Mario Vargas Llosa es, en poesía, un "periférico" por propia decisión desde que comprendió, con Borges, que en poesía sólo vale la excelencia, Nuria Azancot dixit ("El Cultural", 19/05/2005).
Porque, según parece, MVLL, en su juventud, se soñó poeta, aunque "afortunadamente lo dejé a tiempo".
Pero a algunas "pasiones" no ha renunciado, como por ejemplo a la de la política; claro que su interés por la res publica le ha ocasionado algunos problemas con muchos ex amigos y colegas, escritores de izquierda, "que le han satanizado a lo largo de más de 30 años por no compartir sus ideales".
Ahora -hoy lo inaugura- participa en el ciclo "Los otros poetas", organizado por la Fundación Loewe. Se trata -dice el novelista- "de que hablemos de poesía quienes no somos poetas".
Con este motivo es entrevistado por Nuria Azancot para el cultural citado. Entre otras cosas dice algo tan sustancioso como lo que sigue:
* "La izquierda sigue satanizando a quienes no piensan como ella".
* "La cultura sigue siendo un monopolio de la izquierda".
* "Entre los escritores hay pocos que defiendan la libertad y la democracia que llaman liberales, y demasiados aferrados a posiciones de izquierda, cuando no a modas izquierdosas sin mucho contenido. Pero no me arrepiento de mi independencia".
* "Si lo que está planteando el gobierno español con las negociaciones con el nacionalismo vasco es un proceso de paz encubierto, habrá que darle la enhorabuena, siempre que no suponga concesiones en cuestiones esenciales: la libertad y la legalidad democrática no pueden sacrificarse".
* "De Zapatero no me sorprende ni su talante, ni que sea tan risueño o radical, sino el cambio en la política con América Latina. ¿Cómo la España democrática puede establecer relaciones de complicidad con dictaduras putrefactas".
El escritor hispano-peruano dice estar corrigiendo y terminando la primera versión de la obra de próxima aparición Travesuras de la niña mala, una novela de amor romántico.