Marzo 18, 2005

El sitio de los cínicos

Publicado a las Marzo 18, 2005 11:42 PM

Leo hoy en el periódico El País- "No hay tiempo para los cínicos" , página 22- a Soledad Gallego-Díaz. Dice: "En el mundo pasan muchas cosas y de algunas de ellas deberíamos hablar mucho más. En el Parlamento, en las universidades, en las iglesias o en los medios de comunicación en general y televisiones en particular". Para después no poder refugiarnos cínicamente, como los alemanes de los años 40, en el "no sabíamos", "nadie nos dijo" autoexculpatorio.

Completamente de acuerdo. Y sin necesidad de alejarse tanto ni en el tiempo ni en el espacio -la Europa de los años 40 o 50; la barbarie de la Alemania "nazi" o el exterminio africano...- como hace la columnista del diario madrileño.

Aquí mismo y en nuestros días hay mucho de que hablar. Basta, por ejemplo, con analizar con algún detenimiento el propio periódico que nos ocupa.

En la edición de hoy, sin ir más lejos, hay varias informaciones que, de seguro, apenas merecerán atención especial a personas que no pertenezcan al estricto círculo de los protagonistas, pero que deberían mover a reflexión generalizada.

Una de ellas es la que hace referencia a la entrega al ex presidente de la Generalidad de Cataluña, Jordi Pujol, del Premio Abril Martorell, destinado a reconocer "la trayectoria de personas o entidades que destacan en la difusión de los valores de la tolerancia, humanismo o impulso del consenso para consolidar la libertad y la democracia en España".¡Ahí queda eso!

Puede parecer una humorada, pero no lo es. Se puede leer nítidamente en la página 21 del rotativo de referencia.

Tolerancia, humanismo, impulso del consenso, consolidación de la libertad, democracia... pasan así a convertirse en palabras huecas al unirse al nombre de Pujol, el hombre que hasta ahora -hasta ahora, porque de no obrarse un milagro el trío Maragall-Carod-Saura le superará ampliamente- más ha hecho en Cataluña por reducir a la condición de ciudadanos de segunda a todos aquellos que no han querido abrazar la fe nacionalista impuesta sin miramientos por el ahora galardonado.

Pero nadie comentará nada al respecto. Y todos estaremos prestos a entonar, si hiciera falta, el "no sabíamos", "nadie nos dijo" rutinario.

Podríamos citar más casos. Habrá ocasión en otro momento.

¡Ah! Olvidaba anotar que el premio fue entregado en el curso de una cena bautizada con el muy apropiado nombre de... "Cena de la Concordia".

Comentarios

Nos ha parecido un trabajo excelente pero con un solo defecto, la falta de información e incluso la gran cantidad de falacias que se incluyen en el. En conclusión no lo leais.

Publicado por JoseBA a las Marzo 8, 2006 11:05 AM

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