Alfonso Basalto (Época, 27/10/2006) denuncia el trato "singular" que la Administración da al cine español, despilfarrando el dinero en películas que en muchos casos no llegan a las pantallas: una de cada cinco películas que se ruedan no llega a estrenarse.
De este modo, el cine hispano se ha convertido en una coartada perfecta para que la Administración dé y reciba favores políticos o afectos al Régimen, todo con la alegría y la despreocupación de quien maneja el dinero ajeno, el dinero de los ciudadanos, merced a un sistema de subvenciones pensado con los pies.