía liberal

El equipo técnico del dictador impulsó una nueva política chilena.
La muerte de Augusto Pinochet recorrió rápidamente América Latina y generó múltiples reacciones.

La mayoría coincidió en que en "la muerte le ganó a la justicia", como declaró el escritor uruguayo Mario Benedetti ante el hecho de que el general falleciera sin ser condenado por las causas iniciadas en su contra por las violaciones de los derechos humanos perpetradas durante su dictadura."

El fin de Pinochet dominó los informativos de América Latina.

Las retransmisiones dominicales de los partidos de fútbol se interrumpieron para dar la noticia de la muerte del tirano.

Junto con el cubano Castro, ha sido el dictador que ha tenido más influencia política, económica y mediática en el continente.

De hecho, el general chileno ha sido el sátrapa más emblemático de los que asolaron América Latina a partir de la década de los años setenta.

El ajustado triunfo electoral de Salvador Allende el 4 de septiembre de 1970 marcó una de las décadas más dramáticas de la historia política de América Latina.

Sólo tres años más tarde, el golpe que encabezó Pinochet puso fin a la esperanzada experiencia del gobierno popular. La tragedia chilena prefiguraba la represión que no tardaría en abatirse sobre el conjunto de las fuerzas progresistas del continente.

En la América Latina de los primeros años setenta, también sacudida por luchas sociales y políticas, también señalada por un entusiasta crecimiento de la militancia de izquierda,

Pinochet traumatizó a toda una generación. Cuando el golpe se consumó, se produjeron decenas de manifestaciones multitudinarias ante las embajadas de Chile.

Los estribillos vitoreaban al "compañero presidente", de quien todavía no se sabía con certeza si había muerto, se pedía la cabeza del asesino Pinochet. Sobre todo, se respiraba la solidaridad con el pueblo chileno, el dolor ante la muerte, el odio a la reacción.

Un grito que se había popularizado en los años anteriores y se había convertido casi en una consigna política enronqueció miles de gargantas conmovidas: "¡Viva Chile, mierda!".

Con la muerte de Pinochet se cierra una era en el continente. Tal como señala el escritor colombiano Antonio Caballero, con la grave enfermedad de Fidel Castro se acerca el fin de los dos símbolos de la historia latinoamericana del siglo XX.

De formas diametralmente opuestas, Augusto Pinochet y Fidel Castro marcaron profundamente a la izquierda latinoamericana. Mientras Castro pasó de ser un héroe admirado a convertirse en un incómodo legado de la guerra fría, las políticas económicas pro mercado inicialmente adoptadas por el despreciado dictador Pinochet son en la actualidad un componente central de los gobiernos de izquierda más exitosos de la región.

Dictadores los dos, pues, pero simbólicamente muy distintos y de signo contrario.

El uno enquistado en el corazón del poder, a través de su hermano que sigue gobernando Cuba con pesada mano; y el otro abandonado por el que tuvo en el suyo durante casi veinte años. El comandante comunista agoniza al tiempo que su fracasada utopía económica de izquierda, mientras que el general fascista chileno lo hizo en la cresta de la ola de la derecha neoliberal de la cual fue profeta.

Pinochet proyectó su tiranía en América Latina a través de la colaboración en acciones clandestinas antisubversivas dentro de la llamada operación Cóndor, que unificaba a las dictaduras del Cono Sur: Bolivia, Brasil, Uruguay, Paraguay y Argentina.

También lo hizo con sus planes económicos. Pinochet, con los llamados Chicago Boys, seguidores de las teorías de libre mercado de Milton Friedman, fue el pionero del modelo neoliberal y privatizador en América Latina.

El equipo técnico de Pinochet diseñó una serie de innovaciones de política económica que puso los cimientos del modelo liberal con el que Chile, ya en los años de la democracia, después de 1990, alcanzó niveles sin precedentes de estabilidad y crecimiento, a tasas de 6 y 8 por ciento anuales, las cuales hicieron posible que, en tan sólo diez años, práctica-

Comentarios

LA MUERTE DEL DICTADOR
Por Valeria Bustos

Vengo llegando de las afueras de La Moneda,
(temprano estuvimos en Plaza Italia)
la emoción me embarga,
eramos miles de chilenos festejando,
con cantos , consignas, bailes, abrazos, champaña,
cervezas, challas y globos...

El Pueblo en su conjunto celebrando la muerte de Pinochet.
rostros alegres, niños, mujeres, ancianos, punks,
los del Colo y la Chile,artesas y cuicos, universitarios y obreros
madres de Detenidos Desaparecidos
con sus fotos prendidas al pecho
y sus ojos enrojecidos por las lágrimas de felicidad.
Tanta rabia contenida por mas de 30 años,
generación tras generación,
dolor tras dolor, angustias, miedos, esperanzas...

En Chile no hubo Justicia...
espero que exista otra vida
y en ella se juzgue al Tirano que tanto daño nos hizo ,
de una u otra manera, en mayor o menor grado
todos fuimos afectados por la cruel dictadura:
Ejecutados Políticos, Detenidos Desaparecidos,
Presos Políticos, Exonerados, Torturados, Exiliados,
Marginados, Excluidos...Hijos de, Padres de,
Hermanos de, Amigos de, Parejas de...
Millones de chilenos "marcados" por los aparatos represivos,
Millones de chilenos amenazados,
durmiendo a saltos hasta el día de hoy,
Millones de chilenos nacidos en la Cultura del Terror...


Chile es un Pueblo herido que hoy festejaba en el Centro
con banderas Chilenas, Venezolanas, Socialistas,
Comunistas , de La Gran Gladys Marín,
de la histórica Izquierda Cristiana,
Sólo una bandera extrañé...
de "mi querido Pueblo PPD".

Pese a ello tengo la certeza que no eramos pocos los compañeros
que allí sin banderas partidarias
o con banderas chilenas, celebrábamos junto
al Pueblo el principio del resto de nuestras vidas.

Viva Chile,
Viva la Democracia,
Viva el Pueblo Alegre
Cantando en las Anchas Alamedas.


Un abrazo fraterno y rebelde...
Valeria Bustos Arriagada
Consejera Nacional PPD

Publicado por valeria a las Diciembre 12, 2006 02:23 AM

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