En su libro La izquierda y la nación. Una traición políticamente correcta (Planeta, 1999), César Alonso de los Ríos sostenía que la ausencia de una conciencia nacional en los partidos de izquierda era la razón principal de que el problema territorial español hubiera llegado hasta la compleja situación en que se encontraba en aquel momento, con el asalto indisimulado al poder de los partidos nacionalistas.
Desde el año en que se escribieron estas palabras ha llovido, pero el tiempo transcurrido no ha hecho sino confirmarlas. Para Alonso de los Ríos estábamos en lo que podríamos llamar el fin de la "aventura" que comenzó con la política de "liberación de los pueblos hispánicos" y que hoy parece abocada a la independencia de algunos.
Ciertos acontecimientos políticos que están ocurriendo estos días en nuestro país -España- dan a las palabras del ensayista valor de denuncia llena de actualidad. La pretensión de conseguir por parte del Congreso español el pleno reconocimiento de las federaciones deportivas autonómicas, la consecución de la supresión de facto de los signos del Estado (bandera, himno...) en los actos oficiales, la propuesta de eliminación del español como idioma principal de la Justicia... abonan la idea de que la fase final del asalto anunciado por Alonso de los Ríos ha comenzado.
¿Será capaz el Gobierno central, con su debilidad y el pesado fardo de sus complejos, responder con la contundencia democrátca que la provocación requiere? La solución, en los próximos meses