Que España cada vez se parece más a una estampa del pintoresco universo creado por la rica imaginación de Lewis Carroll nos lo demuestra el sorprendente catálogo de hechos y noticias que, referido a nuestro país, nos ofrecen diariamente los periódicos.
Así, si ayer era la señora Caffarel la que provocaba nuestro pasmo al anunciar que un distinguido puñado de cantautores y novelistas iba a encargarse de dar a luz una serie televisiva sobre la guerra civil española, hoy desborda ampliamente nuestra capacidad de sorpresa el contenido de un reportaje, que, firmado por Enrique Montánchez, apareció en el diario La Razón del día de ayer bajo el titular de “El Cesid reclutó en la época de González a más de 2.000 colaboradores socialistas de confianza”.
El encabezamiento viene seguido de los subtítulos: “La red se formó a partir de 1983, durante los gobiernos del PSOE, y llega a todos los rincones de la sociedad”, “El PP mantuvo esta estructura para no “debilitar” al servicio secreto” y “Tras la llegada de Aznar al poder, algunos miembros informaban regularmente a Ferraz [sede del partido de los socialistas]”.
Y en un recuadro en el cuerpo de la noticia se añade: “El PSOE tuvo muy buena información de lo que ocurría en el CNI [Centro Nacional de Inteligencia] mientras el PP gobernaba”.
Si esto fuera así, el Partido Socialista habría estado durante los últimos años al tanto de información sensible para la seguridad del Estado.
Y al hilo de esta eventualidad, cabría preguntarse si el PSOE utilizó en su beneficio –como cabe suponer- la información que le llegaba a través de “células afines” insertadas en el seno de los servicios secretos y de los cuerpos y fuerzas de Seguridad del Estado, y si esta información, total o parcialmente, se sustrajo al conocimiento del Gobierno.
El mero hecho de contemplar esta más que razonable posibilidad -avalada por el conocimiento puntual y detallado de los acontecimientos que demostraron tener los líderes socialistas desde el primer momento en la jornada del atentado del 11-M- produce escalofríos.