Hoy me desayuno con una "Canela fina" que se inicia como sigue:
"Olvidando todo decoro, ciscándose en la sangre derramada, traicionando a los muertos y a las víctimas de Eta, mofándose de la dignidad nacional, sonriente cínico, José Luis Rodríguez Zapatero, el presidente por accidente, ha dicho a la banda terrorista:
«Os imploro la declaración de una tregua que me permita presentarme a las próximas elecciones como el gran pacificador. A cambio os daré lo que me pidáis, os concederé todas las mercedes, desde el acercamiento de los presos a los indultos. Tal y como me transmitió Carod-Rovira, el amigo de Josu Ternera, cumplí vuestras instrucciones, permití que Ibarreche, contra todo procedimiento, nos arengara en el Congreso y pacté el otoño pasado con Batasuna la jugarreta del Partido Comunista de las Tierras Vascas. A pesar de todas las evidencias no he puesto en marcha su deslegalización, conforme a lo que acordamos. Así es que, señores etarras, estáis ya sentados como árbitros en el Parlamento vasco y volveréis a cobrar los dineros del Estado»".
¿Apocalíptico Anson? Un poco, tal vez. Pero expresa el estado de opinión de un sector creciente de la población.