Parece que hay plena coincidencia entre los "expertos": tras el resultado de las elecciones vascas del domingo pasado, puede afirmarse que el Plan Ibarretxe ha fracasado.
Pero, ¿es cierta esta afirmación? Hay algunas razones para la duda razonable. ¿Acaso se ha olvidado que con quienes se aprobó el Plan en la Cámara vasca (incluyendo a los que ahora se denominan PCTV-EHAK) podrían tener mayoría absoluta en el nuevo Parlamento?
La realidad es que la correlación de fuerzas entre los constitucionalistas-autonomistas y los soberanistas-independentistas es de 45 a 55, distribución que se corresponde con la que viene siendo habitual en el País Vasco y que -como afirman algunos observadores- refleja la imagen congelada de un Euskadi demediado.