El Alto Comisionado para las Víctimas del Terrorismo justifica su ausencia en la manifestación de mañana.
Peces-Barba: "No represento a las víctimas, soy el representante del Gobierno para atenderlas".
Toda la vida con la palabra "ética" entre los labios, para acabar en ésto, en un frío representante, en un vulgar agente comercial, en un gris funcionario en función de comisario político apegado a la consigna de que los muertos no nos estropeen la fiesta. ¡Puaff! ¡Qué vergüenza! Una página más para la borgiana historia -que habrá de ser, lamentablemente- muy voluminosa.
Esta noche tardaré en conciliar el sueño. ¿Dormirá tranquilo don Gregorio o le asaltarán en desfile tumultuoso -como espectros shakespearianos- los fantasmas de las víctimas?