El "president" Pasqual Maragall dice ahora que sus demandas estatutarias y de financiación "no tienen nada que ver con una cuestión identitaria" y que "son un instrumento indispensable para llevar a cabo la 'reforma social' que el tripartito acordó en el llamado pacto del Tinell".
Esta reforma es, según fuentes del ejecutivo catalán, "de gran alcance y muy ambiciosa".
Muy bien. El tripartito proyecta una "ambiciosa reforma social" sin contar con los medios para financiarla. Y, a continuación, apela al Gobierno central para que éste, con el dinero de todos los españoles, se haga cargo del gasto correspondiente generado por los sueños de grandeza del señor Maragall.
¿Por qué no busca el tripartito en otras fuentes de financiación? Por ejemplo, suprimiendo uno de los dos canales autonómicos de televisión. Porque, ¿es justo que esta comunidad disponga de dos, mientras que hay algunas otras que ni siquiera tienen uno?