Marzo 03, 2005

Marín, Bargalló y el castellano

Publicado a las Marzo 3, 2005 07:21 PM

El descorbatado consejero jefe (conseller en cap, en vernáculo) de la Generalidad de Cataluña, Josep Bargalló se negó ayer a contestar en castellano a una pregunta formulada por una emisora de radio en un programa de ámbito nacional, es decir para toda España, al término de la comparecencia posterior a la reunión del Consejo Ejecutivo.

Como es habitual, los medios de habla castellana o española pidieron al final de la rueda de prensa las respuestas en la lengua nacional, pero el consejero concluyó que "esto también se puede subtitular, como las intervenciones en el Congreso", en alusión a la decisión del presidente del Congreso de los Diputados, Manuel Marín, de rechazar el uso de las lenguas cooficiales en la cámara, tras el incidente protagonizado por el portavoz de ERC, Joan Sardá.

No es la primera vez que la tropa de los republicanos de "izquierda" da la nota. En su descargo habría que decir que a los integrantes de este curioso orfeón no se les puede pedir lo que no pueden dar. Lo suyo es la provocación continua, el exhibicionismo permanente, la ostentación enfermiza de su pretendida singularidad... Necesitan hacer un "numerito" cada día. De esta actitud viven; han convertido la extravagancia constante en la sustancia nutricia de su ser...

A los demás no nos queda más remedio que, como dijo aquel filósofo, sobrellevarlos con resignación, como se soporta un grano... Y no hacerles mucho caso; aunque conviene no perderles de vista, porque en cualquier momento, tras una travesura aparentemente inocente, pueden organizarte una trastada de mayor envergadura.

Y, desde luego, lo que no se puede hacer es ceder a sus pretensiones. Ellos no están nunca satisfechos con lo que sonsiguen. No han terminado de coronar una meta cuando ya están haciendo proyectos para lograr cotas más altas. Y así, una y otra vez.

El Gobierno actual -y el partido que lo sustenta y,muy particularmente, el presidente del Congreso, militante también del mismo grupo político-tan a ingenuo y dadivoso siempre con tan voraces e insaciables depredadores, parece que va abriendo sus ojos a la realidad.

Por ello, el buenazo y comprensivo de Manuel (o Manolo, que es el hipocorístico cariñoso con el que le designan todos) Marín, agotada su paciencia por la actitud machaconamente provocativa de los nacionalistas catalanes, ha decidido aplicar estrictamente la norma establecida según la cual la única lengua que se puede usar en la Cámara que preside es el castellano o español, idioma común de todos los españoles.

El Sr. Marín no merece sino aplausos, por cumplir la norma establecida. Por el contrario, el Sr. Bargalló, que al negarse a informar en una de las dos lenguas oficiales de Cataluña se coloca fuera de la ley, ya que, en cuanto que consejero de la Generalidad de Cataluña, está obligado a respetar a ambas.

Ahora, que ya ha pasado a integrar el cuadro de los "represores" del catalán -seguro que Ferrer i Gironés, ese pintoresco contable de los agravios recibidos por Cataluña desde la noche de los tiempos, le ha colocado ya en su lista de proscritos- Manuel Marín empezará a sufrir el acoso desde los numerosos frentes del catalanismo activo, hasta conseguir minar su resistencia. En los próximos días lo veremos.

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